NOTAS:

[606] ¿Diéreis?

[607] _Trifonio_ dice el original.

[608] _Sic_, por Tiresias.

SCENA SEXTA

ZELOTIPO, ANDRADE, ANDRESA.

_Zel._--Algun tanto voy más alentado con la esperança

que lleuo, mas es tan incierta, que me pone en mil

temores. Bien dezia el filosofo Secundo que era

refrigerio de trabajo y dudoso sucesso. Mas el otro

Poeta llamole largo dolor: porque esperar las promessas

del amor es trabajo y carga de gran peso: y como dize

Ouidio, muchas vezes se engaña la buena esperança con

presunciones de la fantasia y cae vencida del solicito

temor; yo le tengo de la grandeza de Eufrosina y de su

opinion; porque estas hermosas con estremo siempre lo

tienen de locura, y no ay quien les satisfaga; y siendo

tan altiua como todas son, no hará caso de mí. Por otra

parte considero que la fortuna suele armarse para las

tales y la naturaleza ninguna cosa puso tan alta, que

el animoso trabajo no la pueda alcançar, esperimentando

lo que otros desesperaran, y más si la voluntad es

esforçada de su apetito: porque como la necessidad en las

aduersidades es más eficaz que la razon, siempre descubre

remedio con su diligencia, atropellando inconuenientes;

mas éstos son consuelos de condenado, y como no ay

esperança sin temor, temo lo que espero y espero lo

que temo. Estos dos accidentes tan desconformes causan

diuersos mouimientos, cabeças de la Idra con quien mi

alma pelea; por esso llamaua Menandro y dezia: O Iupiter,

qué graue mal es la esperança! a la sombra della se crió

el amor, y éste todo es temores, mas sin él nada es

gustoso, y me da ser, de que careceria no teniendole; y

quando muera, como Macias, la gloria de ser por Eufrosina

me satisfaze, quando no alcance otro premio. En fin,

en todo se ha de esperar. A Dios todo le es facil, y

nada impossible. Los discretos con la esperança han de

conseruar la vida, y el hombre afortunado con ella se

sustenta; quiero ir a verme con Cariofilo, contarele

lo que he hecho y enseñaráme lo que deuo hazer, pues a

todos sobra el consejo en las causas agenas, que en las

propias falta. Quinto Curcio lo dize bien: que nuestra

naturaleza se puede llamar corta y menguada, pues cada

vno en su negocio naturalmente es más ignorante que en el

ageno. De otro error vsamos muy grande, que se junta a

éste, que siempre tenemos más cuenta con lo passado, que

prouidencia en lo por venir. Andrade.

_And._--Señor.

_Zel._--Qué ay? concertaste alguna cosa con Vitoria?

_And._--Doyla a trecientos cuerbos.

_Zel._--Por qué?

_And._--Fuila siguiendo, por si tenia ocasion de

hablarla, y luego aqui a la buelta desta calle dio

audiencia a vn estudiante, con achaque de vezino; mas

pareceme que será como el otro, que por via de compadre

quiere hazer la hija madre. Y acabada esta estacion,

adelante en otra calle sale de trauiesa vn zapatero muy

galancete, y éste le fue dando caça hasta junto al rio, y

de lo que pude entender le pedia zelos.

_Zel._--Qué propia condicion de picaros! y de ahi viene

a hazer cierto su rezelo, porque despiertan al perro que

duerme.

_And._--Con todo, él no daua lexos del blanco con la

saeta, porque la señora es de las de viua quien vence; y

quando vi que la conuersacion iba tan despacio, desesperé

de tener ocasion, y vineme por no perder a V. m.

_Zel._--Pues mira que te encargo que la comuniques, y

veremos de qué pie coxea.

_And._--Yo la buscaré, y aora que sé que es golosa, la

hablaré más atreuido.

_Zel._--Diste mi recado a Cariofilo?

_And._--Ya dixe a V. m. que respondio que le esperaua.

_Zel._--Vamos a hablarle, que sospecho dormira, porque

veló la noche passada, y más con el descanso que tiene,

que trae sueño sin cuydados que lo despierten; llama.

_And._--Ta, ta.

_Andresa._--Quién está ahi?

_And._--Sí está, gente de paz. Está en casa el señor

Cariofilo?

_Andresa._--Quién lo busca? O, señor, V. m. es? suba, que

arriba está durmiendo en su aposento desde que comio.

_Zel._--Qué vida ésta! tanto regalo no se sufre; vete a

casa, que luego voy.

_And._--Mas que nunca vayas; que yo tambien he de ir a

holgarme y ahorquese todo el mundo, que no tengo vida de

juro; y al fin, quien mejor sirue tiene peor paga.

SCENA SEPTIMA

ZELOTIPO, CARIOFILO.

_Zel._--Ola, cauallero, es de dia? Vos sois vn liron, no

haze aqui falta el sueño de Epaminides[609] y Endimion;

la vida es breue, y para ayudar a serlo más, quereis

pasarla en la imagen de la muerte.

_Car._--Qué filosofo es, bendigalo Dios; fue gran pérdida

que no fuessedes fisico; cómo disputarades sobre vn

plenilunio, y qué misterios hizierades sobre los Eclipses!

_Zel._--No perdierades en esso mucho; al menos leuantara

figura sobre vuestro nacimiento y supiera qué fortuna os

espera.

_Car._--Qué grande engaño es esse y quántos nobles sé yo

que se han perdido por dar crédito a essos prodigios;

y si hablaran conmigo, a ojos ciegos les contara su

historia sin errar punto, por la experiencia de sus

condiciones, que son los más ciertos Planetas errantes

que los hombres tienen. Mas dezidme, qué hora es?

_Zel._--Dara las cinco, si ya no las ha dado.

_Car._--No puede ser.

_Zel._--Sí puede, pues es.

_Car._--Mucho he dormido; aora bien, qué cuenta de sí

el Monsiur de la capa roja? Vos, don traydor, contento

venis, que yo os lo conozco en los ojos.

_Zel._--Qualquiera flaca esperança con sufrimiento es

poderosa para resucitar vn enamorado muerto de muchos

dias, y la calidad del dolor humano es tener esfuerço en

el vso dél.

_Car._--Sentencioso es el mancebo; pareceme que sois

como cierto género de gente que andan siempre pensando

deriuaciones para sus propositos, y hallandose perdidos

les ponen puntales de grandes risadas para tenerlas en

pie.

_Zel._--De prudentes es pensar; de necios dezir no pensé.

_Car._--Vos, amigo, estudiais más por Caton que por

los Meteoros. Sabeis cómo se entiende esso? ay pensar

y acertar, y no pensarlo bien y hazerlo mal. Hazedme

merced de no fiaros de pensatiuos solitarios, que con

especulaciones se venden al mundo. Iuzgad siempre al

discreto y prudente por su vida y obras, y por el

proceder que tiene en los casos que se le ofrecen, y

no os engañe la compostura del rostro y vestido, ni la

abundancia de palabras; antes quando le vieredes que se

florea con ellas para acreditar su opinion, espera dél

menos fundamento, porque todo se le va en flores, y menos

si se precia de dezir donayres por parecer discreto. El

hombre prudente y cuerdo ni ha de ser triste ni gracioso,

sino apacible y bien acondicionado, y de quien no tiene

agradable condicion no esperes nada bueno.

_Zel._--Vos hareis mil reglas de viuir en paz, pero aueis

menester registrallas, y por lo menos no dexar nada de la

mano sin que yo lo vea.

_Car._--Dexemos esso, y dezidme de vuestro negocio: qué

tenemos, hijo o hija?

_Zel._--Creedme que soy para mucho, pues entré en tal

laberinto.

_Car._--Bien digo yo que no venis vos Portugues.

_Zel._--Antes vengo tanto, que pues esto acometi, no

hallo impossible que no me atreua a intentar.

_Car._--Pues más es esso por lo moral que baxar al

profundo Reyno de los Heroycos sin ramo de oro.

_Zel._--Escogi vuestro consejo, como Iupiter la aguila, y

persuadios que me fuistes la codorniz para Hercules.

_Car._--Ahi vereis que quien me pario no pario bestia, y

que mi cabeça no la hizo platero; en lo demas me podeis

enseñar, mas en esta materia muy pintado ha de ser el

que me echare el pie delante. Dad crédito a lo que os

dixere en esta ciencia, porque a éstas les entiendo los

pensamientos.

_Zel._--Plegue a Dios que me aproueche, que yo por más

cierto tengo que fui a buscar la muerte que la esperança.

_Car._--Que será si el cielo se cayesse? lo que os

aconsejo es que no embieis naue a Flandes ni pagueis

renta adelantada, pues teneis tan flaco ánimo.

_Zel._--Cómo hablais sobre seguro! si passara por vos lo

que nos passa a los enamorados, no hallarades esta quexa

antes de tiempo. Poco nos daña mucho y nadie viue con

más trabajo, principalmente el amante pobre es Principe

del amor, venciendo con sus fortunas a las de Hercules:

porque pelear con el leon Nemeo, que ninguna arma le

dañaua, coger el cieruo de los cuernos de oro, traer el

puerco cuya vista dio tal temor a Eristeo[610] que se

metio en el vaso de metal, atar el Canceruero que escupia

veneno, vencer al transfigurado Acheloo, derribar a

Anteo, quitar al pastor Español, que tenia tres cabeças

y seis braços, las vacas, y despues matar a Caco, que

se las hurtó, todo esto es nada en comparacion de los

rezelos, sospechas, zelos, temores, cuydados, passiones,

desuelos, desdichas, locuras, deseos, injurias, gastos

y otros mil males que se sienten y no se dizen por los

enamorados; y si no, considerad al mismo Hercules despues

de tantas vitorias y ser tan animoso y sabio, cómo le

hizo el Amor parecer otro Sardanapalo, y le quemó viuo.

_Car._--Con esso me mecieron y cantaua mi ama:

por amor que no conuiene

se pierde el bien y el mal viene.

_Zel._--Esso es lo que temo; veome delante dél sin

merecimientos, oygo dezir que prendio a Marte y que

sujetó a los demas Dioses, y desde entonces quedó tan

encarniçado, que a los altos y generosos ánimos afrenta

mucho más, como hizo al esforçado Sanson, al diuino

musico Dauid y al sabio Salomon.

_Car._--Ahi os esperaua, que propio es de los enamorados

traer estos exemplos por disculpa de sus culpas y no para

imitacion de sus virtudes.

_Zel._--Bien parla Marta despues de harta; vos porque os

veis en los cuernos de la Luna a vuestro saluo, hablais

de gorja; pues en las aduersidades se conocen los hombres.

_Car._--Cómo, os engañais conmigo, que sé más que siete,

y si empieço os dare quinze y falta? porque, mal pecado,

todos sabemos vn poco de albeyteria, y más quien la trae

tanto entre las manos como yo; ya no hay inocentes;

bien sé que es el amor vn cuydado lleno de temores,

composicion de males para el coraçon, fuerça que la haze

a las potencias del juyzio, quitandole la libertad,

oluido de la razon, vezino de la locura, suaue deleyte

para los ojos, demasiada fatiga del entendimiento, llaga

agradable, sabrosa ponçoña, dulce amargura, deleytosa

enfermedad, blanda muerte, mal de males infinitos. Qué

os parece, quereis más? vos no sabeis otro tanto, con

quanto os preciais de contemplatiuo; pues aun os dire

adelante, porque os espanteis y veais que tengo teorica

y prática deste negocio. Todo enamorado milita en los

Reales deste rapaz Cupido, donde yo tengo autoridad de

cabo de ciento, en saber como diestro africano embestir

con estas rapacillas y ponelles el hierro, y no ando en

escaramuzas y puntos con ellas, que son matreras y saben

mucho, y por puntillos no hay quien las lleue, porque en

sintiendoos aficionado, os ponen los pies en la boca, y

os hazen mil muecas; yo no las sufro sino hasta cierto

tiempo, y en teniendolas sujetas, tomo vengança y nunca

me las doy a conocer tanto, que no las dexe de manera

que imaginen que si no me contentan, que me perderan; y

si vos lo hizieredes assi, hareis vuestro negocio, y os

reireis dellas como yo.

_Zel._--Dize el sano al doliente: Dios te dé salud.

Si vos os vierades como me veo, de otra manera lo

sintierades, que no es perfeto el amor donde el juyzio

no se pierde. Transformarse Iupiter en toro, Neptuno en

cauallo, Febo en pastor, qué es sino perder el sentido

racional con el bruto apetito, segun nos enseña Apuleyo

en su asno de oro?

_Car._--Los pusilanimos sienten esso, pero lo contrario

hizo Alexandro con la mujer y hijas del Rey Dario y con

la amiga de Antipater.

_Zel._--Y despues cómo le fue con Rojanes? tratar de la

virtud facil es, vsalla obra de Sanson, y de lo que no se

tiene experiencia es ignorancia hablar, y assi lo sintio

Anibal quando derribó a Glisco de la catedra.

_Car._--Muy poco ganareis vos con esso; atengome a

sacudillas y dexallas, que assi hazian los dioses de la

Gentilidad; lo demas es burla, porque es tan mala ralea

la de mugeres, que ya ninguna quiere bien, si no es por

el interes, y en quanto ay que darles; yo conozcolas por

el diente, y en tanto, lo que la loba haze al lobo le

place, y a vn ruin ruin y medio. Amor enseña mil caminos

de engañar; prometiendo con franqueza, de promessas las

hago ricas; al tiempo de la paga no faltan escapatorias;

destos soliades vos ser, mas ya no os parece bien, porque

os traxo Dios a estado de gracia, con que renunciastes

al hábito destas artes del mundo, que las soliades vsar.

Aora os dire, como suelen ellas dezir: perdonele Dios,

que buen pecador era. Vos de aqui adelante hablad con

voz baxa y traed el rostro modesto, como quien pretende

obispar, que el buen enamorado refinado como açucar

ha de ser, amarillo, flaco, honesto, asseado, curioso

en galas, no afectado, en el andar graue, los ojos

eleuados, y tan ventores, que entre las nubes descubran

la caça, la persona segura, pronta para qualquier caso de

repente, poca risa, mucha cortesia, afable, presuntuoso,

constante, solitario, paciente, mortal enemigo de su

competidor, si lo tuuiere, zeloso de los vientos, sin

darlo a entender, graue, compassiuo, liberal, osado,

en ocasiones temeroso, mañoso, musico, contemplatiuo,

eleuado, inquisidor de los secretos de los galanes,

prático entre damas. De todas estas calidades os conuiene

hazer profession para merecer la palma y corona de los

martires de Cupido, y ser escrito en el catálogo de los

escogidos.

_Zel._--Poco se le da al harto del hambriento; como me

aueis sobrecogido, hablais dessa manera; guardad la

buelta del toro, que a cada puerco le viene su S. Martin,

y ninguno diga desta agua no beuere; y siempre se ha

visto que los muy resabidos caen en el laço: porque el

amor azecha a los más recatados y toma dellos vengança,

como hizo Baco de Penteo y Palas de Aragnes.

_Car._--La mona no se caza con lazo, y quando esso sea,

lo que os digo es que no puede ser más que llouer sobre

mojado; yo no niego que soy de los suyos, mas doile del

pan y del palo. Pero dexadas porfias, pues más sabe el

loco en su casa que el cuerdo en la agena; tratemos de

nuestro negocio, qué es lo que teneis hecho? que quiero

ver cómo os ayudastes de mis consejos.

_Zel._--Sucediome mejor de lo que pensé, porque al

descubrir mi passion, como yo estaua más medroso

que Pisandro, acudio la sangre al coraçon, como a

parte principal, por socorrer su necessidad, y quedé

descolorido como muerto: mi prima, a lo que yo entendi,

imaginó que era el negocio con ella.

_Car._--Esso será possible que dañe y sea ocasion de

mostrarse despues contraria, porque ellas a nadie quieren

como a sí mismas, y quanto ven apetecen; y destas cosas

son golosas en extremo.

_Zel._--Quando yo acabé de descubrir mi pensamiento,

despues de passados grandes coloquios, flaquezas y

desmayos, me lo contradixo fortissimamente; y quando

vio que por mal ni bien no desistia de mi intento,

protestando (no sin lagrimas) morir en él, al fin

compadeciose de mí.

_Car._--Pues quién lo duda? soy vn inocente, no las

conozco? y qué os dixo?

_Zel._--Que haria lo que pudiesse, tentando el vado de

la voluntad de Eufrosina; ahora juzgad qué bien se puede

esperar desto.

_Car._--El mayor del mundo; teneis subido el segundo

escalon, porque luego como la señora Eufrosina, que

aora está apartada dessos gustos, sepa que la quereis

bien, lo primero dara gracias al amor, porque se acordó

della, y cobrará nueuos pensamientos, y hallareis en las

constituciones deste rapaz que nadie sabe que le quieren

que no quiera poco o mucho, y lo poco el vso y tiempo

lo haze mucho: porque todas las cosas nacen, crecen y

se enuejezen, y si quereis triunfar desta guerra, como

Capitan Romano, aueis de ser tan sagaz como Fabio contra

Anibal: guardarle el tiempo y esperarlo, que el buen

Romano, estandose quedo, vence, y el buen enamorado

disimulando engaña; y en viendo la vuestra, sereis

atreuido en acometer; y para serlo, presumid de vos, que

vencereis quanto intentaredes, aunque sean brauas más

que Iuno, más fuertes que Palas, más castas que Diana. A

nosotros nos toca acariciarlas, á ellas obedecernos; y

quanto al principio se muestran rigurosas, son despues

mansas. Los soldados praticos como yo, aora que sé quando

alcanço fauor de vna muger de calidad, que me es de

gusto y prouecho, en teniendola rendida y señalada de mi

señal, por no aficionarme mucho y venir a ser esclauo de

mi gusto, procuro diuertirlo, por no criar cuerbo que

me saque el ojo, y ocúpome en hazer empleo en otra y en

otras. Desta manera juego con cartas dobladas, y no puedo

perder, y aseguro mi mercaduria, por no estar pendiente

de la cortesia de la fortuna, y con esto me escuso

grandes disgustos. Las mujeres, por lo que deuen a sí

mismas, quando menos, son obligadas a guardar castidad;

si tienen amor, guardan fe, o con el coraçon o por la

verguença, por la estimacion que de las tales hazemos,

y assi son mejores amantes que nosotros. Los hombres no

es necessario ser castos como Amadis, porque luego les

achacan impotencia; y quien tal fama cobra entre las

mugeres, dadlo por perdido, y si no preguntad a Orfeo

cómo le fue con las de Tracia. Conuiene al que las ha de

tratar tener fama de valiente en las ocasiones, de afable

y muy secreto; y si tiene esto no le tengais lástima,

que yo fiador que no se pierda por lo que a él toca, y

no ha menester mejor gayta para pedir por las puertas.

Y tomad de mí vna licion, que os aprouechará: nunca

desistais de proseguir lo que vna vez empezaredes, por

más desdenes que os hagan, que son como gestos de monos;

y si no os cansais, cantareis al fin: ya os tengo, peces,

en las redes, que se dixo a este proposito; y vuestra

prima por mi cuenta que fue a pedir albricias a la señora

Eufrosina, y essas carantoñas que hizo son como las de la

otra esta noche passada.

_Zel._--Pues contadme lo que passó.

_Car._--Esta suerte es de las mias, y para escriuirse

en la Coronica del mundo con letras de oro; aun aora

me rio de cómo fui más determinado que Tarquino y más

temeroso[611] que Apio Claudio.

_Zel._--Cómo es esso?

_Car._--Yo os lo dire; en entrando hallé a la rapaza en

armas ligeras, sólo vn manteo y jubon açul; los cabellos

trençados, y con vna cofia carmesi y oro, toda temblando

y no de frio, con vna apacibilidad que amansara vn leon;

empeço a querer hazerme arengas, pensando obligarme,

mas yo no tuue paciencia, y lleuela en los braços, sin

dexarla tomar tierra, y hizeme sordo y mudo; vierades

las lagrimas cocodrilas, como si yo no huuiera oido la

facilidad con que las fingen las mugeres; los ayes eran

exprimidos, como siluo de culebra, los requerimientos y

conjuros humeauan, las culpas y amenazas echauan fuego,

y yo callar; las brauezas y fuerças hazian una bateria;

no quiero, no quiero, mas echámelo en esta capilla. Lo

que os digo es que no fue tan cruel la contienda del

juego de los cestos de Hercules; huuo enojos y temas de

parte a parte, y fue de manera que desesperé y pensé

quedarme burlado; ella mostrando que se rezelaua de que

la sintiessen, y yo fingiendo desuios y enojos, sin

desaferrar. Finalmente, fuimos al monte, auenturé el

resto.

_Zel._--Qué, llegastis tan adelante?

_Car._--No sino de burlas, tenganlas conmigo; toda la

gracia fue, despues de las escaramuzas, oir sus quexas y

malas venturas, el culparse y fingirse muerta.

_Zel._--Y vos que le deziades?

_Car._--Yo reiame, y echandolo todo a burla, toméla

en los braços, beuiendole dos rios de lagrimas, y por

consolarla, empezé a hazerle mil juramentos, que con el

coraçon desdezia.

_Zel._--Y esso es bueno? creed que me enfadan essos modos

de jurar.

_Car._--Más me enfada a mí essa vuestra obseruancia.

Hipocresias aora, mi padre? yo reniego dellas; muy

recoletos en las cosas que no son de su gusto y muy

desreglados en sus apetitos. El codicioso no sufre el

diuertimiento estragado del sensual, el soberuio aborrece

al ladron, el homicida estraña que aya auarientos. Toda

culpa agena es muy graue, por diminuir la propia, que

no se ve o la dan disculpa. Todos enmiendan y murmuran

vidas vezinas, y las suyas las abonan. Sabeis lo que os

digo, amigo mio? o tuerto o derecho, mi casa hasta el

techo; aun no estoy _à porta inferi_, allá vendran los

aborrecidos ochenta años; dexadme aora lograr mis años

floridos, en quanto tengo tiempo; despues no faltará la

merced de Dios y su misericordia, de que la tierra está

llena. En poco espacio se saluó el buen ladron.

_Zel._--Essa es vna gentil cuenta; por qué cedula

teneis vos assegurado esse momento y essa contribucion,

que baste para merecer en él? Pues como os acogeis a la

misericordia, considerad que anda de compañia con la

justicia, la qual no se dobla como la del mundo.

_Car._--Esso que vos aora contestais es la misma flaqueza

de espiritu, y no fuera yo tan prouido por ningun

precio; y aunque dezis verdad y os lo concedo, yo vine

al mundo para lograr mi vida, pues tengo tan cierta la

muerte, que no es pequeña pena y descuento éste; y si

aora no la logro, quando la edad lo pide y permite, el

tiempo se me va huyendo, y yo no querria que me dexasse

a buenas noches, sin dexar fruto ni señal de la jornada

con la congoxa de quién tal pensara. Si yo tuuiera vida

de nouecientos años, como los antiguos, anduuierame

regalando? Todo era dos dias más o menos, porque auia

paño para cortar y desperdiciar; mas vida de quatro

negros dias, y estos inciertos y alternados en mal y

bien, y que los passe llorando, mala Pascua a quien tal

hiziere, y no fuere moço quando moço para ser viejo

quando viejo.

_Zel._--Essa es vna mala conclusion. Essos esfuerços

juveniles y essas quentas vanas tienen muy cierto el

castigo; guardeos Dios de pecador obstinado; las más

vezes se ven desdichados fines a tales distraymientos. El

hombre discreto ninguna cosa ha de temer tanto como a su

gusto; nunca os precieis de culpas, porque desmerecereis

el perdon; hazed siempre la cuenta de cerca, y no

perdereis de vista el arrepentimiento; y aureis oido

dezir: tantos mueren de corderos como de carneros: pues

mirad por vos, que quien se guardó no erró, y el Señor

mandó velar a los suyos por la incertidumbre de la hora;

y yo tengo por sin duda que a excessos sensuales no

dilata Dios la paga para el otro mundo, y assi se han

visto muy grandes castigos.

_Car._--No me canseis aora; mirad vos vuestra alma y no

tengais cuydado de la mia; yo dare cuenta de mí quando

llamen a mi puerta, y no me faltará vn texto para hazerle

a vna ley que venga a mi proposito y me ponga en saluo.

Y Monseñor Ouidio dize que se rie Iupiter de los amantes

perjuros.

_Zel._--Al dar la cuenta lo vereis; y tambien ay otro

parrafo: No siempre Iupiter se rie de los perjuros

amantes, mas a las vezes los oye con orejas sordas.

Por esso ninguno presuma que engaña, porque siempre él

queda engañado; y por amor de mí, que nunca hagais essos

juramentos, porque son segun la intencion de quien los

oye. En quanto Dios, estais obligado a essa moça en todo

lo que le prometistes; mirad lo que aueis hecho, no

engañeis vuestra alma.

_Car._--No me canseis con amonestaciones; no sabeis

que toda la ciencia que aora se vsa es cautelas sobre

propio interes? pues quereis que condene el saber ser vn

hombre discreto? Estamos en tiempo de aprender _ad panem

lucrandum_, como dizen los trampistas, que nos siembran

la tierra de mentiras, y hallase aora derecho para

poder robar y hazer todo lo que pide la voluntad a los

poderosos; pues yo soy hijo de peor madre? o por ventura

padecio Dios más por ellos que por mí? Lo que veo hazer

hago, iré donde los otros fueren. A la rapacilla puse de

manera con lo que le dixe, que me quedó tan obediente,

que tuue dolor de la cuytada, viendola tan eleuada y

aficionada de mí; y pareciendola que lo tenia todo seguro

con mis palabras, entretuuome con mil donayres, y quando

oyó el pito, que me despedi della, no auia remedio para

apartarla de mí, y con grandes ansias se queria venir

conmigo: porque éstas son como los musicos, malas de

entrar y peores de salir.

_Zel._--Assi se destruyen las inocentes, que se fian de

nuestros engaños; mas esse negocio es para tener miedo

del castigo de Dios, y vna obligacion muy para huir el no

cumplilla: vos guardaos no os la hagan pagar y os halleis

con el mal en casa.

_Car._--Cómo sois gracioso! Soy yo inocente, que me ha

de engañar vna moçuela que no tiene mas que la armaçon

de los huesos y aquella carilla? pues aunque fuera vna

Policena, me riyera della. El mancebo es de los que se

aficionan de manera que dexan que lo engañen!

_Zel._--No murmureis della, porque podria ser que os deis

los golpes en vuestra cabeça; no os fieis de vos en estos

casos, que a las vezes corre mas el diablo que la piedra:

yo quitárame desse trato por escusar inconuinientes; lo

que importa es callar, que yo no daré culpa a ninguna

muger que se engaña de promessas de lo que desea y

pretende, porque juzga por su coraçon el ageno; y si no

huuiesse hombres malos y falsos, no auria mujer errada.

_Car._--Y ellas qué hazen? Vino jamas al mundo mal

sino por mugeres, armas del diablo, cabeça del pecado?

preguntadlo a Salomon y vereis lo que os dize.

_Zel._--Mas preguntadle vos cómo le fue con ellas,

y vereis cómo les sale siempre al rostro a quien las

murmura; y parece permission diuina que paguen por donde

pecaron, y tambien por la sinrazon que vsa quien dellas

dize mal, siendo dignas de toda alabança; porque la

naturaleza no tiene cosa tan necessaria como la muger,

y por tal la formó Dios del hombre. Y quánta sea su

bondad, dexando las de nuestra ley, que son infinitas

las que en virtud y constancia en los martirios no daran

ventaja a los hombres, mirad entre las gentiles. Porcia

comio brasas por el amor de Bruto, Hisicratea quán fiel

compañia fue de Mitridates en todas sus aduersidades,

Iulia de grande aficion murio viendo ensangrentada la

toga de su marido Pompeyo, Artemisa beuió los poluos de

los huessos de Mausolo. Ebandre tanto amó a su marido

Capareo, que se lançó con él muerto en el fuego, Hipone,

cautiua por sus enemigos en el mar, se arrojó[612] a él

por saluar su castidad, y lo mismo hizo Bretona[613] por

huir del Rey Minos; y otras muchas que huuo admirables

en esta virtud, y en las demás que los hombres tuuieron

en paz y en guerra, de que ay muchos exemplos, que

testifican sus merecimientos.

_Car._--Aunque más las alabeis, no las podeis saluar de

que por ellas nos vienen y vinieron todos los males, como

lo muestra la fabula de Pandora, y por esso se dize:

Quien con damas anda siempre llora y nunca canta. Bolued

la hoja, vereis Medea matar hermano y hijos, Clitinestra

al marido, la muger de Anfitreon[614] vendello por vn

collar de oro, y las de aora la imitan y son otras tales;

Tarpea entregar la fortaleza a los enemigos; y todo lo

dize el refran: Por mugeres van al infierno, etc.

_Zel._--Quántos mayores males hallareis en los hombres,

si los mirais con cuydado! y como son maliciosos,

embidian la virtud dellas, y con esta rabia murmuran y

procuran disfamarlas y con ocasionar escandalos; y aunque

reciben de nosotros tantos daños, nos sufren por su buena

condicion; mas ya muchas dicen mal y se quexan con razon.

_Car._--Qué aprouecha, pues les falta la autoridad? yo os

digo que las enredo y las sé burlar; ellas tratan siempre

engaños, yo nunca les digo verdad ni tengo ley con ellas;

ellas interessadas, yo escaso; ellas mudables en el amor,

yo desamorado; ellas libres, yo raposo; assi nos damos en

los broqueles, mas yo quedo siempre en pie como gato.

_Zel._--Vos sois venturoso, que alcançais lo que quereis

y quedais libre; plegue a Dios que sea siempre assi.

_Car._--Yo sé echar el arpon donde aferre, y esto es lo

cierto, y no eleuaciones y castillos de viento.

_Zel._--Essa ley teneis los actiuos de amor, que no

tenemos los contemplatiuos, verdaderos martires de

Cupido, que pretendemos antes el prouecho de quien amamos

que nuestro interes.

_Car._--Essos tales ganan lo que ganó Paris Troyano, que

despreció dos damas hermosas que le daua Poltis[615]

por la gentil Elena, y yo dierala con mil gustos por

cualquiera otra de menos peligro con algun contrapeso

prouechoso, porque no soy de los que dizen que sabe mejor

lo que más cuesta.

_Zel._--Esso nace de ser muy sensual. Paris, como

perfecto enamorado, amaua más la amorosa conuersacion

de Elena que todo otro deleite dessotras; y así deuemos

antes amar la hermosura del ánimo que la del cuerpo,

porque más durable gusto es contemplar los bienes

racionales sin el defeto que la edad causa en la más

hermosa cara; los que aman el cuerpo más parecen

codiciosos médicos que verdaderos enamorados, y assi

leereis que por caricias de blanda conuersacion vencio

Cleopatra a Iulio Cesar y a Marco Antonio.

_Car._--Para essas tales soy yo Otauiano, y me rio mucho

dessotras filosofias; lo que importa es saber a cada

vna de qué pie coxea, y en esto vereis quánto más vale

el buen natural que la ciencia. Mas quedesse assi la

question, pues cada vno tiene su costumbre, y quantos

hombres, tantas opiniones. Vamos a dar vna buelta a los

puestos, que sobre tarde suele caer caça. Passaré por

la calle de la descalabrada, veré si está amarilla del

sobresalto de la noche passada, que creo deue de estar

algun tanto asolanada; no me tenga por desconocido y

desamorado, quiça querra que tornemos esta noche otra vez

a vernos, y no quiero desacreditarme en los principios,

que no dexo de tenerle alguna aficion a la rapaza.

_Zel._--Vamos, y entre dos luzes daremos buelta por mi

puesto; quiça contentaré mis ojos, dando sustento a mi

alma con ver a la bella Eufrosina.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 173 / 502 题