LÍNEAS ACTUALES

(EN LA NATIVIDAD DE RIZAL)

Fué en una hora de graves indicios,

cuando por sobre la calma ilusoria,

tú, que ensayabas tus vuelos novicios,

patria, escuchaste mi voz monitoria.

Dieron los hechos razón a mi aviso

diste en la clave del pérfido enigma,

cándido el pueblo que fué manumiso

en la quimera que dora su estigma.

Sobrevivimos con harto desdoro

a los horrores del fiero desastre;

sobrevivimos y un áureo decoro

cubre un harapo de vida en arrastre.

¡Oh, cuántas veces, en noches sin astros,

como al imperio de un alto dictamen,

héroe, tu sombra define sus rastros

fija en un gesto solemne de examen!

Y yo te veo, temblando ante el mágico

gesto que imprime en el aire su marca,

(tal vió la sombra paterna aquel trágico

príncipe triste que hubo en Dinamarca).

No de vindicta de infamias inultas

tu epifanía camino me traza;

yo te adivino las ansias ocultas:

quieres la suerte saber de tu raza.

¡Cómo decirte que un huésped ingrato,

hábil en agios y en constituciones,

rota la suya, mediante un contrato,

es nuestro dueño por veinte millones![13]

[Nota 13: Alfilerazo a los Estados Unidos.]

¡Cómo decirte que un mal metabólico

identifica a la antigua colonia,

que, bajo el peso de hierro simbólico,

nuestro terruño nos es Babilonia!

¡Cómo decirte que yerras ilusas

las esperanzas bajo un cielo obscuro,

que el Ideal, con ambiguas excusas,

tiénenlo a fianza de ignoto futuro!

Una tutela que no demandamos

pone a las ansias el freno del hecho.

Y tras dos guerras por no tener amos,

¡somos mendigos del propio derecho!

Hay libertades civiles, hay templos

en que se plasman futuras matrices

de ideas sanas, hay nobles ejemplos,

¡hay el empeño de hacernos felices!

Tiene un programa de sano humanismo

el nuevo César plutócrata y rubio,

y hasta en el culto a tu excelso heroismo

se nos asocia en un sabio connubio.

Bellas promesas que un rato recrean

luego se fugan con gestos ausentes,

y en combativas arenas chispean

cruentos reproches, cual gladios fulgentes.

Propios y ajenos pecados disculpo;

--con la codicia, del brazo, va el hambre,--

cierto es, en tanto, que hemópico pulpo

viene extendiendo su odiosa raigambre.

Haz que formemos, Señor y Maestro,

contra ambiciones un sólido muro,

por la memoria inmortal del ancestro,

por el destino del nieto futuro.

Frente a la audacia del imperialismo,

que en triunfo ostenta el orgullo del yelmo,

danos tu lumbre, tu bravo heroismo,

y une las almas en fuerte cogüelmo.

Y proclamemos, de cara al Destino

y ante cañones de gruesos calibres,

que existe un nuevo derecho divino:

el de los pueblos a ser todos libres.

Y antes que el tiempo nuestra espalda encorve,

pueda la patria de tu amor, Rizal,

bajo el glorioso luminar del orbe,

levantar su bandera nacional.

1920.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 13 / 368 题