[749] En el original, _temer_.
SCENA V
LENA, INOCENCIO.
[_Len._].--Quiero ver si aurá salido de casa aquel
maluado de Ceruino, que le tengo de armar vn lazo que no
se m'escape, aunque esté más vigilante que una grulla.
A su puerta veo, si la vista no m'engaña, aquella buena
persona que me libró de sus malditas manos; sí, él es.
Ahora es tiempo de emplear mis cuentas en beneficio
de mi bolsa: quiero entrarle con el sabrosso peccado
del'adulacion, bisbisando mis oraciones. _E ne nos
enducas, liberenos, vita eterna amen._ Señor mio, bien
auenturado el cuerpo que por l'anima trabaja. No piense
que lo digo por el bien que me hizo librandome de la
furia de aquel su Escaliote, sino porque no creerá la
fama que corre por toda esta ciudad de sus virtudes y
buena vida: dichosa yo si tan sola una vez al mes se
acordasse de mí en sus deuotas oraciones.
_In._--Yo tengo, hermana mia, tantos pecados, que no me
bastarán para la milesima parte d'ellos; mas confio en la
gran misericordia.
_Len._--Ella sea loada sin fin. Digame, amor mio, ha
salido de casa aquel turco?
_In._--Si no fuesedes muger y apasionada, os
reprehenderia acerbamente, porque no se puede dar ese
nombre a ningun cristiano.
_Len._--Y qué perro ay tan rauiosso como él fue comigo?
_In._--Cierto que yo quedé escandalizado de ver lo que
pasó. Son dias infaustos: otra vez mirá con qué pie
entrais en casas agenas.
_Len._--A la fe, no quedó por esso, pues en lunes metí
el derecho, sin tocar al lumbral de la puerta. Y porque
no soy nada agorera, bueluo en martes, a ver si no
estando él (no le quiero tomar en la boca) en casa, podré
dezir dos palabras a la señora Marcia.
_In._--Ni él está en casa ni vos la podeis hablar.
_Liberam non habeo facultatem_, porque me ha mandado que
no la dexe ver a persona ninguna, aunque venga su propria
sombra, y particularmente a bohonero ni corredora; este
entiendo que es vuestro trato.
_Len._--Triste de mí, que la necessidad me haze algunas
vezes vsar d'esse oficio, por no dar en otro peor: que al
fin es ganar el pan con el sudor que Dios manda.
_In._--Assi, _Unusquisque propriam mercedem accipiet
secundum suum laborem_. Pero porque os tengo lástima,
voy procurando que se os bueluan vuestras cosas. Teneis
familia que sustentar?
_Len._--Familia dize, hijo mio? No menos de cinco
pobrissimas hijas; las cuatro donzellas, como tantas
perlas, y la mayor viuda de veinte y tres años, que se me
ha buelto a casa con dos criaturicas, y asi biuimos con
la miseria que puede pensar. Y por no auer hallado qué
labrar, ni entrado bocado de carne en mi casa en estos
tres dias, me embiaron a vender aquellas galanterias,
algunas hechas de sus proprios cabellos (que los tienen
como hebras de oro). Mire quáles estarán las desamparadas
ahora, auiendolas quitado en esta casa lo que las auia de
ayudar. Hu, hu, hu.
_In._--_Doleo dolorem tuum._ No lloreis, os ruego,
que me rompeis las entrañas de compassion. Y assi,
adeuinando todo esso, lo he ya puesto en conciencia al
señor Ceruino. Y porque _Erigere iacentem debemus_, yo le
boluere a hablar.
_Len._--A tan mal hombre quiere ablandar con palabras?
Guardese de tal cosa, pues siendo vn Faraon, seria para
más endurecerle; no le pediria el ojo derecho, aunque me
le vuiesse sacado. Si lo pudiesse alcançar de la señora,
bien, y si no, sobre su alma vaya, porque peor haze quien
a perro viejo incita. Dexeme, mi bendito, besar esas
santas manos.
_In._--No, esso no, _absit_.
_Len._--Veale yo alcalde de corte.
_In._--Dios os acompañe.
_Len._--Ahora sí que que va bien encaminada l'agua
al molino: éste es sin duda de aquellos que cuentan
de la tierra de Bauia, donde los trigos se siegan con
escaleras; al fin, el que yo he menester. Benditas sean
mis lagrimas, y rebenditos ojos, que tan a punto las
dexais caer. Estad con buen ánimo, que y'os prometo
tantas de las de Alaexos quantas aueis derramado; y ya
es tiempo de cumpliros la palabra, porque no puedo más
paladear.
SCENA VI
DAMASIO, CORNELIO.
[_Dam._].--Crees, Cornelio, que hará Lena algun buen
efeto?
_Cor._--Tengolo, señor, por hecho: y si faltare, será
más por culpa de la suerte que de su diligencia: si ya
no haze como los maliciossos cirujanos, que no quieren
cerrar las llagas por la ganancia que tienen d'ellas.
_Dam._--Parecete que va buena la carta?
_Cor._--Mal año para quantos de a real las venden en
Lisboa. Va que ablandará vna peña. Mas si por desgracia
no, aprouechare, que no es posible (porque las hojas
verdes muestran no estar el arbol seco) a dos va la
vencida: echar otra que encienda más el fuego.
_Dam._--Asi la tengo ya a punto, a las mil marauillas;
aunque más querria que no fuesse menester.
_Cor._--Podrasse creer esso sin escrupulo?
_Dam._--Sobre mi conciencia. Has visto los estremos que
haze mi hermano con sus amores?
_Cor._--No es marauilla, por ser los primeros, que son
siempre como el calor de San Lorenço y el frio de San
Vicente, que dan mucha pena y duran poco; ó fuego de
paja, que presto da llama y muere.
_Dam._--Cierto que no es mi amor de menos quilates que
el suyo, aunque no m'encierro a llorar, ni doy tantos
suspiros como él; y no creo poderse acabar, no sólo tan
presto como tú dizes, mas en ningun tiempo.
_Cor._--Bueno es esso para Cornelio, que por no ser
filósofo no sabe dar más razon de que (con soportacion de
V. m.) no lo cree.
_Dam._--Por qué no lo cr'es?
_Cor._--Ya he dicho que no lo alcanço; mas por auer
estado con otros amos enamorados (a quien via oy fuego,
mañana nieue y aborrecer un dia lo que otro amaron) me ha
hecho la esperiencia incredulo.
_Dam._--Sabes a quién acaece assi?
_Cor._--A todos.
_Dam._--Esso no, saco mi blanca. Solamente a aquellos
que aman a mugeres de poco valor; que como para su fuego
cortan la leña en pequeño monte, al mejor tiempo se les
acaba. Mas cómo podré yo esperar qu'el mio se consuma,
siendo infinita la belleza y el valor de quien es la leña
y el fuego, donde suauemente estoy ardiendo, y puedo
dezir que nunca bueluo a verla, que no halle en ella
nueuas gracias?
_Cor._--V. m. ha entrado en materia donde yo no ahondo
vn palmo; y assi podra echar libremente por donde fuere
seruido, y yo entretanto creeré lo que me pareciere.
Mas, si vale dezir verdades, no veo en ella tantas cosas
como el ciego Amor haze ver a V. m., qne segun le da a
entender, nunca se vieron venir de la India Oriental
tantas joyas[750] preciossas.
_Dam._--A lo menos ninguna de tanto valor; ni ha salido
de Vizcaya mayor asno que tú.
_Cor._--Esse es el premio que recibe el que no sabe
hablar a sabor del paladar.
_Dam._--A lo menos, el que merece quien es tan grosero
como tú, que hasta ahora me has tenido engañado con tus
bachillerias, creyendo que sabías más de achaque de
perfecciones; no sé cómo, o por qué, no te he sembrado
los dientes en esa blasfema boca.
_Cor._--Porque me saltarian d'ella hombres armados, como
los del sembrado de Cadmo; pero no contra V. m., aunque
más injurias me diga.
_Dam._--Di, necio, no se ve claramente que Amor tiene
en aquella frente su potencia y tribunal, pues con vn
solo mouimiento desdeñoso o alegre condena a muerte
y da vida a quien la mira? Si se apartasse la escura
niebla de tu poco entendimiento, verias aquel cabello
de color del sol, como encadenadas sortijas de oro,
partido en ordenes, por el dilatado espacio de su
frente. Las cejas ser dos enarcadas lineas, con cierta
magestad tan vencedora, que nunca la mostraron tal los
arcos triunfales de los Augustos de Roma. Las orejas
pequeñas y puestas en lugar tan medido y compassado, que
la tierra menos igualmente dista de las circunferencias
del cielo qu'ellas d'el sitio conueniente. Los ojos de
tan peregrina y nueua gracia, que en ellos claramente
se ve la risa abraçada con la grauedad; tan dulces en
el mouimiento, que el ayre circunuezino muestra quedar
enamorado y desseosso de introducirse en ellos. La niña
de dentro (o ojo del ojo) tan puramente negra, que
considerando despues la luz de la plateada yema, parece
que está la noche recogida en aquel pequeño circulo,
por defenderse de la serenidad qu'en torno la ciñe.
Que el parpado que los cubre es blanquissima nuuezilla
delante de la cara del sol, o cataracta d'el cielo, que
abriendose descubre los biuos resplendores del Parayso, y
cerrandose queda por consuelo la mesma materia celeste.
Que las largas y sombrias pestañas son puras violetas que
s'espejan a la orilla de cristalina fuente. Que de las
mexillas de su perfectissimo rostro es la tez de tanta
blancura y lustre, que enfrena la imaginacion para no ver
lo que falta (si falta puede llamarse aquello que, aunque
no se tenga, no se siente faltar). El perfil de la nariz,
que parece estar en medio de aquel hermoso teatro, como
cuchillo debaxo de cuyo filo inclina y pone la embidia su
cuello. Que la tierna y con dulce relieue proporcionada
boca (pronunciadora de tantas sentencias y gracias, que
por no dar en el infinito, no quiero contar) merece que
algun angel la predique con las demas bellezas: como los
dientes de perlas, el cuello de marfil y las manos de
alabastro. Baste dezirte que la dichosa alma (regidora
de aquella preciosa materia) la informa y mueue con tan
dulces y alegres ademanes, que no se puede mirar sino con
ojos de Satyro.
_Quid laudem femur, aut femori confinia membra.
Has tractare iuuat, potius quam ducere partes._
_Cor._--Ahora confiesso que oyr esas cosas me ha hecho
gemir tacita y recalcadamente en lo íntimo de las
entrañas, como el cansado cauallo quando acaua de orinar.
_Dam._--Ha, ha, ha. Dígote cierto que quando pienso en
sus diuinas partes, estoy en duda si la deuo llamar muger
o angel.
_Cor._--No la pongamos, señor, tan alta que la perdamos
de vista, que todauia me quedo yo en mis treze, y no me
sacarian de aqui los doze Pares de Francia.
_Dam._--Esso creo yo, porque tu vista no es capaz de
cosas tan altas.
_Cor._--Los ojos humanos no pueden (segun dizen) percibir
las cosas sino por las formas de su conocimiento; pero no
nace de ay.
_Dam._--Pues de qué procede tu ignorancia?
_Cor._--De saber qu'es muy proprio de enamorados tener a
sus damas por más hermosas de lo que son. Y assi yo, como
uno d'ellos (que por ruin que sea el asno tiene su cola),
creo sin ninguna duda que la mia es (sin comparacion) la
más bella del mundo, y que (por mi buena ventura) no aurá
ojos que tengan virtud para conocer su rara hermosura,
tan perfecta como ella es y yo la contemplo. Qué me dirá
V. m. a esto?
_Dam._--Qu'eres vn loco desatinado.
_Cor._--A lo menos atinado en esto, y dexaré de contar
por estenso sus estremadas gracias, porque no quiero
poner en condicion mi salud y el reposso de V. m.
_Dam._--Es costumbre natural de los necios celosos, que
temiendo que lo que aman se mejore, o lo vituperan, o
callando ocultan lo bueno que a su parecer tienen. Mas
aunque creo que estás tambien en este engaño, holgaria de
oyrte dezir alguna de sus gracias, como si desuariasses
con calentura o estuuiesses endemoniado.
_Cor._--Si Cupido es el demonio de la fornicacion, más
merece el que le sigue esse nombre qu'el d'enamorado.
_Dam._--Ya te ha entrado el espiritu malino; prosigue.
_Cor._--Son tan innumerables sus perfeciones como las
estrellas del cielo, porque de quanto Naturaleza puede
dar, la hizo vn escogido compendio, adonde se hallan
todas juntas en su perfecto ser. Si V. m. tuuiese ventura
de ver la gran proporcion y orden que tan curiosamente
osseruó en su rostro, confessaria por fuerça que el cielo
ha derramado sobr'ella quantos tesoros de gracias tiene
que repartir, y que merece ser celebrada por el más
esquisito milagro de hermosura.
_Dam._--Tente, dame la mano, no quiero que passes más
adelante por que no cayas. Pero sepa yo ahora, quién es
essa alhondiga de gracias?
_Cor._--Es verdad que me auergonçaré de nombrarla. La
señora Policena, hija de Ramiro Coruato, insigne baruero.
_Dam._--Quándo menos? A fe de quien soy que lo
sospechaua. Vales quanto pessas para loar una martingala.
Ha, ha, ha. Ahora sí que puedo dezir que el deuaneo ha
manifestado tu modorra o locura. Dala tú el nombre que se
te antojare, que la comparacion (dexando aparte la sangre
de la señora) ha sido cierto estremada.
_Cor._--Luego los caualleros dan en la sangre, sin mirar
que es la peor cosa que las mugeres tienen, pues las haze
inutiles los seis dias del mes.
_Dam._--Ha, ha, ha, ha. Mala pascua te venga, vellaco
desuariado, que me hazes reir sin gana. No más, que es
ya tiempo de yr a saber lo que mi señora aurá hecho con
Aries, que no veo la hora de salir d'este preñado.
_Cor._--Antes d'entrar en él.
_Dam._--El diablo te lo dixo.