No sé qué remedio halle
para de mí más vengarte,
mi señora;
si el remedio es que yo calle,
callaré por no enojarte
desde agora;
que aunque yo quiera otra cosa,
pues tú mi lengua gouiernas,
no podré;
o linda más que la rosa,
con que mires que me infiernas
callaré.
_Ful._--Ya calla; y mal aya hembra que a vn tal
hombre se niega, que es para mouer a compassion a las
fieras. Que de las que en la cara tengo y de todos los
Talmudistas reniego, si Floriano quiere, si no le traygo
la dama a las vñas, que todo es ayre andar ruando, y
trobando, y sospirando, sino dezir y pegar. Que descreo
de quantos adoran el sol, si me vuiera yo puesto en
amar a Belisea, si no la vuiera yo hauido, y aun quiça
aborrescido; porque al fin donde las otras lo tendra, y
de carne.
_Lyd._--Calla, que si te oye esso no cabremos en casa;
porque la tiene por dechado de hermosura, aunque a la
verdad ella es joya tal.
_Ful._--Pues si con la hermosura no tiene cordura, la tal
cae más ayna; y las tales caydas son peores de leuantar,
y aun de hartar.
_Flor._--Pajes, meted me vna vela, o abrid las ventanas
si es de dia.
_Lyd._--A, señor, mira que arden dos velas y es media
noche. Y aqui está Fulminato, que mandaste llamar.
_Flor._--Y para qué?
_Lyd._--Para que te buscase remedio.
_Flor._--No le hay, sin el de Dios, fuera de aquella que
me mata.
_Ful._--Si no quedassen más muertos los que me
acometieron, bien les yrá.
_Flor._--Muerte corporal para mi vida es. Pero qué fue
esso?
_Ful._--Que haze Fulminato de las que suele.
_Lyd._--Holgarás oyr las cosas de Fulminato de su boca.
_Ful._--A la fe qualquiera que diga verdad te contará
que de los seys que me salieron, los cinco les valieron
buenos pies; pero el vno, que por sus pecados alcancé,
aunque por no afrentar la espada le di de llano, por
tener la mano cargadilla le hize a seys golpes perder la
habla. Y aun yo seguro que ya le esten llorando, si tiene
quien le duela.
_Lyd._--Doy a la muerte este lebron, que ansi descose
mentiras.
_Flor._--Qué dizes, Lydorio?
_Lyd._--Que él me auia dicho poco ha que eran solos tres,
y agora ya son seys, y mañana seran diez.
_Ful._--Y qué, los bocados me cuentas? pues no sabes que
no trae contradicion de antes tres y agora seys, pues que
tres es la meytad de seys? Y a ti bastaua dar cuenta de
lo medio que yo hago, pero a mi señor de todo, y con esto
te quiero tapar la boca y soldar tus malicias.
_Lyd._--Más me la taparas con la verdad; porque ya sabes
que el que en mentira es asido, quando dize verdad no es
creydo.
_Flor._--Cata, Fulminato, que no quiero los de mi casa
reboltosos; basta mi desassosiego, sin que le aya en mi
casa. Y tú no andes solo hasta que esso se aplaque, en
especial que estás en tierra estraña.
_Ful._--A la fe, señor, mis obras me la hazen ser tierra
propria. Y por esso te suplico no encomiendes ni fies
tus cosas de muchachos, pues yo pondre la vida por tu
sosiego, y piensa que lo que me encargares, que saldre
con ello.
_Flor._--Mira lo que dizes.
_Ful._--A la prueua buen amor; porque al fin ya yo
sé dónde ay la puta, y la buena, y la alcahueta, y la
hechizera en el pueblo; y aun sé por qué canales ha de
venir el agua que amate tu fuego.
_Flor._--Di, serás para traerme retorno de vna carta?
_Ful._--Y aun a la dama si menester fuere. Pero ha de ser
con que me hagas vna merced.
_Flor._--Pide.
_Ful._--Que luego me desembaraces, y tú que cenes, que es
media noche, y duermas a sueño suelto.
_Flor._--Qué te paresce, Lydorio?
_Lyd._--Que te aconseja como leal, y que cumplira lo
que dize como animoso; en especial si tú le animas con
alegrarte.
_Flor._--Luego me traygan de cenar, y en tanto escriuire.
Y tú vete en tanto a cenar, y cenen luego los que tú
quisieres que vayan contigo. Y tú, Lydorio, daras a
Fulminato la mi cuera de bufano con la guarnicion de
carmesi, pelo y passamanos de hilo de oro, y daras le
para calças quatro pieças de oro, y daras le de mis
espadas la que él quisiere, con que me dexes la que al
presente anda en los talabartes, que agora yo suelo
ceñir, y a la respuesta le haré las mercedes.
_Ful._--Pues yo espero con mi buen negociar recuperarte
el alegria y salud.
_Lyd._--Luego voy a entender en que te den de cenar y a
todo lo que más mandastes.
_Flor._--Pues yo escriuo luego. Tú, Fulminato, buelue
luego acá.
_Ful._--Señor, ni me detengas ni escriuas, sino sí por sí
lo que quieres de allá, que yo me voy a poner a punto.
_Lyd._--Mira, Fulminato, que salgas con lo que te has
encargado, pues las mercedes ya anteuienen al seruicio;
por tanto, huye de la ingratitud, y vamos, darete lo que
me mandó. Y sabete que no me pesara que fuera más: pero
no se hizo Roma en vn hora.
_Ful._--Pues cree me, señor Lydorio, que has de pensar
que labras tu heredad, porque en mí no perderas tu buena
voluntad y trabajo. Y piensa (dexando vno por otro) y
que bien veo, que si no fuesse por tu cordura, que yua
de cayda la casa de Floriano; porque la cabeça enferma
no les puede yr bien a los miembros. Y aun esto veo por
los que andamos en lo suez del mundo, que no podemos
rehusar algunas no buenas compañias algunas vezes, y de
ellas, con la ayuda de nuestra peruersa inclinacion, más
nos damos a lo vicioso que a lo virtuoso. Y ansi proueyó
Dios que en vna casa donde ay tanta juuentud y tan suelta
a los malos apetitos con estar la mano que nos auia de
castigar enferma, que aya en ti vn seso más viejo en
saber que experimentado por los dias, para que a los
vnos como yguales vayas a la mano, y a otros mandes como
inferiores, y a otros ruegues como mayores, y a otros
aconsejes como sabios, y a otros loes como virtuosos, y a
otros reprehendas como viciosos.
_Lyd._--Dios lo remedie todo de su mano, que Dios sabe el
temor y lástima que tengo a Floriano: vno de la perdicion
presente, y otro del temer que aun vaya a peor, y que se
pierda rocin y mançanas[671]. Por esso me di qué remedio
piensas tú poner?
_Ful._--Contenta te que tienen manos el pandero que le
harán sonar, y no me pidas más hasta que veas al claro
quánto puedo yo con ayuda de Dios.
_Lyd._--Pues no quiero sino dexarlo nadar como corcho en
agua. Toma lo que te mandó dar Floriano, y no tengas en
poco la merced, que es más de lo que piensas. La cuera
ella dize su valor, pero esta espada vale vn cauallo, y
toma las pieças de oro, y no falte tu seruicio, porque
sobrara tu ingratitud.
_Ful._--En esso dexa hazer. Pero en lo que dizes de la
espada, quiero que sepas que no suffre qualquier hoja los
golpes de mi braço, y que ha de menester el ser tal para
turar conmigo. Y aun la cuera que quiça aurá de mandar
vna dozena a Ceruantes por mis caseros tras los que
allá tengo: que gran marauilla será si esto colorado no
entorpece oy alguna bouilla, para que desmayada me cayga
en los braços.
_Lyd._--Pues luego entra a Floriano y desembaraça le
presto porque cene.