En la comedia llamada _Eufrosina_, que me mandó ver V.
A., que traduxo de la lengua Portuguesa a la Castellana
Don Fernando de Ballesteros y Saabedra, no hallo cosa
no conforme a la verdad Catolica de nuestra Sagrada
Religion, ni contraria a las buenas costumbres. Está
traducida con acierto y con dicha, por la dificultad de
las frases de ageno Idioma. La Fabula es sentenciosa y
exemplar, despierta auisos y auisa escarmientos: deuerá
al traductor Castilla estos diuertimientos y Portugal
estos honores. Este es mi parecer. Saluo, etcétera. En
Madrid en veinte y nueue de Otubre de 1630.--_El Maestro
Ioseph de Valdiuielso._
APROVACIÓN DE D. LORENÇO VANDER HAMMEN, DE LAS OBRAS DE
FRANCISCO DE LA TORRE[593].
Las obras que escriuio en verso castellano Francisco de
la Torre, y pretende dar a la estampa D. Francisco de
Queuedo (raro ingenio deste siglo) he visto atentamente,
y no sólo las juzgo por merecedoras de comunicarse a
la luz comun, sino por dignas de ladearse con las de
aquellos celebres varones que veneramos por Principes
de la Poesia castellana. Estan escritas con la verdad,
propiedad y pureza que pide nuestra lengua, cosa singular
en estos tiempos, mas escriuieronse en aquellos en que se
sabía más bien y se hablaua mejor, y assi no hay mucho
que admirar. Esta verdad no la confessarán los que aora
la ignoran, pero importa poco su juyzio, sientan lo que
quisieren. Padecieron esta misma desdicha que oy aflige a
España casi todas las naciones, y en especial la Hebrea.
Hablo della primero que de otra alguna por ser su lengua
madre y principio de todos los lenguages, y la postrera
y vnica en el mundo. Introduxeronse pues en ella por la
larga antigüedad, por los cautiuerios, por el descuido de
dexar oluidar las vozes propias, y por la permision en
el vsar de vocablos estraños, algunos tan obscuros, que
los mismos maestros y naturales de las sinagogas despues
los desconocian. Esto que vemos en el Idioma Hebreo y
que confiessa S. Geronimo, hallamos en la lengua Latina,
con ser tanto más nueua y más continuamente cultiuada y
sin estas caidas. Y assi se quexa Tulio de que a vezes
encuentra con muchas vozes en ella que no conoce, aunque
las vsaron Marco Varron, Caton y otros. Lo mismo pudiera
dezir de la nuestra, porque casi hemos hecho de los
vocablos tantas mudanças como de la ropa, y podriamos
hazer dos lenguajes tan diferentes, que el vno al otro
no se entendiessen, porque nos damos tanta priessa a
inuentar vocablos (o por dezirlo como ello es) a tomarlos
prestados de otras lenguas, que por enriquezerla hemos de
venir a desconocerla. Esto nace de parecerles a algunos
ignorantes deste tiempo que es humilde el lenguaje
Castellano, si no le ponen estos afeytes de vozes nueuas
y le pintan con este colorido, y no aduierten que el
bueno y casto, como dize Ciceron, ha de ser el que nos
enseñaron nuestras madres y el que hablan en sus casas
las castas matronas y mugeres bien criadas.
En esto, pues, está escrito este libro, aunque exornado
con todo lo que permite el arte. Trabajo desigual a menor
ingenio, y en que no hallo cossa dissonante a nuestra
Santa Fee, o a las buenas costumbres. Tiene muchas
imitaciones Italianas y Latinas, hermosas figuras y
sentencias, y muy delgados conceptos, y assi puede vuessa
merced, siendo seruido, mandar se dé la licencia que se
suplica. Este es mi parecer. Madrid y Setiembre diez y
siete de 1629 años.--_D. Lorenço Vander Hammen y Leon._