CLAUDINA. CORNELIA. OROSIA. LIBERTINA. SILUERIO.

[_Clau._]--Agora que voy sola quiero mirar el prouecho

que con mi Parmenia tengo, e parar mientes el daño que

puedo auer con su ausencia. Lo primero tengo con ella

ganancia que monta más moneda que media calongia. Ella lo

gana con su persona e yo lo gasto como señora; mi casa

está aperrochada de mançebos a su causa, y avn por su

buena conuersacion siempre acuden moças de buen fregado

con que al cabo del año siempre caen modorros. Con su

ausencia, mal pecado, la pérdida es muy cierta y la

ganancia dubdosa. Poniendo mi hija en poder de Palermo,

en lugar de ganancia puede ser que escotemos lo ganado:

no dizen embalde que la cobdicia mala el saco rompe. Si

a mi hija saco de mi compañia, para quién quiero mis

alhajas? para quién guardo mis sauanas randadas, mis

manteles de Alemania, mis tapices de Flandes e mi tinaja

de harina? pues de ningun bien la possession es agradable

sin compañia. Vna ánima sola ni canta ni llora. Qué

tengo yo de hazer entre quatro paredes sola? si me duele

la cabeça, quién me pondra medicina? si mi dolencia me

acude, a quién boluere mi cara? mal consejo ouiera tomado

si de casa la ouiera embiado. Este se, huelgue se, goze

de su moçedad, que ansi hize yo de la mia. En mi casa no

le faltarán media dozena de amigos ni vna de reales que

coma. Mala vejez yo aya si Palermo me la lleuare. A casa

de Cornelia llego, quiero entrar a visitarla a ella y a

Orosia, que el cañal que no se requiere no da de comer a

su dueño. Quiero llamar, si quiera por la criança. Tha,

tha.

_Cor._--Quién llama de mañana?

_Clau._--Abre, hijita, que la Claudina es.

_Cor._--Vengas en ora buena tú y los buenos años.

_Oros._--Jesus, madre de mi alma, e qué milagro fué éste

que nos tuuiste en memoria?

_Clau._--Andad, loquillas, que agora que he començado

a conosceros e visitaros, cada dia me tendreys en esta

casa. Cómo estays, mis hijas? Moças e hermosas, ansi sea

buena mi vejez.

_Cor._--Aosadas, madre, no sé pues la causa, ansi goze de

mí, que nunca me vi tan triste ni tan afligida despues

que me conozco.

_Clau._--Mirad, hijas mias, pues estays en hedad alegre,

no busqueys ocasiones de tristeza. Mirad que el ánimo

triste es vn fuego que consume e acaba la vida.

_Oros._--En buena fe, madre, que auiamos penssado yo e

Cornelia mi prima de yrnos vn dia a tu casa y holgarnos

contigo e con la señora Parmenia. Darte parte de nuestras

penas, pues te tenemos por madre e amiga verdadera.

_Clau._--Sancta Catalina del cielo, hijas de mi alma,

e qué passiones son las vuestras que tanto las ayays

sentido? Aosadas, por mi vejez que sea buena, que

barrunto yo algo de lo que a vosotras duele. Digo algo?

Qué dizes, bouita? a perro viejo no cuz cuz. E a quien

cueze y amassa no le hurtes[577] hogaça.

_Cor._--Madre de mis entrañas, bien sé que lo entiendes

todo e por esto te quiero dar parte de lo que nos da

tanta pena. Ya ves, madre, que nuestra hedad ni nuestro

estado ni condicion ni coxas[578] que, ninguno por gentil

que sea, nos venga a escupir en la cara, e si aquellos

vellacos rufianes supieran tractarnos como quien somos,

a fe de muger de bien que otro gallo les cantara. Pero

no es la miel para la boca del asno, ni el anillo de oro

para la nariz del puerco. Finalmente, madre Claudina, que

a ti toda la verdad se te deue dezir, aunque tengamos

en nuestra arca dos pares de doblas e tres de vestidos,

bien vemos que no han de durar para siempre: que el

tiempo y el dinero corre[579] como el viento. Nuestro

alcohol, nuestras camisas labradas, nuestros aromaticos

olores, ya sabes, madre, quántos dias ha que se pagan de

vazio. No queremos por necessidad yr a morir al espital.

Queremos, madre mia, pagar te muy bien tu trabajo, e que

nos pongas en poder de hombres[580] que no solamente

sustenten nuestro fausto y honrra, pero que nos saquen de

qualquier trabajo que se nos offresciere, porque aunque,

loado Dios, no nos faltan modorros que acuden con este

pie de altar quotidiano, auemos menester quien tome a

cargo la costa ordinaria, porque lo demas son nuestras

adahalas e lo que nos ahorramos. Esta heredad sola nos

dexaron nuestros padres, y desta, como sabes, nos auemos

de mantener.

_Clau._--Mirad, hijas mias, no os quiero consejar como

a mugeres honrradas, pues honrra e prouecho no caben en

vn saco. Pero bien quisiera yo, ansi goze de mí, que con

Solino e Salucio se hiciera algun cumplimiento, aunque

fuera como dizen dar a torçer vuestro braço. Son mançebos

gentiles hombres e que os tuuieron en honrra el tiempo

que os conoscistes, e ya puede ser que tornando a su

amistad aya otra nueua vida.

_Oros._--Dalos al diablo, madre, no me los mientes ni

oyga yo su nombre, que ellos salieron de aqui para cuanto

ellos biuieren.

_Clau._--Pues, hijas de mi alma, yo lleuo a mi cargo

buscaros lo que os cumple. Pero mirad que si tal cosa

hallare, que quiero que me lo agradezcays; ya me

entiendes Cornelia?

_Cor._--Ya ya, madre, a fe [he] de darte un çamarro que

condessa no le tenga tal.

_Clau._--Pues a Dios, a Dios, mis hijas.

_Oros._--El vaya contigo.

_Clau._--Andar, vamos adelante. Con este viaje no se

ha perdido mucho; para estas dos moças[581] yo buscaré

dos moços de espuelas de vn canonigo que acudan con el

mollete hurtado, el pedaço del toçino en la manga e avn

la ristra de cebollas en la capilla, que estos tales son

los que a éstas han menester, e al cabo ellos yran sin

pluma e la vieja Claudina sin quexa. Vala me Dios del

cielo, es Libertina la que viene por esta calle? Ella es

si los ojos no me mienten. Jesus, hija Libertina, e no te

dexé yo en casa quando de allá sali?

_Lib._--Pues, madre, ansi es el mundo, ya sabes qué no ay

quien en vn estado permanezca.

_Clau._--E de dónde vienes, hija?

_Lib._--De casa del despensero del Conde.

_Clau._--Acabaste ya con él tus cuentas, hijita?

_Lib._--Sí, madre, que por esso dizen que el deudor no se

muera.

_Clau._--Huelgo me, hija mia, ansi por tu prouecho como

porque mios o agenos aya en casa dineros; vamos por esta

calle, y passaremos por la puerta de Philomena, e si

paresciesse su criada Dorotea cobraria el anillo de la

concordia. No piense aquella señora que me ha de heredar

en vida.

_Lib._--Ay desdichada, Siluerio está a la puerta.

_Clau._--Cubre, hija, la cabeça, que no puedo dexar de

hablarle vna palabra. Siquiera porque si en su casa

alguna vez me hallare me haga buen tratamiento. Esté en

ora buena el galan.

_Sil._--O madre mia, perdona que no te conoscia.

_Clau._--El señor Theophilon, hijo mio, cómo está? e

señora la vieja e toda su casa?

_Sil._--Todos están buenos para lo que a tu honrra

cumpliere.

_Clau._--Guarde Dios a sus mercedes, que en mi verdad a

toda esta casa por su nobleza soy muy afficionada. Señora

la donzella, hijo? hermosa como siempre?

_Sil._--Sí, madre mia, no es cosa nueua ser mi señora

linda dama.

_Clau._--Tal sea mi vejez. Ay qué honestidad. Ay qué

mesura. Ay qué cara de oro. No en balde la dotó Dios de

tales señales de fuera, sino para manifestar las virtudes

de que el ánima está adornada de dentro. Resciba yo tanta

gracia, que cuando con ella te veas sea de mi parte

saludada, e la digas en secreto que aquella sortijuela

que a su merced dexé quando se sintio mal dispuesta que

me haga gracia de ella, porque es de un gentil hombre que

cada dia me la pide. E perdoname, hijo, el atreuimiento,

que el amor que te tengo me haze atreuer a tal demanda.

Mas aqui estoy yo, hijo mio, para lo que cumpliere, ya

me entiendes? paresce te algo de la moça? cuando algo

quisieres, no has menester más de meçer el ojo.

_Sil._--Nora buena, madre, yo lo dire a mi señora

Philomena, e bueluete por aqui esta noche en anocheciendo

si quieres saber la respuesta. Essotro que dices no es

vianda para mi estomago.

_Clau._--A, noramaça, hijo, qué santito te me hazes. Pues

avn yo sé algo que te dire algun dia, y a Dios, que nos

vamos.

_Sil._--Ansi aya el diablo parte en la puta vieja como

yo estoy bien con sus tramas, pues yo te juro, doña

hechizera, que si esta noche tornas, e por acá te

apañamos, que tú salgas si acertares la puerta. O mala

vieja, quién cree que ella no trae sus tractos ciertos

y avn secretos conciertos con Philomena mi señora? pues

calla, que yo te armaré vna trampa donde des el pellejo

a los perros y el alma a los diablos. Dexame hablar a

Pamphilo mi compañero, que yo te pescaré o malo andará mi

anzuelo.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 145 / 502 题