[648] _Sic_ por «oí».
SCENA DECIMA
DON CARLOS, FILOTIMO.
_D. Car._--Seais bien venido, y sabe Dios quánto os
deseaua ver.
_Fil._--Señor, yo quise venir luego tras de V. m., mas
aquel dia que partio de su quinta llegó a la mia vn
pariente mio que va a ganar el jubileo de Santiago, en
compañia de otros cortesanos; festejélos alli con caças y
pesqueria, y esta fue la causa de dilatar mi venida más
que yo pensé y dixe quando nos apartamos.
_D. Car._--Señor y amigo, si bien nos holgamos los dias
que alli estuue, acá lo he descontado bastantemente con
mayores disgustos.
_Fil._--Orden es del mundo no dar buena comida sin mala
cena. Pues qué ay aora?
_D. Car._--Desdichas que siguen a los hombres, segun
nuestros pecados, que nos dan el fruto conforme sembramos.
_Fil._--Con essa consideracion las deuemos sufrir, pues
para todo dolor el remedio más cierto es la paciencia,
con la qual deuemos siempre dar gracias a Dios, que
escoge los suyos en las batallas de los contrastes y
fatigas humanas, experimentando assi si son capaces y
habiles para subir a los muros de la alta fortaleza de
su gloria. Y si vemos a los malos prosperos y a los
buenos abatidos, es porque reciben aqui su premio; mas
despues se hallarán, como dizen, de la otra parte del
agua: porque las mercedes de la fortuna sin merecimiento
son tales espias, que guian y echan en la emboscada de
su perdicion quien va tras dellas ciego y engañado con
vanas esperanças. Haze a los hombres ignorantes, porque
la prosperidad entorpece el ingenio, y los males y la
aduersidad lo auiuan; y quien quisiere viuir más seguro
y con menos sobresaltos, euite y desprecie los vanos
beneficios con que ceba y caça nuestra vanidad a los
inocentes humanos, y trae por juego dar a quien quita
y quitar a quien da. Los virtuosos acrisolanse en las
miserias y desuenturas, y con la esperiencia de los
trabajos. Hazense sabios conociendo la facilidad humana;
assi, que los buenos son los que por la mayor parte
pelean con los infortunios de la vida.
_D. Car._--Muchos malos vemos tambien padecer
aduersidades dignas y deuidas a sus culpas, y muchos
buenos descansados y libres de desassosiegos, que a la
prosperidad no le está negado ser premio de la virtud.
Assi, que por esse discurso mal se puede hazer la
diferencia de malos y buenos. Yo hallo, cotegeando los
sucessos de las cosas, que todo consiste en ventura o
desgracia.
_Fil._--No digais tal, señor, que es opinion gentilica,
de los buenos que estan prosperos. Presumese que siente
la prouidencia diuina en ellos tal flaqueza, que caeran
con las persecuciones; y sobre esto dize el Apostol:
Fiel es el Señor, y no permite seamos tentados por
su gran bondad más de en lo que podemos, y los males
nos siguen con tal orden, que los podamos vencer con
sufrimiento y evitar con prudencia, y a los que vemos muy
perseguidos son más fuertes: porque es propio del grande
ánimo despreciar las injurias y ofensas de soberuios y
gouernarse por la razon del espiritu y no por las leyes
que el demonio puso en el mundo, como fortalezas desde
donde nos haze guerra; y es cierto que teniendo nosotros
claras señales de la fee que professamos y creemos para
passar este cañal de la ley de Dios seguros, puede tanto
vna mala opinion del mundo contra nuestra flaqueza, que
tiene leyes contrarias a la nuestra, mucho más costosas
y más guardadas. Y si nos sucede bien lo que pretendemos
por la liberal voluntad diuina, atribuimoslo a cuenta de
nuestra dicha; y si erramos los medios para conseguirlo,
acusamos a la fortuna de lo que nosotros las más vezes
somos causa por nuestro mal gouierno.
_D. Car._--Entended que todo se rige por los hados, que
es vna disposicion de la inclinacion de los cuerpos
celestes, dirigida a causas inferiores, que por su
influencia se mueuen en tantos efectos varios; por lo
qual el hombre no puede alcançar a saber los sucessos, y
destos dizen que guian a quien los sigue y arrastran a
quien los resiste.
_Fil._--Guardenos Dios de tal proposicion. Cómo,
señor, dezis tal cosa? Tambien a vos puede la passion
hazeros gentil? Dexad esso para las condiciones flacas
y regaladas. Si tal fuesse verdad, todo lo que acontece
seria de necessidad y no auria merecer y desmerecer, y
dessa opinion a la que afirma que no ay sino nacer y
morir ay muy poco. Y si el bien no tiene premio ni el mal
castigo, peor es la suerte de los buenos que la de los
malos.
_D. Car._--Pues qué dezis de tanta desorden como uemos en
las cosas humanas?
_Fil._--Assi lo juzga nuestro flaco juizio por su
natural defeto, y es vana ocupacion la de la criatura
en querer comprehender los juizios y obras del Criador,
sino es en lo que él quiere dar a entender. Si vn hombre
comunicandose en continua conuersacion cien años, nunca
se acaba de conocer, qué osadia puede ser mas ciega que
conjeturar por terminos humanos los secretos diuinos? y
lo peor es que siendo sieruos inutiles y dignos de mucha
pena, queremos ser muy regalados del Señor, a quien
ofendemos cada hora. Con el fauor y la prosperidad todos
somos justos, en quanto la justicia no viene por nuestra
casa; mas en visitandonos, con cualquier indicio que
muestre de ser castigo de nuestra vida passada, luego es
todo perdido, y tenemos a Dios por escaso y que se oluida
de nosotros, borramos la obligacion del bien passado con
la quexa del mal presente. Atribuimos nuestras culpas a
desgracia y no la tiene. Sabeis qué llamamos hado? que
de fuerça ha de ser la orden del mundo correr el Sol por
los doze signos del Zodiaco, haziendo los seis dellos dia
y los otros noche, y los aspectos del cielo solamente
son vnas señales y auisos de poder ser lo que muestran,
pero no es de fuerça que nos ponga en obligacion: porque
la diuina prouidencia nos dio arbitrio propio para vsar
dél segun nuestra voluntad y distinto, y tenemos natural
eleccion del mal o del bien; por lo qual dize Iubenal: No
tiene la fortuna ni los hados deidad si nos gouernamos
con prudencia. Nuestras quexas la hizieron diosa.
Nosotros la ponemos y colocamos en el cielo con el bruto
sentido de nuestras aficiones. Mas si nos conformamos con
el claro entendimiento, que es en nosotros Presidente
diuino, por él seremos semejantes a Dios. El sabio y
prudente sabe sufrir lo que le sucede siempre, constante
en qualquier lugar, y la que llamamos comunmente fortuna
es buena para quien la sufre para enmienda de sus errores
y mala para quien la toma por pena y desespera. Mas
boluiendo a vuestra passion, señor, qué causa es esta que
assi desassossiega vuestro sufrimiento?
_D. Car._--Estoy el más triste hombre del mundo, y el
caso no es para que ninguno que le suceda dexe de estarlo.
_Fil._--De qué? Si se puede dezir.
_D. Car._--Ya os comuniqué allá[649] en la quinta el
casamiento que tenia concertado para Eufrosina.
_Fil._--Sí, y a mi parecer es muy bueno para vuestra
honra y descanso, y para el suyo.
_D. Car._--Por esso me quexo de la fortuna o de mis
pecados, que me guardaron para esta vegez deshonrada. No
sin causa dizen que quien más viue más causas de pesar
le suceden, como al viejo Rey Priamo de Troya. Velé el
quarto de mi vida como mejor pude: gouerné el timon de mi
proceder y el remo que me tocó con mucho sudor. A ninguno
di ventaja en los exercicios de virtud y caualleria;
gané por mi lança lo que tengo, a fuerça de mi trabajo
y cuydado. Passé hasta aqui mi derrota de vna onda en
otra. Aora que me parecia que iba assegurando el puerto,
entrando por esta barra a vista dél, con que pensé acabar
el viaje contento, se me anegaron todas mis esperanças y
fundamentos de tan lexos tanteados, como naue que toca en
las rocas.
_Fil._--Bien, cómo es esso?
_D. Car._--Ya vistes cómo dexé nuestras recreaciones por
venir a hazer apercebimientos para este negocio. Sabed,
pues, que llegando a mi casa, al segundo dia, que no
aguardaron mas, fui informado que en este tiempo que yo
he andado ausente se me casó Eufrosina de secreto con vn
hijo de Hetor de Abreu vuestro vezino.
_Fil._--No puede ser esso.
_D. Car._--Parece que puede, pues es.
_Fil._--Santa Maria valme! Esse es el más raro caso que
yo vi en mis dias, ni pensé ver, ni lo puedo acabar de
creer: porque esse mancebo ha poco tiempo que reside en
esta ciudad, y ha estado muchos años en la Corte, y ella
es muy retirada, y en sus costumbres y vida no parece
moça.
_D. Car._--Pues por esso digo yo que quando han de
suceder desgracias, nunca falta modo. Las ocasiones todo
lo facilitan: tuuieronla grande, y parece se enamoraron
con los medios que él puso de su parte, siguiendo el
entretenimiento que tienen todos los hombres moços y
ociosos, que no hay cosa que no intenten. Y si las
mugeres no se guardan a sí mismas, no ay quien las pueda
guardar: si bien a mi parecer pocas yerran, sino es por
persecuciones de insolentes atreuidos, y luego las malas
consejeras, que no ay peste más eficaz para dañar que
el familiar amigo engañoso; y el mayor enemigo que el
hombre tiene es otro hombre, y por el consiguiente la
muger, cuya lengua es ponçoña. Siluia de Sosa, prima
deste mancebo, con su comunicacion traçó estos enredos y
vino a efetuar la maldad. Y para que sepais que Dios es
justo Iuez, y no dexa triunfar a los malos, parece que
por pagarle la buena obra tenia concertado casarla con vn
Cariofilo su compañero.
_Fil._--Yo lo conozco, criado tambien del Rey y hijo de
vn ciudadano muy honrado.
_D. Car._--Será assi; vna destas noches passadas amanecio
casado con vna hija de vn platero, que lo cogió en su
casa.
_Fil._--Grandes cosas me dezis; aora acabo de creer
que todos los tratos de amor se efetuan segun ay los
medios, y que al grande amor todo le es facil y nunca
respeta inconuinientes. Mirad essa historia: Cariofilo
pensó engañar y quedó engañado, y siempre lo vi en estos
negocios, y Zelotipo juraré que no empeçó su pretension
con esperança de lo que sucedio. Mas son tan solicitos
los hombres en sus engaños, que parece que ninguna muger
tiene culpa de dexarse vencer, si bien dellas en estos
casos no ay que fiar, y vnas que se precian de parecer
hermosas y agradar a todos, dificultosamente se guardan,
y las más confiadas de sí y que libremente pueden hablar,
caen primero. Muger desconfiada y que teme el peligro
nunca erro mucho, mas quántos exemplos de desengaños nos
da el mundo en sus obras si supiessemos aprouecharnos
dellos! Aora dezid, cómo lo venistes a saber?
_D. Car._--Por Galaor Falcon mi compadre, que sospecho
que tiene con el galan alguna comunicacion, y segun
entendi vino por su orden a dezirmelo porque parece que
alcançó a saber que yo queria casar esta desdichada.
Entró a contarme el caso con grandes preambulos y
razones; diome consejos, diziendo que pues ya era
sucedido hiziesse mis cosas con prudencia y cordura,
porque los medios ajustados a equidad siempre eran
loables.
_Fil._--Jesus, esso me dezis de Eufrosina? Absorto me he
quedado, ya en ninguna creeré. Desconfiado estoy de las
mugeres, porque son flacas, y más perseguidas; pero sobre
mi conciencia jurara por Eufrosina, porque siempre me
parecio cuerda y de juizio assentado, aunque pienso que
en éstas se imprime más eficazmente el amor que en las
despejadas y parleras.
_D. Car._--Si hizo mal, para sí lo hizo más que para
otro. Yo aun no me he declarado con ella, esperando
vuestra venida, por no hazer nada sin vuestro consejo;
lo más que hize fue embiar a Siluia[650] de Sosa a casa
de su madre y encerrar a Eufrosina en vn aposento donde
no hable con ella sino su tia: a la qual le confessó
todo el caso, y por mucho que la importunó, no la pudo
conuencer a que lo negasse. Dize que nunca Dios quiera
que ella niegue la verdad, y estoy resuelto de ponerla
vna daga en los pechos y hazerla negar por fuerça, sino
que me hallo tan indignado y conozco de mi condicion que
la mataré si me pierde el respeto; y negando ella me haze
cierto el Doctor Carrasco, con quien lo he comunicado,
el descasarla por pleito, y quando no la pueda conuencer
por temor, determino de lleuarla secretamente a Jesus de
Aueiro a que sea monja, y hazerla professar y dexar mi
hazienda a mis parientes, pues quiso ella desmerecerla;
y a ninguna destas cosas me determiné sin vos. Ved aora
lo que os parece mejor, y esso hagamos luego, que bien
sabeis que de vos solo confio mis resoluciones.
_Fil._--Yo, señor don Carlos, como me tengo por el
mayor amigo y servidor que teneis, y esta voluntad pienso
tendreis por muy cierta, tendria por mala correspondencia
y yo mismo juzgaria mal de mí si en caso que tanto os
importa no dixesse sencillamente lo que entiendo, no
procurando complaceros, como hazen los falsos amigos
deste tiempo, hablandoos a gusto, sino proponiendoos
la verdad desnuda de lo que siento, la qual aunque sea
aspera a los oidos es saludable para el alma. Vos, señor,
podeis hazer lo que quisieredes, mas aueis de hazerme
vna merced, que os resoluais sin passion; porque toda
cosa hecha con ella pocas vezes dexa de tener fines de
mayor daño y doblados errores. Señal de ser sabio es
poder enseñar y regir y no ser regido. En vos ha lucido
esto siempre, sobrandoos buen gobierno en vuestras
acciones y sano consejo para vuestros amigos. Lo que en
mí sembrastes quando fué tiempo que lo huue menester y
me conuino, esso cogereis aora, que os importa. No os
falte para vos lo que para otros teneis; haced ageno
este negocio y trataldo como si no fuessedes parte.
Acuerdeseos que la afliccion entorpece la naturaleza, el
amor y el odio peruierten el juizio; y como los quatro
vientos de las quatro partes del mundo demas de sus
colaterales alborotan la mar, assi son nuestras almas
conmouidas y perturbadas de quatro furias o passiones,
que son esperança, miedo, dolor y temor; y como los aires
ocasionan truenos y lluuias, escondiendo el sol, assi
las passiones cegando la razon con nubes y turbaciones
del ánimo, no derraman los rayos del entendimiento para
poder gouernar las velas de la sensualidad, y quien no
está libre destas Sirtes y Ciclades, peligros del mundo,
y se halla en el eterno descanso, no puede librarse
de sus mouimientos ni viuir en reposo; y assi no me
admiro que esteis aora ciego con esse dolor: porque
siempre al primer rebato rinde el sufrimiento, por no
estar preuenidos en la bonança para los peligros de la
tempestad; y para no caer en tal desorden conuiene no
perder el norte regimiento superior: porque la vida
humana deue gouernarse por la semejança de la orden
de arriba, y como las esferas inferiores, obedeciendo
a la superior, son gouernadas por su mouimiento, assi
deuen ser regidos nuestros sentidos por la virtud
racional; y pues aora repugna la sensitiba, segun la
carne al espiritu, mirad que vencida la racional queda
vil y bruta, por lo qual deuemos sobre todo procurar no
tenga imperio la fuerça de nuestros deseos y pasiones,
porque ocupada el alma en cuidados de cosas temporales,
carece del conocimiento de la verdad, y por este camino
de engaños se va al infierno, donde no ay redencion,
y nuestra ciencia es tan limitada, que sabemos en qué
lugar nacemos e inoramos dónde auemos de ir; y la vida
es sombra que passa: fue Ilion y los Troyanos, fueron
otro tiempo los Milesios grandiosos. Todo es assi; lo
futuro es lo que deuemos preuenir. Si de quanto tiempo
ocupamos en vanidades, en alguna hora considerassemos
lo poco que dura y mucho trabajo que cuesta todo, y
conociessemos el engaño en que estamos, quiça viuieramos
con más aduertencia. Mas ay, que ni considerallo pienso
aprouecha: porque anda la comun inclinacion tan abituada
a malos exercicios, que lo suelen hazer peor los que más
noticia alcançan del mal. Hazemos las quentas siempre de
lexos, estando tan cerca de dar las finales. Repartimos
la vida en vanos fundamentos, que llorando seguimos.
Damos poder a la costumbre, fuerça a naturaleza, disculpa
a las inclinaciones, de manera que hazemos nosotros
otra ley que quiere competir con la de Dios, todo para
mayor fatiga nuestra, que el mundo y el pecado nunca
dieron descanso, y digamoslo claro. Vos, señor, sois de
la edad que sabeis (Dios os la aumente); lo que más os
conuiene es estar bien con Dios, que os espera de dia
en dia, no con el mundo: porque oy somos y mañana no
somos. Viene la muerte siempre de prisa, y conuiene estar
apercebido para acudir a su llamamiento. Tomad exemplo en
el Rico Auariento, que nos enseña que importa no estar
descuidado. Quanto a Dios, viuir como si huuiessemos de
morir luego; quanto al mundo, como si la vida fuesse
perpetua; en las cosas del alma muy escrupulosos, en las
del mundo muy prouidos, que aquel se llamará sabio que
se sabe saluar. Pensad aora en esto por mi amor: vuestra
hija es ya esposa de esse mancebo, y libreos Dios de lo
que llaman hecho es. No se la podeis quitar sin hazer
pecado mortal y[651] estar en el es el mayor peligro:
porque perder hazienda, honra y vida es nada, pues al
fin se ha de perder. El peligro del alma es el que se
deue temer, porque es como la piedra, que si la echamos
de las manos no la podemos recoger. Somos Christianos,
ninguna cosa deuemos de traer tanto delante de los ojos
como guardar los estatutos de nuestra profession. Esta
es la caualleria, esta es la honra, esta es la nobleza
verdadera, y si no, idos al infierno por falsas honras
del mundo, que es vna niñeria.
_D. Car._--Vos me poneis en vna gran confusion, porque no
os puedo negar que no es suma inorancia tener más respeto
á las leyes que Satanas puso al mundo que con la clara
y pura que nos dio el Hijo de Dios, y tenemos recibida.
Pero respondiendoos a lo que dezis, que es su muger, digo
que lo sea muy en hora buena, no se la quiero quitar;
por lo que conuiene a mi conciencia, lleuesela con la
bendicion de Dios donde quisiere, mas de mi hazienda no
espere vn real. Esto me lo podeis quitar, ó ay ley que me
obligue a dar lo que es mio a quien me lo desmerece?
_Fil._--Bueno va: pues se ha rendido en lo más
dificultoso, presto vendra a la razon. Aora venid aca,
señor; muy bien me parece esso de vos, obra es en que
no solo mostrais ser buen Christiano, mas aprouais la
noble sangre de que os preciais, que los tales parece
que tienen más obligacion que los demas a guardar essa
lealtad a su Criador. Y les está bien por el exemplo
que dan al pueblo; y como a la nobleza le es propio
tener liberalidad, y más en las obras de Dios, en que
se deue vsar della siempre con presteza, ya que lo es
ésta, y por su respeto la hazeis, no la disminuyais en
nada: porque no darle vuestra hazienda es más tema que
gusto, y se puede juzgar a poco saber y a menos virtud,
pues está fuera de tenerla el ánimo furioso. Y todas
las cosas guiadas por buena orden llegan a perfeccion.
El hombre abariento de la hazienda es pródigo de la
honra, y quien tiene su pundonor en mucho, deue tener
su dinero en poco. Rico es el que nada desea, y pobre
el abariento por mucho que tenga, y mayor virtud es
obrar bien que dexar de hazer mal, porque del bueno es
hazer bien; siendo assí, y que la buena opinion se ha
de preferir al dinero, no es justo la perdais y dexeis
de obrar bien por él: lo que no se puede euitar hase
de sufrir y no culpar, y el mal no se ha de vencer con
mal. Ya esso sucedio a vuestra hija como a otras muchas
ha sucedido, que no fue ella la primera: qué le aueis
de hazer, sino remediarla con toda cordura? Obra de
prudencia es poder hazer daño y no hazerlo, y de loco no
poder vengarse y desearlo. De sabios esforçados es hazer
con gusto lo que es fuerça, porque los trabajos tomados
de voluntad, no lo son; y assi a solo a el prudente le
sucede no hazer nada forçado, porque se conforma en todos
los casos con el corriente del tiempo, y como dicen:
mejor es llorar con los sabios que reir con los necios.
Al ánimo generoso nada le haze injuria: si essa moça
erró, al fin es hija, y aunque el pecado sea grande,
el padre ha de dar ligero castigo. Fuluio absoluió de
culpa a su hijo, que lo quería matar despues de cometer
adulterio con su madrastra. Qué hizo vuestra hija?
Venciose de amores de vn mancebo galan y discreto; cada
día vemos esso por otros de menos partes. No os falte
aora el juizio y cordura de Alexandro, que fauoreció a
su hermana enamorada; cosas tan naturales y vsadas no se
deuen estrañar. Segismunda Tarentina fue perdonada de
su padre hallandola delinquiendo. Mal hizierades vos,
como Seleuco, que dio su propia muger Estratonica[652] a
Antioco su hijo, porque supo que estaua enemorado della
siendo su madrastra. Pisistrato, tirano, perdonó a vn
mancebo que publicamente le besó su hija, diciendo: Si
matamos a los que nos aman, qué haremos á los que nos
quieren mal?
_D. Car._--Bien hablais si no huuiera de cumplir sino
conmigo; mas qué diran mis parientes de mí, viendo que no
sólo sufro, mas fauorezco tan grande deshonra?
_Fil._--Buena conclusion es essa; hermosura agena, sin
la propia, a ninguno hizo hermoso; aquel es de clara
sangre que sus obras lo hazen claro, y como dizen: Hasta
vn cabello haze su sombra; todo hombre tiene su ser; la
virtud da nobleza, y no la opinion que cada vno tiene
de sí; de honrado soy yo, y mi abuelo, tal, y mi primo,
fulano. Todo esto concedo que incita y ayuda para la
virtud, pero si vos no la vsais, tengo yo por mí que
deshonra más. Sabeis qué son los parientes? si sois
rico van a vuestra casa, por lo que de vos pretenden;
si pobre, os desprecian. Pocos o ninguno dan ya de su
hazienda; consejos, quantos quisiéredes, mas de manera
que si huuiera peligro queden ellos fuera dél: y es
engaño conocido sugetarse al parecer de los parientes
y en todas las cosas seguir su opinion, sin reparar
en lo conueniente, porque de ordinario se inclinan a
la parte próspera. No niego ser muy bueno tenerlos, y
cumplir con ellos las obligaciones naturales y las de
buena correspondencia, y en todo lo possible conseruar
buena amistad, auenturando por ellos la hazienda y vida
conforme a lo que se pratica en este mundo; pero en el
Reyno eterno tambien teneis diuinos parientes, con quien
es más necessario cumplir, y éstos son de parecer que
hagais siempre lo que os obliga la ley en que viuis, y
es justo la sigais, y que no dexeis de hazerlo por la
honra del mundo, que quien pone en Dios su esperança y
su fundamento, y no en los hombres, tiene a Dios y a
los hombres. Y mucho mayor deshonra y afrenta hazeis a
vuestra alma no cumpliendo con ella, pues por su respeto
os dieron esse cuerpo, que podeis hazer incorrupto que
passe las nubes y los cielos y resplandezca más que el
sol[653]. Este es el verdadero punto de la honra, y
considerad esto. Si se honra vn cauallero de mostrar las
heridas que recibio en la batalla, quánto mayor honra
será mostrar vn cuerpo sin las corruciones[654] humanas
el dia del juizio? Casóse vuestra hija pobremente, para
sí lo hizo; si le viniere mal, ella lo sienta, y vos no
os condeneis. Aueis de hazer bien a los estraños, hazeldo
a los vuestros; porque desheredar los hijos y heredar los
parientes es gusto culpable.
_D. Car._--Pues cómo se ha de sufrir en el mundo casarse
mi hija sin mi licencia con hombre tan inferior suyo,
teniendo yo tratado para ella vn casamiento tan noble y
rico?
_Fil._--Pareceme que no era suyo, pues Dios quiso
estotro, aunque este y todos los demas sucessos que
tienen los hombres mal se pueden juzgar; porque la
inorancia es en dos maneras: natural como en los mancebos
por falta de esperiencia, que no se puede alcançar sin
tiempo, y es madre de las cosas y vn conocimiento de
particularidades, que la poca edad no comprehende, porque
no juzga sino lo presente. Puede tambien auer inorancia
en los muy viejos por fallecimiento de los sentidos. La
otra procede de la negligencia de los hombres quando
nos entristecemos de las cosas humanas. Sin razon ni
entendimiento, dos asquas que sustentan nuestra luz, los
mortales atreuense a pedir lo que desean, que assi nos
lo dixo Christo quando orando en el huerto representó la
flaqueza de nuestra humanidad: Dios lo oye todo, y da
lo que ve que es mejor. Dexad a los vientos mouer las
velas, tomad el puerto que os dieren, que por ventura
os aconseja mejor el viento que os guia. Dexad essa ira
que teneis, no os ocupe y rinda el dolor las torres de
vuestro ánimo. Dize Iubenal muy bien: si quieres consejo
da lugar a los Dioses que te le den, pues que saben
lo que nos conuiene y es más prouechoso, y por cosas
gustosas te daran otras más necessarias, que mucho más
aman ellos al hombre que se ama él a sí mismo. Nosotros
mouidos por ciego deseo pedimos casamiento, parto de la
muger y otras cosas que nos parecen de gusto y prouecho,
pero ellos saben quál ha de ser la mujer y el hijo y
lo demas: pues si este gentil conocia esto, quien se
precia deste tan grande apellido de Christiano mucho
más le conuienen las obras que lo confirmen en este
grado. Por esso el que lo es deue conformarse en todo
con la voluntad de Dios. Assi lo hizo Dauid, llorando
el hijo en quanto estuuo enfermo; muerto, vistióse de
gala. Contentaos, señor, con el marido que vuestra hija
escogió, pues ella está contenta, que nada se haze sin
permission diuina. Mirad la fabula del mar de Galilea,
que viendo las nubes cargadas de agua, mouidas de los
vientos, pensando serian montes que podian caer sobre
él y secarle, fuese retirando lo más que pudo, pero
deshaziendose las nubes sobre él convertidas en agua
crecio con doblada corriente. Así que de donde temia el
daño le vino mayor prouecho, porque la diligencia de
los hombres siempre se engaña en las cosas dudosas. Mal
pueden los coraçones adiuinar lo que les puede suceder,
aunque se diga que no hay cosa más leal que el coraçon, a
quien muchas vezes hieren rezelos de lo que sucede, pero
esto es incierto; de manera que vos, señor, os deueis
consolar con muchos que gustaron esse acibar. El fin de
las cosas se ha de medir con prudencia; no os falte ésta
para agradecer a Dios el cuidado que tuuo de vos, que yo
espero que ha de ser para más descanso vuestro, porque
yo conozco el mancebo, y es discreto, muy cuerdo y de
gentiles partes, y os ha de saber grangear la voluntad y
conserbar la vida, que essotro quiça deseara quitarosla
más aprisa; y podria ser de algunos locos vanos que
acabado de gastar el dinero que les dan en dote, con
juegos y otros diuirtimientos (para los quales no ay
tesoro que baste) desprecian el suegro y dan triste
vida a la muger. Estotro tiene en vos toda su honra y
continuamente os ha de tener obediencia. Mirad si es
mejor tener yerno a quien mandeis o que presuma mandaros.
Vuestra hija ha de ser muy estimada, y señora dél;
quierense bien y seran bien casados; conforme a la ley de
Dios y del mundo es suya por derecho; si dexais vuestra
hazienda a otro agradeceraoslo poco y no dará vna limosna
por vuestra alma. Hazeis mal a vuestra hija y encargais
vuestra conciencia. Segun esto, ved lo que os conuiene: a
mí me parecia mucho mejor recoger vuestro yerno, pues lo
es ya forçosamente, y con vn beneficio forçado sugetais
dos voluntades. Echad de vos el odio y la opinion del
mundo, y considerad que no puede ser mayor desuentura
que negar el merecimiento a la persona por darlo al
dinero, y que sea la pobre virtud tan aniquilada. Este
es, señor, mi parecer, y esse Doctor Carrasco que os
aconseja essotras marañas y querellas quiere triunfar
con vuestro dinero a costa de vuestro trabajo, y tales
consejos son para destruir hazienda, vida y alma; y de
aqui procede auer tan poco sossiego, tanto odio, tanta
cudicia. Quántas letras de mal zelo estan sembradas
en esta tierra? Las armas que la ganaron y honraron
conuirtieronse en leyes que la destruyen; las demandas
son tantas, que ninguno trae la capa segura: porque de
vn ladron os podeis defender y de vn mal legista no,
que tiene hechos dos testos que son contraminas para
assegurar robos y destruir la verdad. Assi lo entiendo;
hazed, señor, lo que deueis a virtud, que es la propia
nobleza, sin tener atencion a los injustos fueros del
mundo, que las leyes se hizieron para castigar malos y
no para destruir buenos. No os desassossieguen malos
consejeros; segui antes el consejo malo de buen zelo que
el consejo bueno de mal zelo, pues sabemos la quenta que
Dios tiene con las buenas intenciones: la mia es de ueros
descansado los dias que os restan de vida; conformaos con
la voluntad Diuina y lo demas passe por donde pudiere.
_D. Car._--Señor amigo, concluisme tanto con la razon,
que yo sería de mal juizio si hiziesse[655] della, y con
esto os confiesso que el amor de padre me lleua quanto
puedo a vuestro parecer: porque a la verdad, mi hija
es para mí tan obediente, que no tengo de qué quexarme
della. Si erró, como vos dezis, es muger como las otras.
El consejo del Doctor Carrasco ya veo que es para mucho
desassossiego, y que el vuestro es lo cierto y qual yo de
vos esperaua. Aora conozco quánta razon tenia Alexandro
en dezir que era bien empleado gastar vn Principe sus
tesoros por conquistar vn Reyno, por comunicar vn hombre
discreto, si en él lo huuiesse. Esto no se entenderá si
el sabio es mal inclinado, porque en la mala inclinacion
no puede auer sabiduria; y es sin duda que en esta
vida no ay cosa tan preciosa como el verdadero amigo.
O, quánto vale el buen consejo, a quien dél tiene
necessidad; tal beneficio puedese agradecer, mas la paga
a solo Dios compete. O, gran fuerça la de la verdad, que
contra todos los ingenios, sagacidades, malicias y espias
del mundo facilmente passa venciendo; y assi lo que más
nos conuiene es tratar con amigos fieles, y quando nos
engañamos en la eleccion dellos, basta por vengança dexar
la conuersacion de los falsos y sustentar la de los
buenos. Mi honra, alma y vida os deuo, pues me quitastes
de mil ceguedades con que me destruia, y assi nunca Dios
quiera que yo salga de vuestro parecer. Venid conmigo,
vamos a buscar a mi yerno Zelotipo y lo traeré a mi casa
con la bendicion de Dios, y pues le fuistes tan buen
padrino, quiero que os deua el consejo y a mí agradezca
el executarlo liueralmente, y mis parientes digan lo que
quisieren, que grande engaño es no usar de virtud por lo
que puede dezir el mundo. Señores, no espereis lo que
resta para la conclusion de las bodas, que dentro se
harán.
_A la censura de nuestra Santa Madre Iglesia._