ACTO TERCERO

SCENA PRIMERA

EUFROSINA, SILUIA DE SOSA.

_Sil._--Qvé soberuias son éstas, señora? quién será

poderosa con vos? ya no quereis ver a nadie, todo vuestro

entretenimiento es con aquel primo; pues tiempo vendra

que tendremos por acá algun pariente.

_Sil._--Pues, señora, hago muy bien, cada vno ama los

suyos.

_Euf._--Es assi, pero estais tan vana, que no se atreue

nadie a hablaros.

_Sil._--Ay tal cosa? algo me ha visto? si me tuuiesse

embidia, qué ventura seria, mas bien sé que burla siempre

de todo. Truxome vna carta de mi hermano, con que me

alegró en estremo.

_Euf._--Y qué os dize en ella?

_Sil._--Que espera venir muy rico de allá, y que no me

case en su ausencia, porque todo lo quiere para mí.

_Euf._--Traygaoslo Dios con mucho bien; mas para esso

confío que no será necessario, que si yo tuuiere amparo,

no faltará para vos, segun sé de mi padre, que no es el

que menos bien desea.

_Sil._--Assi confío yo, y con essa esperança viuo, y la

tengo de veros Condesa; pero, señora, quanto más, tanto

mejor.

_Euf._--Quereis mostrarme la carta?

_Sil._--De mil amores, y en ella vereis que os besa la

manos.

_Euf._--Escriue muy bien; mostrásela á mi padre, que se

alegrará de verla; vuestro primo y él serían grandes

amigos.

_Sil._--Como vña y carne, y camaradas en la Corte con

otro mancebo natural desta ciudad, criados todos del

Rey, y vinieron ambos aqui a holgarse este verano. Mi

primo, señora, es hombre de importancia, muy discreto,

Poeta, musico y muy galan; en la conuersacion tan

afable y entretenido, que os perdereis por él si lo

comunicassedes. Ayer os vio y os alabó de muy hermosa;

juró que no auia en Palacio dama que os igualasse, y que

si allá fueredes, que los embelesarades a todos, mas que

le parecia que sereis fria de condicion.

_Euf._--Ay mal hora, tan presto me conocio? contadme más

desso, por vuestra vida.

_Sil._--Assi me salve Dios, que me dixo que no creyera

que huuiera en el mundo tal hermosura; y que si la

copiaran al natural, sólo el retrato bastaua para matar

de repente, como la imagen de la fortuna al mancebo

ateniense.

_Euf._--Libreme Dios en buena fe, con vuestra licencia, y

no lo digo porque lo quiero mal, él me parece vn grande

bobo.

_Sil._--Ay, ay, en qué? Esso tiene, señora mia?

desechaldo, buen galardon es esse: bobo? O qué gracia,

sí, desse pie se calça él! piensa el otro que las mata en

el ayre y que no hay más bizarria en el mundo que la suya!

_Euf._--Por pensarlo él no ha de ser luego, pues se ve lo

contrario.

_Sil._--Aora no más, no más; entendida sois, señora; lo

cierto es que nos azechastis quando hablamos.

_Euf._--Pues sí, vistis vos esto? No tenia yo aora otro

cuydado.

_Sil._--Cómo se haze de nueuas!

_Euf._--Qué, me vistes? Iesus, líbreme Dios; ya oy no lo

passaré sin falso testimonio.

_Sil._--Assi me vea yo Reyna como la vi con estos ojos, y

aun la oi reirse, quando él se quedó como muerto con la

passion de vna cierta cosa.

_Euf._--Y él qué diablos os contaua para tanto

sentimiento?

_Sil._--Como ella lo vio también lo oiria.

_Euf._--Mejor me oyga Dios en su Reino; acerté a passar y

no sé cómo miré por vna raja de la puerta, y entonces lo

vi sin sentido.

_Sil._--Ha, confessar sin tormento; cómo la cogi luego!

_Euf._--Qué confiesso yo? he dicho que azeché?

_Sil._--No a mí, que las vendo y las reuendo.

_Euf._--Mirad, pues, qué cosa para azechar ni hazer caso

dél.

_Sil._--Pues bien, bien, de aquellas cosas tales tiene

ella muchas.

_Euf._--Qué buena ventura para desear tenello, antes lo

querria perder que hallar; pero hablando verdad, qué os

contaua que le hazia estar tan lastimado? Eran algunas

necedades?

_Sil._--Sí, necio es el moço! pues a fe que si se lo

dixesse, que seria cierto el holgarse.

_Euf._--Ea, pues, dezid.

_Sil._--En buena fe no lo diré, ni me saldra por la boca.

_Euf._--Por vida mia, Siluia[616] de Sosa, que lo digais.

_Sil._--Señora Eufrosina, verças que no aueis de comer,

no las procureis cozer.

_Euf._--Si yo lo adiuinare, me lo direis?

_Sil._--Podra ser.

_Euf._--El más ordinario entretenimiento destos galanes

es en amores; contariaos algunos cuydados con ansias de

ausencia de la Corte y algunas alabanças vanas.

_Sil._--Esso es, mas son de aqui desta ciudad.

_Euf._--Y el cuytado tan desfauorecido anda o es de muy

enamorado?

_Sil._--A vos qué os va? dexadme os ruego, señora; muy

bien dizen que las mugeres son muy inclinadas á saberlo

todo. Vos qué teneis que ver con los amores del otro?

_Euf._--Cómo sois inocente, amiga! qué va en esso aora o

qué pesadumbre os da que lo sepa yo? si por saberlo le

huuiesse yo de hazer algun mal tercio!

_Sil._--Quiça sí.

_Euf._--Mas á mí por vn oido entra y por otro sale.

_Sil._--Pues, señora, descanse y repose, que no lo he de

dezir; qué queria ella? burlar de mi primo y dezirlo a

quien lo quisiesse oir?

_Euf._--Bien casaré yo con essa fama; qué me vistes vos

descubrir? ahora quiero tener enojo por la opinion en que

me teneis.

_Sil._--Cómo se haze de la enojada! quiere que lo diga?

_Euf._--Quiero.

_Sil._--Hame de jurar que a viua criatura no lo dira.

_Euf._--Iuro por vida de mi señor padre.

_Sil._--Assi lo promete como quien es?

_Euf._--Prometo.

_Sil._--Mire, señora, lo que promete.

_Euf._--Acabad ya; Iesus, cómo sois desconfiada; yo no

sé qué os diga; por lo que a mí toca, juro a estas letras

con que se escriuen las palabras de Dios, pues me hazeis

poner la boca en él.

_Sil._--Que no lo direis?

_Euf._--Que no lo dire. Ay cosa como ésta? aunque yo

fuera la mayor parlera del mundo.

_Sil._--Aueis de saber, señora, la mayor gracia que

aureis oido; él me quiso dar a entender que era perdido

de amores de la señora Eufrosina desde la primera hora

que la vio; esto con grandes conjuros, que no saliesse de

mí.

_Euf._--Callad, no me lo digais; mas dezid, es verdad,

por su negra vida negrecida?

_Sil._--Assi yo viua, que estos eran sus sentimientos.

_Euf._--Aora lo aueis mejorado. El diablo me dio adiuinar

que él era algun gran loco. Pensará que por ser cortesano

le he de estimar? qué de engaños que ay en el mundo!

Pareceos qué cosa son hombres desuanecidos, que piensan

que todo lo que les viene a la imaginacion es lo cierto,

y que en mirando sus ojos, luego les queda el campo por

suyo? Mirad, pues, quién para poner en mí el pensamiento;

no puedo escusar de tener vn grande pesar de semejante

locura. Vistes aquella fantasia de insensato? querria

mucho saber si tiene noticia de quién soy o qué vio en mí

para presumir esso; y vos, señora, muy desapassionada lo

estauades oyendo hablar alto y a buen son, y fuera bien

le dixerades que no os dixera tales locuras.

_Sil._--Qué le auia de hazer, o qué sabe ella lo que yo

le dixe? podiale tapar la boca ó darle con vn palo? En lo

que yo tengo culpa y fui vna gran boba, fue en dezirselo.

No de valde me rezelaua yo y queria callar; dixelo

por acabar con sus persecuciones, que quando empieça

nunca acaba, no para otra cosa sino para reirnos; bien

adiuinaua yo esse enojo quando me escusaua.

_Euf._--Y no es para tenerlo? qué graciosa es!

_Sil._--Estas cosas, señora, quanto menos caso se haze

dellas más se deshazen. Los hombres tienen ojos y nadie

se los puede tapar, ni estoruar los pensamientos. Y las

estrañezas de las mugeres en estos casos no se alaban,

porque ninguno las obliga ni fuerça a lo que no quieren,

y quanto más se descuydan destas memorias, más esfrian el

fundamento dellas.

_Euf._--No me aconsejeis en esto, que yo sé muy bien lo

que me conuiene; y de tener por ligeras las cosas en los

principios vienen despues los fines a ser muy pesados; y

porque yo entiendo quánto importa atajar malas opiniones,

desde aqui os lo digo, que si vuestro primo boluiere acá,

que lo desengañeis muy bien, y le digais que no os hable

más en esso, o no venga aqui, que no os lo consentiré, ya

que estais en esta casa conmigo.

_Sil._--Yo merezco todo esto y mucho más; el diablo me

mandó a mí hablar. Siempre el callar fue bueno; no ay

cosa más prouechosa que el silencio. Bien me temia yo lo

que auia de ser, y pues assi lo quise, assi lo tengo; mas

de los escarmentados se hazen los arteros; por esso si yo

puedo, no me sucedera otra tal.

_Euf._--Y pues qué quereis vos, señora, que él se alabe

por la ciudad que trata amores conmigo? pareceos que será

bien?

_Sil._--Para qué es hablar en esso? tan ignorante soy

yo, que no entiendo lo que va en este caso? y bien,

señora, qué cuenta diera yo de mí dessa manera, si no

supiera yo muy cierto que todo es en él piedra en poço?

con mis manos me matara; quanto más que yo no alabo ni

alabé el hecho, mas echélo a burla y passé ligeramente

por ello, como quien no quiere la cosa, ni me acordaua,

ni me passaua por el pensamiento pensar en lo que me

trató, si no me hablarades en ello; mas por bien hazer,

mal recebir, sacóme los ojos porque lo dixesse, y yo

sencillamente no lo supe negar, y aora quiereme quitar

que no hable con vn primo que tengo por hermano; pues

qué parecera esso, hazer caso donde no hay de qué? mejor

sería echarlo a las espaldas, que yo segura estoy de

hablar más en esta materia.

_Euf._--El loco, si viene a mano, andaralo diziendo a

todo el mundo, y a mi fama le estara muy mal; que la de

las mugeres más consiste en lo que dizen que en lo que

es, pues qué cosa para llegar a los oidos de mi padre,

qué brauezas hiziera! quedaramos bienauenturadas vos y yo!

_Sil._--El cómo lo ha de saber? estais muy engañada,

señora; bien podeis descansar en essa parte, porque él es

el más callado hombre del mundo, y tiene gran pundonor

en serlo; sabeis quánto, que quando me dixo que andaua

aflixido, que yo le importuné que me dixesse la causa;

dixomela por cumplir conmigo por lo que me quiere, y

en ninguna manera me quiso dezir el nombre, diziendome

que su mal no lo tenia; mas como nosotras somos siempre

inclinadas a saber, hize con él lo que vos aora conmigo,

y tanto lo conjuré, que sobre mi fe me lo dixo.

_Euf._--Dessa manera se descubren todos los secretos, y

de vno en otro dichos secretamente quedan más públicos

que la plaça. Todos essos son disimulos y engaños y más

engaños, particularmente estos Cortesanos, que tienen por

gala ser parleros y deslenguados.

_Sil._--Essos serán vnos que se precian de despejados,

por lo que dizen: hombre vergonçoso, el diablo lo lleuó a

Palacio, y todo su saber lo tienen en la lengua; mas mi

primo es muy diferente y tiene otra capacidad.

_Euf._--Venga el diablo y escoxa: tales son vnos como

otros; del rio manso me guarde Dios, que del brauo yo

me guardaré. Estos tales muestran el pan y asconden

la piedra. Qué mayor locura y necedad puede auer que

ponersele en la cabeça quererme bien?

_Sil._--Aora, señora, no hablemos más en esso, y se

quitarán quistiones.

_Euf._--Sea assi; mas hablando verdad, qué razon le

hallais o qué disculpa?

_Sil._--Antes, mirandolo sin passion, pues quiere que

le responda, es muy grande discrecion; porque vos,

señora, sois muy noble, y los grandes espiritus siempre

se inclinan a cosas altas; vos muy hermosa, don de

naturaleza que tiene juridicion sobre los más claros

entendimientos; vos muy discreta, singular excelencia y

por lo que más se estima qualquiera persona humana; y

finalmente, en vos, señora, estan todas las gracias. Pues

siendo esto assi, como es, yo diria que quien no se rinde

a tantas causas juntas, que le falta entendimiento para

conocellas. Y como mi primo tiene tan viua discrecion,

tuuo este conocimiento por su mal, como él repetia.

Dezia muy bien quando yo burlaua dél y le reprehendia su

poca razon: menos la teneis vos, prima; a vn simple que

no alcança lo que yo entiendo, no fuera de admiracion

enamorarse de la señora Eufrosina; pues la hermosura

tiene tanta fuerça, que Ciro, careciendo del sentido

natural, con ver vna muger hermosa lo cobró, y mucho

menos será perderlo como Orestes por su Hermione, y

la vida como el hijo de Demetrio; quanto más yo, que

en viendola me eleué, deslumbrado de su vista, porque

nunca vi tal resplandor, y contemplando su interior

le consideraua vna alma de mil perfeciones que daua

lustre a lo de fuera, publicando marauillas de la diuina

naturaleza, de manera que sus excelentes partes traen

consigo la disculpa y la razon de lo que causan. Si yo

no tuuiera ojos ni entendimiento, me pudiera disculpar,

y otras muchas razones que alegaua en su fauor, que no

sé dónde hallaua tanto que dezir. Coucluyome y no supe

qué responderle; sólo le dixe que se despidiesse desso

como de vn impossible; y como he dicho, por vn oido entró

y por otro salió, para en quanto deziroslo[617] sino me

atormentarades, aunque tuue dolor de sus ansias, que

parecian de grande amor.

_Euf._--No hablemos más en essas necedades, que me corro

de gastar tan mal el tiempo; y os auiso que os guardeis

como del fuego de dezirle que yo lo sé, ni cosa alguna

otra de mí.

_Sil._--Iesus, señora, guárdeme Dios, esso le auia yo

de dezir? mejor juyzio me dio el Señor; hallastis la

moça parlera? antes me mostré con él tan airada, que

desesperado de hallar en mí remedio, con rabia hizo voto

solemne de quereros siempre bien y morir por esso.

_Euf._--Enterraránlo, y no se perderá en él Venecia, y

haránle lo que no hazen al caballo del Rey.

_Sil._--Callemos, señora, que viene vuestro padre.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 175 / 502 题