[_Clau._]--Pares ceme, hija Parmenia, que con buen çeuo
cierta está la caça en el palomar. Aunque tú burlas
e escarnesces de mi officio, e siempre le has tenido
enemistad, no te hiziera daño para el tiempo de la uejez.
No pienses, Parmenia hija, que siempre has de tener la
tez del rostro tan lisa para caçar modorros ni aun te
ha de biuir la vieja que te los trayga a la cama, que,
mal pecado, corren los dias como cauallo de posta, e
quando la senectud se llega qualquier hermosura de cuerpo
queda estragada e sin prouecho; no me paresciera mala
prouidencia que despues de mis dias en esta arte quedaras
enseñada, de donde sacaras mejor dos doblas que de vn
guijarro, porque a buena fe, hija, si bien lo sé contar,
más me valen los amores de Policiano de veinte doblas, e
estan por caer las albricias de la victoria.
_Par._--Mira, madre, buen prouecho te hagan tus
ganancias, que yo no las quiero con tus continuos
sobresaltos; toda mi vida fui enemiga de este officio, e
jamas me supieron bien sus sabores. Moça soy, e cuando
envejezca Dios me hará merced como a todo el mundo haze.
_Clau._--Ora pues, anda a tu placer. Ce ce, Parmenia,
corre, mira si es este que aqui viene el paje de
Policiano.
_Par._--El mismo es, sancto Dios, e qué ay de nueuo?
_Clau._--Rauia e qué putico peynadico viene el paxarito.
Biuora que te lo pique, Siluano, e qué bonito vienes. No
miras, Parmenia, qué cabello cria este rapaz?
_Par._--Madre, paresce que se te van los ojos a la carne
nueua.
_Clau._--Hija, nasci para crescer e cresci para
enuejecer, y enuejesci para morir, e morire para
renouarme, de manera que por ser ley natural aborrescer
hombre su fin, de ay nos nasce a los viejos contentarnos
con toda nouedad.
_Par._--Los hijos deste siglo, los amadores del mundo,
éstos dessean biuir por no dar fin a su vida mala; pero
tú vieja eres, madre, y el mundo te va dexando, dexa el
amor del niño para quien tiene la sangre moça.
_Clau._--Vieja te parezco, hija? y avn mala pasqua me dé
Dios si debaxo de la çeniza no tengo escondida la brasa.
No me deshonrres, Parmenia, que no soy tan vieja como me
hazes. Duelos me tienen traspassada, trabajos en criarte
y en ponerte en honrra, que no los muchos años. Ay dolor
de mí.
_Par._--Madre, no aya más, que sube acá este paje.
_Sil._--Beso te las manos, madre señora.
_Clau._--La gracia de Dios venga contigo, Siluano; ven
aca, hijito, abraçame por mi vida. Jesu, Jesu, e cómo me
gozo contigo.
_Sil._--Passo, madre, no te me llegues tanto, que eres ya
muy vieja para nada de esso.
_Clau._--Ay, pollito encaramado, landrezilla que te dé, e
tan vieja te parezco? pues por mi salud que vienes elado.
Jesu e qué frio estás, atienta me a mí, verás si soy
vieja; más abajo, hijo.
_Sil._--A la mi fe, madre, no sé de qué te precias, que
más pliegues tienes que reclamo de codornizes.
_Clau._--En fin, Siluanico, que no te agradan los viejos?
_Sil._--Por cierto sí, mas no las viejas.
_Clau._--Dolorcillo que te dé, mal logradillo vayas.
Quién cree que no andas tú requebradito como tu amo, ey?
dimelo, no ayas verguença. Rieste, traydorcito? algo es
lo que yo digo.
_Par._--Donosa es la dubda, quál es el hombre que la
moçedad no passa en amor e la vejez con dolor?
_Sil._--En buena fe, madre, que no ha muchos dias que yo
burlaua de ver a mi amo enamorado, e que esta es la hora
que pueden burlar de mí.
_Clau._--Ay, angelito, que de verdad lo dizes? pues a
quién puedes tú contar tus males que ansi les ponga
remedió, bouito?
_Sil._--Si pudiesse procurar mi salud sin medico, ya
sabes, madre, que se haze a menos costa y más prouecho.
_Clau._--Escassito eres? en menudencias miras? no moriras
de estocada. Qué me daras por que te haga yo aver vna
mochacha de tu hedad, bonita como vna clauellina, que me
bendigas cada vez que con ella te veas?
_Sil._--Sola vna desseo, pero no ay precio para comprarla.
_Par._--Tan altos pones tus pensamientos, Siluano?
_Sil._--Si tan alta tuuiese la ventura, no ay hombre tan
dichoso que donde yo llegasse.
_Clau._--Sancta Trinidad complida, hijo de mi alma, y
redes son las mias que no pescarán á essa serena? pues
yo te juro, mi coraçon, que si me la pones delante no la
pierda de vista sin que la trayga presa o muerta, y al
tiempo de la paga veremos en quánto la estimas.
_Sil._--Cumple, madre, tu palabra, que yo hare más de lo
que pienssas.
_Par._--Di nos ya quién es la dama que tan soberuio
renombre tiene.
_Sil._--Bien conosceras, madre mia, á vna donzella de
Philomena.
_Clau._--Yuy, landre me dexe si no está gracioso el
pajezito, que essa es cierto?
_Sil._--Pues ay otra en la ciudad que se le yguale?
_Clau._--Pues dexa hazer a la Claudina, para que veas
cuánto con las tales puedo.
_Par._--Sabes que veo, madre, que a quien no te quiere
para herradura porfias de seruir para clauo?
_Clau._--Harre aca, mi bestia. Tan buena soy para silla
como para en cerro; vieja en el consejo, mas no en el
aparejo.
_Sil._--Dexemos, señora, estas competencias, é dime qué
haremos para ver esta donzella.
_Clau._--Ora, hijo Siluano, es menester que me traygas
para hazer vn conjuro vna gallina prieta de color de
cueruo, e vn pedaço de la pierna de un puerco blanco, e
tres cabellos suyos cortados martes de mañana antes que
el sol salga, e la primera vez que cabe ella te veas,
despues que los cabellos la ayas quitado, pondras tu pie
derecho sobre su pie yzquierdo, e con tu mano derecha la
toca la parte del coraçon, e mirandola en hito sin menear
las pestañas la diras muy passo estas palabras: Con dos
que te miro con cinco te escanto, la sangre te beuo y el
coraçon te parto. E hecho esto, pierde cuydado que luego
verás marauillas.
_Sil._--Esso se queda a mi cargo, e al tuyo lo que
resta. Cada qual haga lo que en sí fuere, e entendamos
en mi mensage, no hagamos lo principal acessorio. Mi
señor Policiano me mandó que te hiciesse saber su vida
desesperada e aparejada para subita muerte, y te pide le
pongas tal remedio con que o su passion se mitigue o su
vida se acaue.
_Clau._--Hijo Siluanico, este nuestro enamorado al moço
del escudero me paresce, o él pienssa que yo tengo a
Philomena en el arremango o que ella es alguna muger del
partido. Ni Philomena está tan pressa, ni yo tan pagada,
para que Policiano pida lo que por derecho no meresce.
Solamente le diras que yo he seydo oy llamada con vna
criada de Philomena, e creo que su pleyto deue estar ya
concluso, e yo tengo acuestas el manto para yr luego a su
casa. Que sabido lo que se negocia, yre a visitarle oy en
todo el dia.
_Sil._--Pues, madre, de camino, ya me entiendes.
_Clau._--Yaya, hijo, meçer el ojo sobra. Acude te hazia
acá e mira, que lo que en la faltriquera cupiere haga mal
prouecho a tu amo.
_Sil._--Lo dicho basta por agora. Yo me voy, los angeles
te acompañen.
_Clau._--E contigo vayan.
_Sil._--O hi de puta, qué Sodoma abreuiada, qué Gomorra
está aqui en dos renglones, qué burdel tan dissimulado.
Por los sanctos de Dios que me paresce ympossible salir
de semejante conuersacion el hombre libre sino captiuo,
el sabio muy nescio y el casto muy vicioso. Y avn creo
que a las piedras duras penetra su abominable consejo;
pero andar, aliuio es de apassionados, desemboltura de
vergonçosos, lengua de enamorados boçales y capa de
pecadores. De su officio biue, como otros de amores
mueren; con mi amo e otros tales mantiene la vieja[555]
el jarro e la moça el çamarro. Gallina me pidio, mas
gallinaza comera, o mala vieja llena de falsedades y
engaños. Mirad agora quién son hechizeras, considerad
sus liuiandades, notad sus supersticiones hereticas, e
guardaos desta los que estays apassionados. Sancto Dios,
si abrá mi amo acabado de roer los altares? Entrar me
quiero por sant Martin, que aqui me dixo que me esperaua.
Vala me Dios e qué devoto publicano, los ojos en el
retablo y el coraçon en casa del diablo.
_Pol._--O mi Siluanico, qué grande tiempo has tardado.
Cómo te ha ydo? Qué dize aquella medicina de mi enamorada
dolencia?
_Sil._--Señor, yo creo para mí que este tu negocio anda
en buenos terminos, porque si la vieja no miente o dilata
la cura, Philomena la ha mandado oy llamar, y ella
estaua de camino para yr a su posada, y esto me dio por
respuesta, e que con lo que negociare vendra luego por la
posada. Esfuerça, señor, no desmayes, qué poco animo[556]
es el tuyo; torna en ti, señor, que para gran bien tuyo e
descansso de tus criados será este camino. Mira me aca,
señor.
_Pol._--O mi coraçon, cómo me dexaste. O ánima mia no te
me ausentes hasta que oygan mis orejas esta tan cruda
sentencia, e me dexes condenado para la sepultura. Vamos
a casa, Siluanico, que no tengo esfuerço para biuir, ni
quiero con pública muerte descubrir tan secreta ocasion.