NOTAS:

[772] Estos versos ofrecen alguna variante en _El Celoso_:

«Nasce de ociosidad el ciego _Archero_ Que biue

alimentado d'esperança; _Dale los pechos_ el desseo

primero Y _pensamientos vanos_ la criança; Ser y vigor

(_muy poco_ verdadero) El contento (qu'está siempre

en balança). Y _siendo_ escaso en dar, promete largo;

_Muestra ser dulce y es en todo amargo_».

[773] En _El Celoso_ altérase en algunos versos la

lección de esta octava:

«_Vistase mi esperança como viere Qu'el bien del que

más ama va vestido; Tome presto el camino por do fuere,

Júntese a tiempo con quien ha seguido; Despues (si

ya Fortuna no impidiere, Embidiosa de amor, tan buen

partido) Lleuará su contento mano a mano, Y el consuelo

qu'espera el cuerdo insano_».

[774] En la edición original, _suertas_.

[775] En el original, _oy_.

SCENA VII

CORNELIO.

[_Cor._].--En conclusion, este Ceruino no merece la

muger que tiene; semejantes hombres aurian de arar con

aquellas simplonas que los plantan de azul vltramarino

y oro, que a tiro de arcabuz se parecen. No como la

señora Marcia, que se los enxerirá de verd'escuro, que

son ciertos cuernecitos que no salen vn pelo fuera de

los caxcos, más ligeros que'l mal frances moderno; que

no haze aquél los espantajos que el antiguo (dand'os vn

_leva eius_ por las narizes) y es más dulce que la sarna

(casi gentileza tenerle) y tan poco temido, que hasta las

damas sin miedo le acometen, y ninguno por él con ellas

vale menos, como bullan las arenicas del rubio Tajo. No

puede dexar de ser ésta de las más solenes burlas que se

hallan escritas en el Bocacio. En fin, qualquiera debe

enseñar a le'r, escriuir y hazer coplas a sus hijas;

porque son de tanta virtud como las alcarchofas, y (segun

dizen las comadres) de gran vtilidad contra la pudicicia,

qu'es vna trabajossa enfermedad. Lo que haria al caso es

que ninguna tuuiesse ojos ni orejas, que son las ventanas

del coraçon. Dizen mil grosseros que poder escriuir los

pensamientos es comodidad para saber ser malas. A la

que canta por Natura (si gusta de las cosas d'el mundo)

tanto la importa saber le'r y lo demás como no saberlo.

No echan los necios de ver que las ignorantes, fiando los

secretos de los criados, se hazen sus esclauas; y que se

hallan algunos tan atreuidos, que presumen tambien yr

a la parte, con amenazas de que descubriran sus faltas

(o sobras), y si no lo alcançan (ellas se lo saben)

mudando oy de vn amo y mañana de otro, van publicando las

desgracias de las tontas inocentes. Mas estas Sibylas,

estas doctas, saben gouernarse de manera que apenas

ellas mesmas entienden lo que hazen. Veis aqui ahora el

exemplo, que por tener esta señora tantas letras, ha

sabido engañar a vn hombre tan sabio como el bachiller

Inocencio (que le podrian poner (como dizen) _inter oues

et boues et reliquia pecora campi_), pues siendo el

principal ministro de la transformacion qu'esta noche se

hará, piensa ayunar a pan y agua. Mal haya el diablo,

que no me ha de tocar sino el escriuir simplemente los

auisos; porque los criados somos como la campana, que

suena para otros, y no le quedan sino los golpes d'el

badajo. Alli salen las salidas damas: de morado va la de

Macias; juraralo yo sin verla, porque tengo por menos

pessado vn cosolete a prueua que vn virgo. Quiero darme

priessa para auisar a mis amos, qu'estan espiritados.

SCENA VIII

CERUINO, MARCIA, INNOCENCIO, CASSANDRA.

[_Cer._].--Marcia, amores, ya veis que me dexais solo;

por amor de mí que os vengais en acabando las Vísperas.

_Mar._--Y'os lo prometo, que no me querria quedar tan

presto en la Iglesia.

_Cer._--Oyslo, Inocencio? n'os aparteis d'ellas; mirá no

las pissen, que aurá mucha gente.

_Mar._--Por cierto que pareceria tan bien el Bachiller

entre las mugeres como nosotras en el coro.

_Cer._--O, qué donosa razon! hazé, hermano, lo que y'os

digo. No me contenta nada, Cassandra, esse tu manto; baxo

les está mejor a las donzellas.

_Cas._--Y la pragmatica?

_Cer._--Yo pagaré la pena.

_Mar._--Assi aurá ello de ser. No quereis que vea dónde

pone los pies?

_Cer._--Dexalda caer, que Inocencio la leuantará.

_Cas._--El coraçon me dize que será ello assi antes que

buelua a casa.

_Cer._--Marcia, mirá que os pongais en part'escura;

apartaos quanto más pudieredes, que andarán cien

insolentes que os quitarán la deuocion que lleuais.

_Mar._--No ayais miedo; en nombre de Dios vamos. Qué os

parece, Inocencio, de la mala condicion d'este mi hombre?

Por vuestra vida, no me teneis lástima?

_In._--Y cómo, señora! _Summa est hominum peruersitas._

Mil vezes he dicho entre mí qu'es V. m. martir con él;

en verdad que no tiene razon. Auria de tener otra muger

que le hiziesse padecer del mal que tanto teme; mas

no lo permita Dios. Es más que verdad lo que dezia mi

maestro: que de todo quanto la tierra produce, con alma

vegetatiua y sensible, no ay cosa a quien la muger no

pass'en miseria, pues sola ella ha menester comprar con

sus bienes a quien ha de ser señor de su persona.

_Mar._--Paciencia.

_In._--Sí, señora, por amor del Señor. Ahora que tengo

tiempo quiero encomendar a V. m. aquella pobre señora,

qu'es vna obra meritoria.

_Mar._--Y'os prometo que por esso he salido de casa, que

no me siento con el ánimo reposado ni nada buena (Vamos

poco a poco). No sé qué me tengo desde qu'entendí su

desgracia. Ahora pienso hablar a vna grande amiga mia,

prima de la abadessa del Monasterio donde pienso ponerla

(que vendra a encontrarnos sola por no dar nota) y espero

que todo se hará bien.

_Cas._--Ya no puedo más, que se ha alargado vna cinta

de'l chapin y se me sale del pie. Entremos si V. m. es

seruida en esta casa a apretarla.

_Mar._--N'ora buena. (_Aquí se truecan_).

SCENA IX

RAMIRO, POLICENA.

[_Ram._].--Si me vendiesse por esclauo en vna galera,

tengo de comprar vna casa, para no andar en estos

alquileres. (_Policena a la ventana_). Siempre has de

estar a la ventana, rapaza? Mirando los bencejos se junta

el ajuar? No lo has aprendido, cierto, de tu madre.

_Pol._--Estaua mirando, padre, si venia, para saber si se

ha de hazer la cena en esta o en la otra casa.

_Ram._--Confundido me has con la respuesta. De manera,

tarauilla, que por estar a la ventana vendre más presto

y se hará de cenar con lo que aún está en la plaça?

Policena, Policena, mira que no se me antoje jugar de

petrina, que si comienço me comere las manos tras ello.

_Pol._--Esso seria de pessar de auerme castigado sin

culpa.

_Ram._--Antes me daria contento; no más, picotera;

limpiame luego essos bacines y aguamaniles como vn oro,

y metelos con los paños y estuches en l'arca grande; y

sea presto, no me pagues hecho y por hazer. Huela la

casa a hombre; no la tocaria a vn pelo de la ropa más

que a las niñas de mis ojos, porqu'es la mesma bondad.

Mas es menester aparejar la medicina antes que venga

la dolencia, y assi (porque no se m'estrague) quiero

procurar de sacudir la pessadumbre que traigo (por

su causa) a cuestas; no quiero que me suceda alguna

desgracia; que no puedo tener oficial que me ayude sin

sospecha, y solo gano tres vezes menos de lo que solia.

Que se puede esperar de mercancia que (como cañafistola)

baxa ciento por ciento de precio, y que a duras penas

(aun dando dineros con ella) hallais quien os la quiera

sacar de casa? Sino lo que de la otra Policena, hija

del rey Priamo; pues quanto más hermosas, tanto mayor

es la desuentura del que ha de lidiar con ellas. Quiero

resoluerme de tomar muger que mire por mí y por ella;

mas (pobre de mí), quién sufrirá el infierno de daca

la madrastra, toma la hijastra, si ya el diablo no las

concierta? No sé qué me haga; cierto la vida que passo

no es para llegar a nietos. Qué tentacion tomó a mi

madre quando quitandome de sastre (por ser, como dizen,

oficio de ladrones) me puso a baruero? Deuió sin duda

de topar con alguno que l'acerto a poner la madre en su

lugar (que padecia mucho d'ella), pues si esto no fuera,

qué me faltaua a mí, dexandome libre, para venir a ser

alguacil o mercader? Al fin, es mundo: todo anda errado,

pues poss'en en él las cosas aquellos para quien no se

hizieron. Como yo ahora, que con más altos pensamientos

que vn principe de Salerno, soy vn pobre baruero. No

acabas, Policena?

_Pol._--No me falta sino vn aguamanil.

_Ram._--Quando quieres todo lo hazes en vn pensamiento;

pero es el diablo qu'eres antojadiza.

_Pol._--Y más ahora, que me muero por vnos botines.

_Ram._--No te faltarán.

_Pol._--Y de cena no dize nada? Yo baxo allá.

_Ram._--No, que voy por recado y quiero cenar en la otra

casa.

_Pol._--Buelua pronto, padre, que tengo miedo si no estoy

a la ventana.

_Ram._--Pues de quándo acá ha la niña temor del Coco? a

buen seguro que tú le pierdas presto. Pareceme que oyo a

la madre, que no podia estar vn momento sin compañia.

SCENA X

RAMIRO, CERUINO, MARCIA, INOCENCIO.

[_Ram._].--Beso las manos de V. m.

_Cer._--Dios os guarde, Ramiro; qué buscais tan tarde por

estos barrios?

_Ram._--Soy ya más vezino de V. m.

_Cer._--Cómo assi?

_Ram._--He alquilado aquella casita de la esquina.

_Cer._--Sea en hora buena; mucho me huelgo de teneros por

vezino.

_Ram._--Estaré más cerca para seruir á V. m. Ya me parece

que se va haziendo hora de cenar.

_Cer._--Por esso espero aqui a mi muger y a mi hija, que

han ydo a Visperas y auran topado con algunas comadres,

que las tendran parlando quanto han soñado desde que

nascieron.

_Ram._--Ya no podran tardar, aunque si están en las

Huelgas acaban muy tarde. La pobreça, señor, escusa vn

criado; con licencia de V. m. me voy a comprar de cenar,

que por ser recien mudado no ay nada en casa.

_Cer._--Vais norabuena. Cómo lo entendio bien el que

oyendo predicar ser necessario para saluarse que cada vno

lleue su cruz, se fue a gran priessa a tomar a su muger a

cuestas, teniendola por tal!

_Mal entendido lazo de la gente!

Que las más vezes junta

Dos contrarios humores,

Con sola vna pregunta

Y vn sí (senzillamente

Dado) qu'en mil cuidados y temores

Tiene siempre despues al más valiente._

Si no fuera por el negro respecto del mundo (que dize

que buena muger y buen casamiento s'entiende, no de

serlo, sino d'el que no se habla) me fuera ahora a traer

a la mia arrastrando por aquellos cabellos, dandola mil

puntillazos. Huelguense, pues hazen oy Carnestoliendas.

Quiero que mi suegro se ria de mí, si puede otro dia,

tanto comigo que las dexe oyr otras Visperas este año;

es verdad que me quitará que no enclaue la ventana, que

por amor d'él dexé abierta. Alli vienen; délas Dios tanta

gota, que nunca más se leuanten, amen, amen, amen. Sin

duda que aueis ayudado a cojer las sobrepellizes.

_Mar._--Marauilla fuera si no me salierades[776] a

recibir con vuestros pudrimientos; veis aqui al bachiller

y a Vigamon, que os diran si son acabadas las Completas.

_Cer._--Preguntá a mi compañon si yo soy ladron.

_In._--Es cierto (por est'anima pecadora) que se

leuantaron al _Nunc dimittis_.

_Cer._--De aqui adelante seran las Visperas rezadas en

casa, que no las quiero tan largas fuera.

(_Salesse Ceruino a la calle_).

_Mar._--Yo sufrire quanto pudiere; subios arriba,

Cassandra.

_In._--Ya está en su camara. Señora, no sea part'el

marido para que V. m. pierda lo que oy con tanta deuocion

ha ganado; que siempre el insidiador anda más solicito

quando nos ve yr por el camino de nuestro verdadero

descanso y contento.

_Mar._--Dios se lo perdone a quien tan bien m'empleó.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 493 / 502 题