APPLICA

Y ansi queda el coraçon

de lo gozado vazio

y, con nueua alteracion,

lleno de doble passion,

con temor de algun desuio;

Porque en ver le de mí ageno,

aunque pare más salud,

dama, aunque por vos peno,

adoro os y a mí condeno,

con temor de ingratitud.

Aunque yo no condenaros

osaré, sino seruiros,

y con siempre dessearos

no oso, triste, llamaros

más claro que con sospiros;

Porque mi tan grande gloria

ha de ser muy embidiada,

tened vos de mí memoria,

y ansi saldre con victoria

de todos, sin más espada.

Aunque osaré affirmar,

con que algo me consuelo,

que nadie os sabrá amar,

ni nadie os osa llamar,

pues volays tan par del cielo:

Pero yo, que merescí

veros sin luego acabarme

quando de vos me parti,

contemplando a vos en mí,

tengo por justo estimarme.

Partime sin os dexar,

dexando vuestra presencia;

que si por no me alexar

os pensays de mí enojar,

dadme luego penitencia;

Porque menos no podré

de os dar tales enojos,

ni ser vuestro callaré,

hasta que, muerto, tendré

la tierra sobre los ojos.

Y aun alli, si hablar pudiesee,

mi lengua os confessaria,

porque el coraçon viuiesse,

en el qual, si se abriesse,

vuestro nombre se hallaria:

Y ansi sé que, si quereys

que no muera yo jamas,

en la mano lo teneys,

y aun muy más me matareys

con muerte que tura más.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 318 / 502 题