[636] _Sic_, por _Orestes_.
[637] Así está en el original, por _clava_.
SCENA QUINTA
CARIOFILO, ZELOTIPO.
_Car._--Beso os las manos, señor.
_Zel._--Yo las vuestras mil veces. A buscaros venia,
como el cieruo sediento a las fuentes de las agvas, y
aora conocereis que soy hombre de hecho para negocios de
importancia.
_Car._--Guarde Dios mis manos.
_Zel._--Es verdad que yo no soy ingrato; confiesso que me
fuistes, como dizen, Codorniz para Hercules; pero tambien
yo merezco parte de premio, como buen luchador.
_Car._--Si vos lo fuerades, yo os lo concediera.
_Zel._--No quedó por mí, y bien vistes que el lugar no
era para más; dexar que me hable donde me prometio y
entonces vereis quién soy.
_Car._--No se puede negar que sois hombre que hazeis
sombra como vuestros vezinos; pero no os quisiera tan
aficionado, porque lo tengo por grande flaqueza de ánimo
y de entendimiento; y a mi gusto, el hombre en estos
negocios ha de ser infatigable, astuto y diestro, y poco
sujeto, y vos, amigo, sois muy tierno, y es necedad;
perdonadme.
_Zel._--Vos sois vn alarue. En qué razon cabe tratar vn
hombre que tenga juyzio con vn Serafin y no serle muy
aficionado? que cierto fuera, si os vierades en esta
ocasion, estar más perdido.
_Car._--Pues assi es el moço bouo! Hizierale más burlas
y estuuiera más traydor sobre el amor que Sinon con los
Troyanos; poco sabeis de condicion. La mayor poquedad que
en vn hombre hallo es amar en juizio a ninguna muger, y
ellas mismas lo estiman en poco, porque siempre tratan
peor a quien les es más aficionado; qué se puede fiar del
talento del que se sugeta a vna muger flaca y que tiene
tantas imperfeciones?
_Zel._--No seais herege, que no os lo he de sufrir;
qué mayor perfecion ay en el mundo que la de vna muger
hermosa? En qué mostró naturaleza todo su artificio sino
en la muger, y en particular de la señora Eufrosina, de
quien no se puede hablar como cosa deste mundo, sino como
de vna muestra que Dios nos quiso dar de su poder?
_Car._--Reios de esso, que es burla; otro tanto dire yo
de mi dama Polinia, que no es de desechar, si quisiera
hablar heregias; pero por dezirlo no será assi; creed
siempre a quien mira de fuera; de mi consejo, tratad este
negocio con más libertad, porque es gran cuita perderla,
siendo vna joya que Dios nos dio para merecer con ella,
y darla al apetito será para condenacion. Estimad de vos
lo mejor que teneis, no os hagais esclauo de vna muger,
que quanto os sintiere más sugeto, si es discreta, tanto
querra ser más superior; mirad que no ay mayor riqueza
que ser libre, y por esso dixo Diogenes a Alexandro: Tú
eres Rey y yo soy Diogenes, no menos soberuio con mi
libertad que tú con tus Reynos.
_Zel._--Cómo hablais descansado y pensais que dais en
todo lo que ay en la Filosofia! Sabeis quién se puede
llamar libre? quien no tiene pecado: dadme vos acá aora
vno destos. Vos pensais que la libertad consiste en no
obedecer a otro; pues no es assi, porque todos nacimos
con sugecion por el pecado, que se hizo señor del alma, y
ser ella la sujeta es lo que se ha de sentir, que, como
dize el mismo Diogenes, los leones no siruen a quien
les trae de comer, antes son de ellos seruidos: porque
en todas partes tiene el leon su ser propio, y assi lo
tiene todo hombre, aunque sirua a otro, y donde quiera
que estuuiere será libre si no tiene pecado; assi yo en
seruir a la señora Eufrosina, aunque sea cautiuo de su
hermosura, estoy libre de muchos pecados, en que vos que
hablais de libertad estais enfrascado, gozando vna cada
dia y pretendiendo otra. El amor contemplatiuo como el
mio reduce a los hombres a grandes perfeciones, que bien
sabeis vos como yo era distraido, y aora no me acuerdo de
cosa desta vida sino contemplar en la señora Eufrosina,
que me trajo a tal estado.
_Car._--Y aun por esso reniego yo de essa opinion: porque
el tiempo que os dio Dios para seruirle y alabarle
ocupais en obedecer la voluntad de vna muger, en que lo
perdeis muy al cierto, y es la mayor pérdida humana, y
despues se sigue el arrepentimiento, pena natural de
nuestras culpas, y luego la saluacion está incierta.
_Zel._--En todo estado se puede saluar qualquiera
persona, y tengo yo el mio por menos embaraçoso que el
vuestro, que nunca os cansareis de vrdir nueuas marañas.
_Car._--Vos no veis que si yo peco quedo amarrado en
el pecado, y vos os enredais en él (como el nudo de
Hercules, segun dice el prouerbio), y luego quereis hazer
de esso virtud, como los Gentiles, que hazian sus dioses
pecadores, para su propia disculpa; sin duda imaginais, y
es engaño, que con dezir amor, amor, aueis de alcançar la
corona.
_Zel._--Bueno estais, pues me quereis persuadir ser buen
estado el que teneis con vuestro diuertimiento y demasias
de vicios, y juzgais por obra de misericordia tener
deshonrada a Polinia, sin otra satisfacion.
_Car._--Qué galante sois; pues qué, quereis que viua toda
mi vida amancebado?
_Zel._--No, sino casado.
_Car._--Essa es otra! pues yo auia de casarme con aquella
y sufrir las burlas y trampas de su padre y el son de los
fuelles? no soy tan inocente.
_Zel._--Pues cómo pensais satisfacer la deuda que la
deueis?
_Car._--Con vn _paternoster_ por su alma y la de su
abuelo. No fuera ella golosa, que yo más obligado estoy a
mí que a otrie.
_Zel._--Quiera Dios no venga a ser señora de vuestra
casa; que yo no os tengo embidia de essas suertes que
hazeis.
_Car._--Ni yo os las alabo, mas digo que tengo por mejor
estado el de quien passó por el pecado que el del que
está en él enredado y con gusto.
_Zel._--Vos estais oy el más escrupuloso frayle que yo
vi; quebradme vn ojo con vn milagro vuestro.
_Car._--Hazed vos lo bueno que yo digo, y dexad lo malo
que hago; mas creedme que vuestro estomago no digiere la
verdad, y esto os digo porque os veo ir desamarrado tras
vuestra voluntad, y temo que deis al trabes, porque no
reparais en inconueniente alguno, auiendo tantos en este
negocio.
_Zel._--Bien sé que subo asperisima cuesta y que es
querer sustentar el cielo como Atlante, pero no puedo
conmigo desistir de mi intento.
_Car._--Porque vos no quereis; mas si hazeis lo que hizo
Cipion y Josef, vencereis esse apetito que os ciega; los
afectos se vencen con facilidad antes que habituados
se arraiguen en el alma, despues cobra fuerças la
sensualidad; por esso Hercules cortó las siete cabeças de
la hidra, porque donde la razon reyna, sugeta al hijo de
Venus, que no es otra cosa sino flaqueza de ánimo poco
prouido y comun inclinacion de nuestro natural: assi que
vos mismo os sugetais y padeceis.
_Zel._--Todos los hombres tienen algun peligro que
passar: parece que naci yo para éste.
_Car._--Essa escusa es heretica, y veis ai vuestro amor
virtuoso los bienes que trae; la libertad que tuuistes
para tomar esse pensamiento, essa teneis para dexarlo,
que Dios ni el pecado no fuerçan de necesario, y resualar
y no caer, como yo hago, tratando con libertad los
amores, disposicion es para con más facilidad apartarme
dellos.
_Zel._--Cada vno tiene por ligera su culpa y aprueua su
inclinacion.
_Car._--Mas estar atascado como vos, de tales estremos no
vemos sino estremados males. Assi se destruyó la antigua
y soberuia Troya con la flor de Grecia indinada. Con essa
razon paliada de virtud se ensangrentaron los Romanos
con los Sabinos. Por desordenado amor se perdio España,
Achiles murio por Policena, Demetrio por Arsinoe.
_Zel._--Yo no lo niego, mas con essos me disculpo, que
donde fuerça ay, derecho se pierde; Alcides. Socrates,
Dante y Petrarca, pareceos que fueron discretos y sabios?
pues yo no sé ni hago más que ellos.
_Car._--Sabeis lo que passa, como dize el Gallego, de
longas vias, longas mentiras; yo no creo lo que dizen de
essos, y quando sea verdad, fue vna necedad que entonces
estaua introducida; aora son los hombres más cuerdos y
discretos: pretende ya cada vno más su prouecho propio
que essas vanidades de amores que passaron; que en
tiempo tan sagaz como éste más se sufren hipocresias
que opiniones vanas, y assi no vereis aora de aquellos
enamorados que andauan desuelados, palidos y ciegos.
_Zel._--Grande y comun engaño es dezir los modernos;
ya no ay caualleros como Troilo y Tideo, Quinto Curcio
y Coroliano[638], filosofos como Tales y Bias, pintores
como Apeles, enamorados como Etrusco y Berona, y assi
todos los otros estremos que de los antiguos se escriuen,
como si no fuera aora la naturaleza la misma que fue, y
los Planetas y elementos nos negassen sus efetos; yo me
rio de esse engaño. El satirico en su tiempo se quexaua
que por falta de Mecenas no auia Flacos y Marones[639]:
lo mismo es en el nuestro, porque el fauor auiua el animo
y ingenio, y como aora la virtud no tiene premio ni la
maldad castigo, el cauallero no quiere auenturar la vida
por sólo que digan bien lo hizo, pues luego lo tienen
por loco; ninguno quiere ya la corona de yedra, por ser
mostrado con el dedo, porque conocen que de sus obras
no se saca otro prouecho sino murmuraciones de necios
inuidiosos. Mudóse la letra en buscar leyes sobre estos
pronombres mio y tuyo, de que vienen las contiendas, y
quien mejor ladron es del derecho ageno mete honra y
prouecho en su casa. A estos llaman ellos los discretos:
mas tambien ay aora como siempre animos para qualquiera
cosa, pero la sed de dinero el dia de oy lo perbierte
todo y no consiente vsar otro derecho sino el suyo, y
assi reios de los muy enamorados, si bien es la principal
inclinacion Portuguesa, y de tenerla y estimar a las
mugeres más que todos le vino la cauallerosa opinion en
que se auentaja a las demas naciones: porque el ingenioso
Italiano disimula el amor, alaba su dama con versos; si
la alcança, luego la incierra (_sic_) y la tiene como
cautiua; si desespera de alcançarla, dize mal della y
la aborrece. El alegre Francés trabaja por contentarla
y procura agradarla con seruicios, músicas y fiestas;
si se ve sugeto, llora; si alcança, desprecia y busca
otra; si no la puede rendir, la amenaza; se venga si
halla ocasion. El frio Aleman ama templadamente, pretende
con engaños y dadiuas, y si desea, no sosiega; en
consiguiendo su intento, se enfria; si halla resistencia
prolija, se oluida y desestima. Solo el Portugues, timbre
de los Españoles y arbitrio de todas la naciones, como
discreto, galan y noble, incluye en sí todos los efetos
del amor puro, estima a su dama, no sufre el verse
ausente della, solicita de noche y de dia ocasiones
donde y como la pueda ver, querria estar siempre en su
presencia, los cuidados y fatigas lo enflaquecen, muda
toda mala condicion en buena, abrasase interiormente
en pensamientos, que representa humilde con lagrimas y
suspiros, señales de verdadero dolor; tiene su voluntad
regresada en la de quien bien quiere; es constante en su
fe; defiende á su dama de quien la pretende ofender; si
la alcança, no se aparta della hasta la muerte, y assi la
haze señora de sí mismo; no pretende otro prouecho sino
el della, y assi acomete atreuido todos los peligros,
no pierde su memoria aun durmiendo, antes en esso se
deleita, determinado de viuir o morir con ella; si
desespera de alcançarla, mátase o haze estremos mortales.
Todo esto y mucho más se halla por natural constelacion
en el Portugues verdadero enamorado, como lo fue el Rey
Don Pedro, que aun despues de muerta su amada doña Ines
quiso confirmar su aficion con efetos publicos della.
_Car._--Presto direis que quando los Portugueses se
preciauan de buenos enamorados valia el pan varato en el
Reyno y se ganauan los lugares a los Moros de aliende.
_Zel._--Pues creedlo assi.
_Car._--Ai os esperaua, y dizen los que tienen essa
opinion entonces auia verdad y mercedes en los señores,
lealtad y seruicio en los criados, y hazen vna letania
de culpas presentes con más ruido que los truenos, y
yo juraré que las pasadas fueron mayores; por más que
nos digan del tiempo passado y por más que dissimulemos
estaremos iguales.
_Zel._--Yo no me inclino a vna ni a otra parte, mas sé
por cosa cierta que hombre muy enamorado jamas hizo
baxezas.
_Car._--Luego quereis sustentar que sin amor todo es
nada? Vos inuentais vna nueva y graciosa seta[640], que
se diferencia poco de la comun que se leuantó en Olanda.
No hay quien no viua engañado con su opinion, y vos
teneis tanta elegancia y hazeis argumentos tan aparentes,
que no me atreuo a intentar deshazer vuestras razones, si
bien se fundan sobre falso, demas que será quebrarme la
cabeça en las piedras; mas sabe Dios que procuro vuestro
descanso: y pues no quereis dexar de proseguir vuestra
derrota, aperciuios para sufrir los contrastes que os
sucedieren, y quiero ver si teneis tan buen ánimo en
ellos como lo mostrais en la prosperidad.
_Zel._--Ya no puede venir mal que no le tenga por bien,
ni desgracia que no reciba con sufrimiento, pues tengo
por mia a la bellissima Eufrosina, que será esfuerço y
consuelo en mis aduersidades y me ayudará a tolerarlas.
_Car._--Esso quiero yo ver, y mirad lo que dezis, que a
mí muy bien me está esse ánimo, si dura; porque aueis de
saber que ha venido a esta tierra Galindo, mayordomo de
don Tristan, que conoceis bien, a tratar de casarle con
Eufrosina, y lleua efetuados los contratos con su padre
sin saberlo ella.
_Zel._--Burlaisos, Cariofilo, o qué me dezis?
_Car._--Passa lo que os digo puntualmente, y ayer lo supe
de el mismo Galindo, que me dio esta relacion.
_Zel._--Cómo no me lo dixistes luego?
_Car._--Por no perturbaros el gusto de la noche passada.
_Zel._--Yo estoy bien despachado, desuenturado de
mí; nunca he visto el fin de algun mal que no me sea
principio de otro. Soy vn pielago de desuenturas. Qué en
breue se me abatieron mis esperanças vanas! mostróme la
fortuna lo falso por cierto: pensé que tenia tesoro, y
eran carbones.
_Car._--Veis aqui quien ha poco que no estimaua a todo
el mundo, con esfuerços de poca esperiencia! qué cierto
es que todos los que festejan mucho a la prosperidad
desmayan en las aduersidades. No hay que fiar de
espiritus regalados.
_Zel._--O infelizes dias de mi vida! cómo es cierto lo
que se dize, que aquella parte della es más peligrosa que
con descuido tenemos por más segura. Qué fuera estaua yo
de temer daño de tan lexos; gran necedad mia, pues no es
propio lo que se puede mudar. O muerte, socorro de los
afligidos, no tardes ya; ven que yo te recibiré con mayor
ánimo que Caton Vticense, Anibal y Mitridates.
_Car._--Morir assi no es fortaleza como imaginais. Seralo
acometer peligro de que tenemos noticia, y no la teneis
de la muerte para saber si es de temer, y es cobardia
desearla para euitar otro mal, porque temiendo el menor,
forçosamente temereis el mayor. Pues Dios para vengar la
primera ofensa que le hizo nuestro primero padre no halló
más aspero castigo. No se puede negar ser más trabajosa
que quanto se puede sentir en la vida.
_Zel._--Buena es la muerte que mata los males de la
vida; y desta dizen los sabios que es vna breue ora,
y mucho menos en comparacion de la que esperamos, que
entendimiento discreto tiene mucho: las cosas de poco
valor, lo que sucede fuera de naturaleza se puede
temer, mas la muerte no, pues es natural, y el que
fuere libre de culpa tendrá el deseo de San Pablo por
este conocimiento. Platon dize ser la muerte el menor
de todos los males. Licurgo y Socrates la eligieron
voluntariamente.
_Car._--Pues sabed que mayor esfuerço es sufrir el
esperarla que recibirla. Yo me conformo con los que
dizen: viua la gallina con su pepita. Mejor ánimo era
el del mancebo de Rodas, que con las narices cortadas,
la cara acuchillada, en vna cueba donde le sustentauan
como a vna bestia para ajusticiallo muy presto, le dezian
sus amigos que se dexasse morir de hambre y acabaria con
tantos trabajos. Respondió: en quanto el hombre viue no
deue desesperar; no como vos, que os ahogais en poca agua.
_Zel._--Pues qué puedo hazer, me dezid?
_Car._--Que no deis espaldas a la fortuna temblando antes
de oir la trompeta. Sois otro Pisandro, que temia no se
passasse su propia alma en otro y lo dexasse viuo.
_Zel._--Confiesso que temo esso.
_Car._--Luego teneis triste vida?
_Zel._--Quien poco sabe, poco teme: todo lo que pende
de la fortuna no es estable. Para crear desuenturas
qualquier rumor basta, quanto más la certeza, y la
ventura más facilmente se adquiere que se conserue. La
mayor congoja en estas aduersidades es acordarme que fui
algun tiempo venturoso, y ver que me quitan de entre las
manos lo que yo pensaua tener ganado con auer visto en
el Oriente la Cabra Celeste. Mas ya veo que a quien la
fortuna pintó negro ningun tiempo lo hará blanco. Pero
qué ay que tratar desto? naci en la quarta luna, traigo
siempre el anillo de Gergis[641], y assi es trabajo vano
pensar que nada me puede suceder bien. Yo quiero secar la
idra y hazer cuerdas de arena en lo que pretendo. Mas qué
hará quien más no puede? que el imperio de la costumbre
es otra naturaleza.
_Car._--Sí, mas se puede resistir mejor. Pero dexado
esto, porque la reprehension en la aduersidad aflige y
no aprouecha, lo que me parece es que no os consumais,
que no ay cosa tan dificultosa que el buen ánimo no la
alcance, y ninguno viene a tener honra sin trabajo,
gloria sin tribulacion, alteza sin varios sucessos,
dulce felicidad humana sin amargura. Mirad a Vlises cómo
peregrinó antes de llegar al puerto de su tierra, Eneas
quántos peligros passó antes de alcançar a Lauinia;
Roma, los Camilos, Patricios[642], Fabios, Metelos,
Decios y Cipiones que perdio, primero que consiguiesse la
Monarquia. No se vence peligro sin peligro; qué coraçon
el vuestro para ofrecerse a defender a Italia, estando
Anibal soberuio con la vitoria de Canas, pues al primer
acometimiento desmayais assi!
_Zel._--No sé qué haga, inconstante es la fortuna, y
presto pide lo que dio; quando la vida está en ocasion
de perderse, en la tardança de su fin consiste el
sentimiento: todo peligro despreciado viene más presto.
Para qué he de viuir si casan a Eufrosina? Para sufrir
que otro logre por riqueza lo que yo merezco por amor?
_Car._--Dizen que del rico es dar remedio y del sabio
consejo, y que la discrecion es propia en la pobreza,
lo qual obliga a los hombres a inuentar muchas cosas; y
aunque os digan que el pobre no puede hazer nada bien,
fiaos de mí y vereis para quánto más soy que vos. No
desmayeis, que yo os pondre en puerto seguro si tomais mi
consejo.
_Zel._--Bien sé que las letras Efesias no fueron tambien
afortunadas como vuestros consejos lo son para mí en
todas ocasiones, y pues assi es, guiadme en ésta: que
resistir a los Etruscos mientras se cortó la puente,
hazer como los Decios por la patria, y Zopiro por Dario,
todo es nada para lo que yo haré contra todo el mundo en
defensa de mi Eufrosina.
_Car._--Estad, pues, conmigo, y consultemos esto bien,
que las cosas bien pensadas, si no suceden bien, no
perecen. Dios ayuda á los diligentes; el comunicar lo que
conviene sea despacio, mas la execucion de lo resuelto
presta, y más vale el buen consejo que fortuna, y la
mayor priessa a los deseos es tardança, por lo qual
es necessario miremos primero lo que importa hazer y
abreuiemos el executarlo. El padre de Eufrosina está
concertado con don Tristan, como os dixe; su buelta será
breue, acabada su romeria, para aperciuirse y dar quenta
a su hija. Ella, aunque os quiera bien, en viendo essotro
partido tan fauorable, es muger moça, y como las mugeres
todas tienen mucha atencion al interes propio y al gusto
más siguro, la obediencia y el temor del padre de vna
parte, la razon del prouecho de otra, luego la vereis en
otro bordo, que las mujeres son hojas de alamo, y con
qualquiera contraste se pierden y niegan toda fee que
tengan dada, tan libres y siguras que os espantareis:
por lo qual se puede tener por cierto que luego os ha
de oluidar y no os ha de querer ver, ni aun nombraros,
porque con nueuo sucessor todo amor se quita.
_Zel._--Ha, que esso me mata, esso me traspassa y me
desespera. O embidiosa fortuna, liberal al prometer y
escasa al cumplir: assi quieres triunfar de mí? que es
possible, mi señora, que vos me negueis quantas palabras
me distes? será por mi desuentura y no por vuestra culpa,
que no nacistes vos, señora, para tenerlas, yo para
tormentos sí. Pero pues assi es, qué me aconsejais que
haga?
_Car._--Yo os pondre en el camino del remedio, si le
supieredes seguir con la guia de mi regimiento, que es
lo que me toca; porque el consejo no assegura el buen
fin, mas dize lo que conuiene hazer para llegar al efeto
del negocio; y assi como los principios de las cosas no
tienen razon, assi los fines no tienen más que ventura;
y pues todo es incierto, para qué se ha de temer el mal
anticipadamente, pues basta sentirlo quando venga si no
se puede escusar? El dolor de que viene algun prouecho
no se siente. Alentaos y tened ánimo para executar lo
que yo os dixere; tener el premio delante es el mayor
esfuerço en los trabajos. Vos teneis en los ojos del alma
a Eufrosina, la qual avn no sabe nada desto, y como aora
el afecto[643] juuenil la predomina y dessasossiega, con
el gusto que tiene presente, no ve cosa que le dañe.
Traeisla embelesada vos, esperais entrar esta noche con
ella; procurad que sea cierto, y estando en su presencia
afilad la lengua para hablarla con terneza y halago, que
la conuersacion suaue y blanda tiene ponçoña; ayudaos
del lugar y tiempo, y si pudieredes casaos con ella, y
en confirmacion de las palabras matrimoniales, como buen
hijo, dexadmela con siete crianças[644], que essas pienso
puede concebir: y hecho esto, quando su padre venga le
podis dezir: quien primero anda, primero yanta, y yo os
sacaré su ligitima, por más leyes que os la quiten.
_Zel._--Dizen que es tan terrible, que tengo miedo que le
dé ponçoña.
_Car._--Gracioso estais; su hija es, y le dolerá más que
a otro. La humanidad tambien tiene su fuerça, y no ay
mayor amor que el del padre, y aora ninguno quiere matar,
todos se acogen al consejo de la quietud, porque dizen:
Tengamos paz, moriremos viejos. Ya passaron Decio, Bruto,
Casio y Birginio, que mataron sus hijos por vanidad, ó lo
más cierto por ser brutos. Echaremosle por intercessor
algun amigo suyo que sea el lebrel que lo caze y amanse.
El amor de padre lo conformará con el tiempo; la vegez
procura descanso, porque tiene las fuerças corporales
perdidas y las del ánimo con más vigor, y como está
experimentado y sabio, no se quiere afligir y consumir
en lo poco que le resta de la vida; assi que en quanto a
esta parte no ay que temer. Assegurad vos lo principal,
que yo os hago bueno la amistad del padre, quando no
luego, con el tiempo.
_Zel._--Dezis bien, mas quién sabe si querrá casarse
conmigo Eufrosina?
_Car._--Ay razon cómo esta? Y que yo hable en juizio
con tal hombre? buenos estauamos si no se nos mojara la
ropa. Quereis que os ruegue ella lo que tanto os importa
á vos? Bien digo yo que los precetos que os doy es como
quien predica en desierto. No aueis oido dezir que se ha
de tomar exemplo en cabeça agena? Tomaldo en mí y pues
os he referido cómo me gouerné con Polinia, haced lo
mismo y acrecentad vn punto, y dad el ñudo de Bulcano,
que el buen dicipulo ha de passar al maestro. Ha, cómo
tocara yo essa tecla si me cayera en las manos, y lo que
hiziera della a los primeros toques! Hago yo las finezas
que sabeis, quedando libre, y vos, con casaros, no os
atreueis, sabiendo que es el mayor cebo para ellas y que
ninguna escapa desta trampa, porque no quieren más que vn
color de disculpa; que los deseos, viuos y prontos, estan
como los nuestros.
_Zel._--Bien me va pareciendo lo que dezis.
_Car._--Cómo os auia de parecer mal hablando os a
vuestro gusto? lo que yo os digo es conueniente, y habas
contadas; si acabassedes de conocerme, hallareis que
tengo mucho fondo; grande cabeça es la mia. Si el Rey
tuuiera noticia de mí, sin duda me hiziera su Consejero,
y no le errara jamas vn dedo de la verdad.
_Zel._--Poco medrareis vos con ella.
_Car._--Por esso bien. Por donde fueres haz como uieres.
Que mal le va al raton que no sabe más que vn agugero. De
prudentes es mudar consejo; hizierame luego a la buelta
de Mozanbique y siguiera la derrota segun corrieran
los vientos, que de otra manera, por demas es nauegar:
porque querer ser bueno entre ruynes es nadar contra la
corriente del agua.
_Zel._--Dessa manera no os embarqueis, que mejor es vn
pan con Dios que diez con el demonio.
_Car._--No dize assi el Castellano, sino que a tuerto y a
derecho, mi casa hasta el techo; pero no dexemos aora lo
que importa por filosofar.
_Zel._--No tratemos quexas del mundo, que todos somos de
perdonenos Dios. Metamos la mano en nuestro seno y todos
hallaremos qué enmendar: vamos a tratar lo que conuiene,
porque se va llegando la noche.
_Car._--Vamos, que ya me parece os veo en el talamo, y el
dia de la boda vereis qué hombre soy de fiesta.
_Zel._--Ya nos viessemos en esso, mas mi ánimo metido
entre temor y esperança, no se assegura.
_Car._--Encomendadlo a Dios, que sin él nada somos,
y luego manos a la labor; y no seais como el que
consultó con Minerua si saldria vencedor de la lucha y
respondiole que sí. El se puso en la ocasion sin mouerse
ni defenderse, y fue vencido; y por esso se dize: con
Minerua mueue tambien las manos, y no quiere Dios que
seamos como el que se le cayó su cauallo en vn pantano y
no le ayudaua a leuantar, sólo clamaua por Hercules. Con
vuestro Marte aueis de vencer, que quien para sí no sabe,
nada sabe; quien fuego quiere, y llueue, con las vñas lo
descubre; a quien trabaja, Dios le ayuda.
_Zel._--El sea conmigo.