Concedio el Rey nuestro señor, a la Biuda de Iuan
Stelsio, que ella sola, ó quien su poder tuuiere, pueda
imprimir y vender la Comedia intitulada Doleria d'el
sueño d'el Mundo, aora nueuamente compuesta en lengua
Castellana, por Pedro Hurtado de la Vera. Y prohibio que
ningun otro la imprimiesse o hiziesse imprimir, dentro de
seys años primeros siguientes, sob las penas contenidas
en el priuilegio, otorgado en Brusellas en 20 Septiembre.
1572. Firmado, _De Perre_.
AL MUY ILLUSTRISSIMO SEÑOR DON IUAN DE LA CERDA, DUQUE
DE MEDINA CELI, CONDE D'EL GRAN PUERTO DE SANCTA
MARIA, SEÑOR DE LA VILLA DE COGOLLUDO Y SU MARQUESADO,
GOUERNADOR Y CAPITAN GENERAL POR SU MAGESTAD EN LAS
TIERRAS BAXAS. MY SEÑOR.
Si es verdad (como lo es) Principe Ill.^{mo}
pesarse[701] los presentes más con la voluntad d'el
que presenta que con su valor, ó con la grandeza de a
quien son presentados, ni Orsines, Satrapa de Dario, a
Alexandre, ni el Rustico a Artoxerces (saltando de vn
extremo en otro extremo) presentaron nada, en respecto
de lo que yo aora a V. Excellentia hago. Si no bastare
por testigo d'ello su consciencia propria, cuyo natural
(por oculta virtud d'el alma) es adeuinar el amor ó odio
ageno, doy á V.
Excellencia los de Salomon, el qual mandandonos no
murmuremos de los principes, ni en lo secreto, porque
las aues d'el cielo (sean aues o spiritus) se lo lleuan,
queda entendido tambien lo hagan a nuestras affectiones
y desseos. Siendo pues assi, yo, en virtud d'estos, me
atreui armar esta Comedia contra toda saeta enaruolada,
de su fauor y nombre, sperando lo que no quiero
suplicar (por ser deuda ya de su sangre clarissima).
V. Excellencia la defienda, y tome, no por liuiana ó
sensual como paresce, sino por los Sylenos que dizen
de Alcibiades (eran estos Sylenos ciertas caxuelas
pintadas por de fuera, con figuras de Satyros y otros
animales desprezibles y ridiculos, mas lo de dentro no
tenia precio) o a lo menos si allá no llega, por la sal
que haze comer y no se come sola. Poca necessidad auria
d'esto si los estomagos y gustos fuessen en todos, como
el de V. Excellencia, sanos y perfectos, no dañados.
El argumento es soñar el mundo lo que suele, que son
engaños y mentyras, y la verdad por accidente, y que
la muerte le despierte y la iusticia alumbre todo.
Leyendo V. Excellencia con este presupuesto, quedo yo
libre de culpa, culpado quien me la diere; por impedir
ó pretendello, otros impetos mayores y meyores en lo
futuro: que es su proprio officio de la embidia: de la
qual por su bondad inmensa, nuestro señor por muchos años
y contentos á V. Ex.^{cia} guarde.