[618] En el original _casa_, pero es errata evidente.
[619] Así este segundo verso ni consta ni hace buen
sentido; quizás _veslo_ es errata, por _véalo_.
[620] Alude al poeta García Sánchez de Badajoz.
[621] En el original estos versos están impresos como
prosa.
[622] Alude al libro de este título compuesto por Juan de
Barros.
[623] Alude al libro de Diego de San Pedro.
[624] Alusión al libro de Fr. Antonio de Guevara.
SCENA TERCERA
EUFROSINA, SILUIA DE SOSA.
_Euf._--Siluia de Sosa, allá viene aquella buena cabeça
de vuestro primo, muy eleuado; yo estaua en la ventana, y
como lo vi, quiteme luego.
_Sil._--Pues cómo, señora, huis assi de un tan gran
seruidor vuestro?
_Euf._--Sealo vuestro, que sois otro tal juyzio como él.
_Sil._--Para qué es tanto menosprecio y dezir tanto mal?
_Euf._--No puede dezir lo que en él no haya.
_Sil._--Pues qué remedio?
_Euf._--Quien le viere andar con el cuello como de
grulla, la cabeça de gabilan, que parece que no pone los
pies en el suelo de afectado, luego dirá que muestra el
viento que trae, como el Triton de Vitrubio.
_Sil._--Aora me quiero reir: donde tiene la gallina los
hueuos, allí se le van los ojuelos.
_Euf._--Assi viua él poco y malo...
_Sil._--Como ella querria vista en sus ojos.
_Euf._--Quién no ha de echar de ver sus humos? No me
guarde Dios si no parece que está embelesado quando mira,
como quien nunca vió gente.
_Sil._--Cómo te conozco, besugo! quierote bien y digo de
ti mal, por dissimular. Busca siempre ocasion para hablar
dél y luego dize que lo dira al juez.
_Euf._--Pues vistoso es el mancebo para perderse por él.
_Sil._--Ni es para despreciallo.
_Euf._--Antes lo querria perder que hallar; parece milano
hambriento.
_Sil._--Poco desso, que me corro: graciosa está la señora.
_Euf._--Bueno era para picota de villa, segun es largo.
_Sil._--Dexadme, señora, os lo ruego, que me consumo con
essas cosas.
_Euf._--Iesus, pues no es para consumirse decirla mal
de aquel Principe, de la alta Alemania, como si ninguna
tuuiera primo sino ella.
_Sil._--Pues cada vna estima los suyos.
_Euf._--Bendigalo Dios, que no le lama el gato; no le
toquen en su primo, ay Iesus!
_Sil._--Aora a fe que tantas vezes me ha de dezir de
proposito mal dél, que he de venir a dezirle que os
aborrezca y dexe de quereros bien.
_Euf._--Quanto á esso, nunca dire yo otra cosa; pero
sabeis vos, señora, lo que aueis de hazer? ya que
despertastes el perro, que estaua durmiendo, y me lo
acordastes, desengañarlo de manera que no sepa yo que él
habla en mí.
_Sil._--Nadie diga desta agua no beuere; cómo entiendo yo
estas brauatas!
_Euf._--Pues si mi desuentura a tal llegasse, y ella
estase riyendo!
_Sil._--Pues qué quiere, que llore?
_Euf._--No, mas reid y tened placer; de tal cabeça tal
seso, y todauia os reis?
_Sil._--Voyle aora a dezir como vos, señora, beueis los
vientos por él.
_Euf._--Hazedlo assi, y mirá no hagais alguna cosa que
luzga y parezca; despachaos, no esteis allá cien horas,
que nunca acabais quando os poneis á parlar con essa
buena joya; no venga mi padre, que bien sabeis como es
sospechoso.
_Sil._--Bueno va el negocio, pues ya le duele para
encubrirlo.
SCENA QUARTA
SILUIA DE SOSA, ZELOTIPO.
_Sil._--No direis, señor, que no salgo á recebiros á la
puerta.
_Zel._--No es pequeña merced para mí.
_Sil._--Yo estaua reboluiendo vn cofre, y Eufrosina me
dixo que os vio venir.
_Zel._--Yo la vi, y fue muy gran ventura para quien anda
tan ciego, y mayor el fauor de su memoria.
_Sil._--Ay Iesus, qué cosas teneis; yo pense que se os
auia oluidado esso.
_Zel._--Poco cuydado teneis del mio, segun lo que dezis,
pues por vuestro descuydo juzgais de mí tan mal; bien
parece que pena agena de pelo cuelga.
_Sil._--No hablemos en essas ociosidades, pues el más
cierto fruto que dan es disgustos, y gastar en ellas la
vida nunca dio buen nombre, ni el crédito que de vos
tengo me da lugar a creer sino que os burlais conmigo por
prouarme.
_Zel._--Más cierta burla es dezirme vos esso; y si
creyesse que lo decis con verdad, lo sentiria mucho,
porque me precio de tratarla con todo el mundo, quanto
más con quien me obliga tanto.
_Sil._--Todo lo creo de vos, señor primo; mas como he
oido que el amor es ocupacion de ociosos, y sé que lo
estais aora, he sospechado que puede nacer de aqui
vuestro fundamento, y os pido que me hagais merced en
dezirme quál es.
_Zel._--Querer un grande bien sin ninguna esperança, de
donde nacen los deseos homicidas del descanso, que yo
solia tener, como se vee en mí: porque no ay saber que
baste para acreditar mucho tiempo mentiras, y ser fingido
no es de hombres de estimacion, antes de baxo espiritu el
tener la malicia y engaño por industria. Y como yo sin
ella, forçado de mi suerte, me entregué á mi pensamiento,
padezco lo que vos no creeis; sin tener atencion a lo
poco que sentis mi dolor, en él me deshago: porque la
tristeça con esperança esfuerça el entendimiento, quanto
con desesperacion lo consume.
_Sil._--Y en todo vuestro juyzio tratais esso?
_Zel._--Antes con ninguna parte dél: porque donde ay
voluntad no gouierna la razon, y en grande determinacion
no hay memoria de inconuenientes. En lobo como Licaon me
transformé: en mí se renueuen las crueldades de Busiris
y Diomedes: rayo de Palas me haga polvo como á Aiax
Oileo[625].
_Sil._--Iesus, guardeos Dios de mal; mejor estrella
tengais, no digais esso.
_Zel._--Si os lo dixe y os lo digo es por no poderlo
encubrir, y tened por cierto, que muriendo con el alma
en los dientes, confessando esta fe, he de ir suspirando
al otro mundo por la señora Eufrosina, ministro de mi
desuentura. Tened dolor de mí y acuerdeseos que quien no
siente el mal ageno es castigado con no sentir ninguno el
suyo.
_Sil._--Más os deuiades de acordar vos que es grande
error y vicio el apetito, y que es muy falso el parecer
que se aceta de la voluntad y no del entendimiento, y
me espanto mucho que pueda en vn hombre discreto más su
gusto particular que la razon. No hagais caso dessas
torres vanas, que cualquier viento las deshaze.
_Zel._--Por esso tengo yo vn buen remedio, que a todo
repique de mi dolor los leuanto con dobladas fuerças
de mi intencion, y quanto más desesperado, tanto más
sufrido y sujeto, como quien anticipó tanto el amor a la
esperança, que no repara en ella, y como se hizo fuerte
en mi voluntad, que lo recogio sencillamente, cerróse
por de dentro con la gloria de mi tormento, y dize a los
demas esfuerços: Afuera se abre, que en saluo está quien
repica. Para qué sois tan cruel y inhumana que no os
apiadais de vn estado tan miserable como el mio, estando
en vuestra mano el remedio?
_Sil._--Mejor me dé Dios el cielo, que en esso puedo
nada, y si pudiera, hiziera quanto en mí fuera possible
por no veros assi. Tan engañada me teneis, aunque conozco
que es mal hecho.
_Zel._--El mal para mí solo nacio, y en ser por quien
es soy tan auariento dél, que lo zelo de qualquier otro
bien que sea de otra naturaleza estraña de mi intencion.
Con todo, me persuado (siquiera por viuir) que no sois
tan poco mi señora que se os oluidasse quando menos
de nombrarme delante del idolo de mi alma. Dezidme la
verdad, no me la negueis, si creis que consiste en esso
mi vida, que quiero para seruiros. Dadme algunas nueuas,
que con qualquiera de mi fauor me pondreis tan contento
quanto aora estoy triste. Y acordaos, señora, que la
tristeza es causa de muchos males, y que della procede
enloquezer y muchas otras enfermedades, de tal manera
que llega a darse muerte el que la tiene. Imaginad que
soy humano, sujeto a desuenturas humanas; y sucediendome
qualquiera destas desgracias, como aora las temo todas,
ved qué sentireis; pues yo os digo que estoy muy cerca
de enloquecer, y que no duermo con esta imaginacion, y
no siento enfermedad que no trocasse por la tristeza en
que me consumo: porque más ligero es padecer qualquier
tormento que esperallo.
_Sil._--No sé qué os diga ni qué haga; en las cosas de
peligro toda determinacion es ventura; vos quereis que yo
me pierda sin aprouecharos, no sé en qué ley de amistad
hallais que busque con mi daño vuestro gusto y que lo
querais más que mi razon: matadme antes y descansaré.
_Zel._--Ha, señora prima, que vos me matais con essos
temores. Al hombre medroso todo le espanta y nunca le
ayuda la fortuna. No os quiero yo ni estimo tan poco
que no perdiera con facilidad cien vidas por escusar vn
disgusto vuestro; y si por esta ocasion presumiera yo que
os auia de suceder disgusto, no os metiera en ella.
_Sil._--Está mal visto, y me espanto mucho de vos, que me
pongais en tan cierto peligro, pues sabeis tanto, y el
atreuerse mucho nace del poco saber.
_Zel._--Antes el mucho saber haze que no se tema nada,
conociendo lo poco que se pierde en todo; mas como no
me quereis hazer merced, hallais dificultad, porque no
ay cosa tan facil que hecha sin voluntad no parezca
muy dificultosa. Muy mal cumplis conmigo lo que me
prometistes.
_Sil._--Vos no quereis mirar más que vuestro gusto;
ruego a Dios que no sea cierta mi profecia. Primo,
antes me mataré con mis manos que hablar en esso
determinadamente: porque las cosas sin razon no las
intenta sino demasiado despejo, y yo tengo muy poco, ni
cabe el hazerlo sino en baxos pensamientos o en poco
discretos. Assi que no es justo querais de mí lo que no
soy para hazer. Verdad es que el dia que me descubristis
vuestro pensamiento hablamos en vos, assi como os
fuistes, y la dixe que la vistes y alabastes mucho:
porque sé que se alegra de ser alabada, como todas; y
passando adelante la plática, entre juego y burla, toqué
en que me quisistes dar a entender que os enamorastes de
su hermosura; mas esto dixelo assi ligeramente.
_Zel._--O bienauenturado cuydado el mio, que por más
aspero que sea, pues me subio a tal estado, no sentire
la cayda de Faeton ni de Icaro, pues basta por dicha
auer subido; y si muriere, ire satisfecho en saber que
la causa sabe de que muero, que lo que más sentia de mi
anticipada muerte era perder la gloria que se alcança de
ofrecer la vida. Dadme essa mano, os la besaré por tanta
merced, que con razon estaua yo satisfecho que no me
auiades de desamparar.
_Sil._--Mirad cómo hablais, no os oiga, que he miedo que
nos azeche, como el otro dia lo hizo.
_Zel._--Por vuestra vida? O, qué cosa seria para mí
presumir esso! Vos me vereis aora turbado, que no
acertaré a dezir palabra. Grandes cosas me contais, y
como quien no dize nada os las dexais dezir, sin hazer
caso dellas, siendo tales que me hallo incapaz de
merecerlas. Sin duda deueis de ser de ánimo muy liberal,
pues de lo que es mucho hazeis tan poco aprecio.
_Sil._--Bien presumo tener essa condicion, si me
aprouechasse.
_Zel._--Pues yo en agradecido no me quedo atras, y mirad
cómo todo viene a proposito. Vos inclinada a hazer
mercedes y yo a saberlas estimar, parece que no ay más
que pedir. Mas qué me dezis, que me azechó? Aora atended
acá, esto no se puede ponderar. Vos me certificais que yo
le di essa ocupacion? Ay, ay, no, no lo puedo creer; mas
no os desdigais, porque ya aureis oido dezir: engañasme y
huelgome. No me veis ya otro color? El coraçon me quiere
saltar del cuerpo: no de valde se dize que son raros los
que tienen juyzio en la prosperidad.
_Sil._--Primo, no quisiera que en cosa de tanto peso
tengais tan poco recato. No tener secreto es de animos
vanagloriosos. Mostrais tanto alboroço, que he miedo
que lo oya o lo note, porque nada se le encubre; y si
ella entendiesse que os descubri que lo sabe no tendra
sufrimiento, y si me consintio que se lo dixesse fue
haziendola juramentos que no os diria que lo sabia.
_Zel._--O prima mia, si yo os tuuiera de mi parte,
quánto más atreuido que Vlises con Diomedes lo acometiera
todo! yo, señora, no os pido ya que me sustenteis la
vida, que si me la aborrece quien me la da, no la quiero.
Pido os que no me quiteis la vanagloria (que assi la
quiero llamar, pues assi lo quereis) desta muerte, y
haga la señora Eufrosina lo que su condicion y mis hados
quisieren.
_Sil._--Y yo en qué soy contra vos? qué cierto es todo
buen consejo, si no conforma con la voluntad del que lo
ha de acetar, ser mal recebido y peor interpretado! no
veis quán peligroso es todo lo que intentais?
_Zel._--Ya os entiendo; dadme aora dineros y no consejo;
fiaos de mí que sé guardar mucho secreto y que soy muy
atentado, y que os sacaré en saluo en qualquiera ocasion.
_Sil._--Quien bien sentado está no se leuante; y quien
bien tiene y mal escoge, por mal que le venga no se
enoge; no me quiero ver en esse peligro, ni vos me lo
aconsejareis.
_Zel._--No me quereis entender; sobre mi cabeça que no lo
ha de saber persona viua; yo no quiero más de que me deis
entrada, y luego salios a fuera y dexadme que me libre
por mi justicia; y si me quisieredes hazer vna muy grande
merced...
_Sil._--Suplico os no me metais en estas cosas, a que no
me acomodo ni tengo coraçon para ellas.
_Zel._--Esta vez no más, por mi vida, y si no que mala
muerte me lleue.
_Sil._--Mejor suerte os dé Dios.
_Zel._--Dadle vna carta mia, por vida de quanto más
quereis.
_Sil._--Iesus, guardeme Dios que tal me atreuiesse, ni
vos, señor, me lo mandeis, que en ninguna manera lo he
de hazer. Buen gouierno es esse, bien me gouernara yo si
hiziera esso.
_Zel._--Ha, señora prima, aqui del Rey, que me matais.
No podre yo alcanzar de vos que me deis este soplo para
poder bolar, y subir a esta fortaleza, y hazeros señora
de ambos, como lo sereis, si la tuuiere por mia? por qué
no quereis reparar que me va en esto el alma y honra, dos
cosas inmortales a que todas las vidas se deuen, y muchos
por ellas las perdieron, y que mi honra es vuestra?
_Sil._--No sé en qué podeis fundar alcanzar cosa tan
impossible.
_Zel._--En mis pensamientos, que no sin causa me subieron
tan alto, y su naturaleza es nauegar sin velas de la
razon: porque la fortuna que los habilita no tiene en sus
obras más respeto que obligarse a fauorecer a quien se le
entrega, y la opinion de los espiritus es como la fee,
que no pende de razon ni carece della, porque la tiene en
lo que pretende tanto que lo pretende. Dios haze de los
humildes grandes, la orden de sus obras se nos encubre a
nuestro juyzio: porque solo assi se entiende, y ninguno
es su consejero.
_Sil._--Esso es edificar sobre arena. No es ya
tiempo dessas cosas. Bien sabeis quán poco valen aora
merecimientos; sólo en la ventura consiste todo, y ésta
vemos que pocas vezes o ninguna ayuda a quien lo merece,
y de los que el mundo más espera vemos más aniquilados,
que parece que Dios deshaze la rueda de nuestra opinion.
_Zel._--Lo mismo digo yo. Quanto más sin razon os parece
esta empresa, tanto más cierto está el conseguilla,
porque Dios con las cosas pequeñas confunde las grandes.
_Sil._--Señor primo, emplead vuestros cuydados en tierra
firme, que quien corre por el muro no da passo seguro. No
perdais el tiempo en cosa tan fuera de razon.
_Zel._--Vos, señora, dezid lo que quisieredes; mas vn
desengaño os doy, que soy tan satisfecho y vano de mis
pensamientos, porque bolaron tan alto, que si alguno de
cobarde se me abatiesse, como a vastardo lo echaria fuera
de mí, como la aguila arroja del nido al hijo que no mira
derecho al Sol.
_Sil._--Quiero tener enojo y no puedo, porque soy vna
alma de cantaro; mas qué os parece: si se lo dixesse a su
padre, daria yo buena cuenta de mí?
_Zel._--No es tan necia ni tan poco amiga vuestra que lo
dira; no quiero más de vos de que dexeis caer esta carta
donde la pueda ver.
_Sil._--Libreme Dios de vuestras demasias; dexaos de
tales presunciones, que siempre suceden mal.
_Zel._--Cómo hablais sin pena y fuera de sentir mi mal!
vos me aueis de hazer esta merced. En todo caso veis ahi
la carta, hazed della lo que quisieredes.
_Sil._--No, no, no; tomad, tomad.
_Zel._--Echalda en esse suelo, porque en ninguna manera
la he de boluer a tomar, aunque sepa que he de perderos.
_Sil._--Ay triste de mí, si Eufrosina la ha visto! en qué
pendencia me aueis metido! yo he de ir luego a quemalla.
_Zel._--Quemadme a mí tambien y acabareis conmigo y yo
con todo.
_Sil._--Ya no quiero oiros más, idos, idos muy en buen
hora, que ya he conocido que me quereis mal.
_Zel._--Más mal me quereis vos, señora. Voyme, pues
assi lo mandais, tan fuera de irme, como de esperança
de viuir, pues assí lo quiere la fortuna; y sabed que
quedo aqui como Archimenides en Sicilia a la sombra que
soy de mí. Esta se va a la compañia de los muertos sin
sepultura, y quien aora me mata sois vos.
_Sil._--Todo vais consumido; nunca vi muertos hablar sino
aora.
_Zel._--La muerte no es más que el apartamiento que el
alma haze del cuerpo.
_Sil._--Por esso digo que no estais vos avn muerto, pues
teneis alma.
_Zel._--No tengo, que el alma claro está que reside
donde ama y no donde anima, y la mia más que todas,
porque tiene más razon.
_Sil._--Ay, primo, primo, dessas filosofias sabeis
vosotros muchas para engañar a las inocentes que os
creen. Pues cómo andais y hazeis las demás acciones como
viuo?
_Zel._--Quedóme vn aliento del alma que me sustenta assi
los miembros, que por ella mueue este cuerpo mortal.
Assi como en vuestro cofre, en que teneis almizcle, si
lo quitais, queda el olor de manera que parece estar
presente el almizcle.
_Sil._--O, mala cosa, y quánto sabeis; no quiero hablaros
más, que estoy muy mal con vos.
_Zel._--Sea para hazerme bien, que de los buenos es no
pagar mal con mal. No me dexeis del todo a la fortuna.
_Sil._--Idos, que todo se hará bien; el diablo me hizo
tan aficionada vuestra.
_Zel._--Acordaos que viuo no más de en quanto vos quereis
que viua.
_Sil._--Dexadme, parlero, que nunca acabais.