Concluyo, dama, al pediros
más gracias de las pedidas,
que, si oys mis sospiros,
vereys que en esto escriuiros
mis ansias van esculpidas.
Y dichoso este papel
quando esté en vuestra mano;
mas yo dichoso por él,
que en lo pensar queda hufano
este vuestro captiuo Floriano[698].
O alto entendimiento de hombre! y dichosa tú, señora,
que tal esposo has cobrado! porque yo me embeuesci en la
lectura tanto, que ni he sentido ni entendido con quién
lo hauia. Toma, toma, mi señora, que razon es que tengas
tú vn tal papel como éste; y aun razon es que galardones
mucho vn tal captiuo, con le dar toda libertad que en
ti pudiere, pues no menos libertas a ti. Y porque yo te
siento que tienes gana de le tornar a leer, y con razon,
yo salgo a entender que te den presto de cenar, porque
diré que te quieres luego acostar.
_Bel._--Anda, haz lo que te paresciere, que ni estoy bien
en mí, ni sé qué te diga de lo que siento, sino que me
dexes, que quiero tornar a leer esta contemplacion del
que mi coraçon ama.