MAYO

Ha llegado a mi casa sobre el ala de un rayo

y ha llenado de rosas mi pobre habitación,

y yo le he preguntado quién era, y era Mayo,

Mayo con su perfume de flor y corazón.

Abriéronse mis brazos a su áurea caravana

y se llenó mi mesa de vaga devoción;

fué un desfile de rosas y aves por mi ventana,

abierta a la olorosa y dulce procesión.

Y al fin, emocionado, hablé:--Mayo, ¿qué quieres?

(El me miraba como miran esas mujeres

que están enamoradas o enfermas de soñar).

Mayo ¿qué quieres?--dije de nuevo. Y él entonces,

sonó todas sus risas, sus besos y sus bronces,

para rugirme como pudiera un tigre:--¡Amar...!

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 44 / 368 题