[_Ram._].--No ve V. m. al señor Damasio que nos sale al
camino?
_Vio._--Ya le he visto. Y bien, adónde vas ahora, pan
perdido?
_Dam._--Vengo a acompañar y seruir a V. m. Pues, señora,
podemos esperar algo de bueno?
_Vio._--Creo que sí, porque este cauallero, auiendole
parecido bien, me ha prometido de tratarlo con Ceruino su
yerno, y hazer de manera que aya effeto.
_Dam._--Es tan estraño el humor de aquel hombre, que lo
pongo en duda.
_Vio._--No ay razon para desconfiar, y muchas para
darlo por hecho; y assi con esta buena esperança, anima
a Macias, que te cre'rá más que a mí; haz de manera que
coma y se alegre. (_Entranse Violante y Ramiro._)
_Dam._--Oyes, Cornelio, torna presto.
_Cor._--Dexeme V. m. yr primero, que si no voy no podré
boluer en un año.
_Dam._--Digo qu'eres un Senequilla; sea assi. Ni presto
ni tarde, mas buelue a tiempo, porque no se nos passe la
ocasion.
_Cor._--No hará, si yo la asgo vna vez del copete.
_Dam._--Temo que con essas chanchas se te ha de oluidar a
lo que te embío.
_Cor._--Corria peligro, á no lleuar la memoria en la
mano; detengome aposta porque me parece que no es hora de
hallarla en casa, por ser a la que siempre anda a caça de
bouas.
_Dam._--Vete por donde sospechas que puede acudir y mira
que la ofrezcas grandes cosas.
_Cor._--Desde ahora la ofrezco al Leon del Moro y la
encomiendo a los mochachos de la Plaçuela Vieja, a quien
toca cañonizarla, que no la podrá faltar segun sus buenos
passos.
_Dam._--Haz lo que te digo, camina.
(_Sale Ramiro._)
_Dam._--Ramiro amigo, mañana os espero, y no se os oluide
l'agua de olor que me aueis prometido, que no la quiero
perder.
_Ram._--Lo que parece V. m. al señor Curuca su padre, que
nunca oluidó cosa que le prometiessen.
_Dam._--Ya os entiendo: el que trae la cuerda arrastrando
no está libre; hagamos ambos nuestro deuer, que yo me
acuerdo, como vereis.
_Ram._--De mi parte no aurá falta. Beso las manos a V. m.
Assi se han de tratar estos aprendizes: cómo le he dado
en los cascos! Mejor se los rompan qu'él me saque l'agua,
si no viene el vino. A Policena con esso.
SCENA VIII
RAMIRO, CERUINO.
[_Ram._].--Bien dizen que los barueros todos parece que
comen carne de lechuza, porque no pueden guardar secreto;
ni yo veo la hora de topar al señor Ceruino, para bomitar
el d'el casamiento de su hija, que ya estoy rebentando;
alli viene.
_Cer._--Qué ay por acá, Ramiro?
_Ram._--Vengo de acompañar a mi señora Violante de
Cabrera, que ha estado en casa del señor Aries.
_Cer._--En casa de mi suegro la señora Violante?
_Ram._--La mesma en casa del mesmo; y si supiesse V. m.
la causa, podria ser que le fuese de mucho contento.
_Cer._--Cosa del diablo es la libertad que se toman
estas viudas, que so color de no tener quien les haga
las cosas, estan siempre con los mantos acuestas; no me
quitarán de la cabeça que no es agua limpia.
_Ram._--Es possible que vna persona tan prudente haga
esse juizio temerario, auiendole dicho que si supiesse a
lo que ha ydo, por ventura le daria contento?
_Cer._--Y hasta que sepa otra cosa me estaré en mis
treze. Pues qué ay?
_Ram._--No me han dado tanta licencia.
_Cer._--Ya sabeis mi humor; dezí presto lo que sabeis, no
me hagais entrar en alguna mala sospecha.
_Ram._--No podrá ser peor, a mi parecer, aunque me tarde;
no es razon que yo me atreua a dezir lo que toca al señor
Aries; mas si se contenta de entender el caso, sin las
personas, yo lo diré.
_Cer._--Dezímelo como quisieredes y sea luego.
_Ram._--Que me place. Tratarán a V. m. antes de mucho
tiempo de vn cierto matrimonio.
_Cer._--Mirá con qué me sale, despues de muy regateado:
todo esso era? Oxala fuesse de deshazer el mio.
_Ram._--Si creyesse que V. m. lo entiende assi, me
atreueria a dezirle que no tiene razon, porque es muy
embidiado de la ventura que ha tenido en topar con vna
señora tan principal de sangre, hermosura y virtudes.
Pues qué labores salen de sus manos!
_Cer._--Podriaos yo responder lo que el cauallero
romano a vno de sus familiares, que le dixo otro tanto,
mostrandole vn pie: Vos, amigo, solamente veis que este
çapato es nueuo y bien[751] hecho, pero no podeis saber
dónde me lastima. Mas quién os ha dicho lo que Marcia
sabe hazer de sus manos? No pensé que sabiades tanto de
su hazienda como dezis.
_Ram._--Selo por auer seruido la casa de su padre veinte
años, y auer traido a su merced más vezes en estos braços
que tengo pelos en la barua.
_Cer._--Que tan grande seria entonces Marcia, a vuestro
parecer?
_Ram._--Por qué lo pregunta V. m.?
_Cer._--Por saber la edad que tiene ahora, que sobr'ella
andamos siempre en pleito.
_Ram._--Será (si bien me acuerdo) de veinte y tres a
veinte y quatro años. Mas boluiendo al casamiento, mire
V. m. que quiero mis albricias si se haze.
_Cer._--Si las quereis ganar, aueisme de dezir de quien
ha de ser.
_Ram._--Yo lo diré, pero con condicion que no lo ha de
saber otro ninguno.
_Cer._--No ayais miedo.
_Ram._--De la señora Cassandra, con vn cauallero que
pierde el seso por ella.
_Cer._--Pues de dónde le viene? Cómo o por qué la quiere?
_Ram._--No sé, señor. Yo tengo que hazer; no quiero nada
de V. m.
_Cer._--Esperá, esperá, qué priessa teneis? Ay alguna
muela que sacar?
_Ram._--A vna señora que está rauiando, y ya me tardo.
_Cer._--Rauia mala la mate; sacáselas todas a mi quenta.
Mas dezíme, cómo es posible que aya quien esté enamorado
de mi hija, no la pudiendo ver persona biua?
_Ram._--No, sino el dia que V. m. se casó.
_Cer._--En vna hora?
_Ram._--En vn boluer de ojos se pega aquel mal; qu'es
como el arcabuzazo, que antes hiere que se oya.
_Cer._--Y quién es (Dios nos defienda dél) el galan de
tan seco coraçon, que tan presto se encendió?
_Ram._--V. m. lo imagine, que yo no sé otra cosa.
_Cer._--Vais en buen'hora. Bien dixo Alexandridas que el
dia de las bodas es el principio de muchos males. Quien
trata con lobos traiga el perro al lado. Deurian los
que gouiernan sus casas con tanto descuido ser puestos
en vn palo. A dicho de este buen hombre, yo estoy qual
digan duelos: él ha seruido a mi suegro veinte años:
dize que Marcia tiene quatro más; que la ha tenido en
los braços tantas vezes, y esto seria por lo menos a los
nue[ue] o diez. El doctor Cornejo dize que halla en sus
libros auerse empreñado algunas mugeres de aquella edad.
Mirá (por amor de mí) qué aliño para que no le passen
al hombre por la imaginacion mil sombras y fantasmas
espantosas. Desdichado de quien tiene su honrra en tan
roedora carcoma, que no le da vn momento de reposso. Mas
quién puede ser este tan enamoradizo? No entiendo cómo
ha sido: la donzella de suyo no es maliciosa; está bien
guardada; Marcia es su madrastra, y no la incitará el
amor que la tiene a sacarla de donde está para que nadie
la vea. Pero con todo esto, no se han mouido sin causa
estos tratos que dize Ramiro. No sé qué me pueda hazer
más, ni qué me traigo en esta cabeça, que terriblemente
me inquieta. _Fortis imaginatio generat casum._ No
querria que me sucediesse lo que al otro, que por auerse
hallado a vn juego de toros soñó aquella noche, que tenia
cuernos, y amaneció con ellos en la frente. Si el destino
no se puede vencer y mi cuidado no basta, deme quien es
poderosso, para rimediar mi pena, paciencia.