Segunda comunicación, denunciando los trabajos filibusteros de los
masones (10 de Octubre de 1895).
Excmo. Sr. Gobernador general de estas Islas.--Excelentísimo Sr.: Por la
importancia que pueda tener ahora ó en lo sucesivo, cree cumplir con un
deber el que suscribe, poniendo en conocimiento de ese Gobierno, que
según informe fidedignos recibido de Yokohama en el Japón, residen en
esta ciudad varios filipinos recientemente llegados del Archipiélago, y
viven reunidos en una gran casa, que viene designada de este modo: Núm.
35, Yama Bluff.--Añaden las referencias, que estos filipinos celebran
frecuentes entrevistas con los japoneses, pero no indican la calidad de
éstos.--Vienen aquéllos designados en la forma siguiente: Ramos (el de
la Gran Bretaña).--Artacho.--Un hijo del sastre Villarreal.--Otro del
prestamista Sánchez.--Otro del dentista Arévalo.--Otro innominado.--Y
se añade que esperan á Cortés (padre) y á otros.--El 28 de Agosto
llegaron dos más, uno de ellos Sacerdote, coadjutor de este Arzobispado,
que logró fugarse del Seminario donde se hallaba penitenciado, y se
embarcó en el vapor _Esmeralda_ el 5 de Agosto con auxilios que de fuera
le prestaron sus cómplices.--Este clérigo estaba tildado de masón, y es
prudente suponer que fueron sus auxiliares en la fuga los de ese
gremio.--Estos hechos, con otros síntomas que por aquí van apareciendo,
parecen indicar el proyecto atribuído á los descontentos filipinos de
buscar protección en el vecino Imperio, á semejanza de la que
encontraron los filibusteros cubanos en los Estados Unidos.
Dios, etc., 10 de Octubre de 1895.==Fr. Bernardino, Arzobispo.