CORNELIA. OROSIA. SILUANICO. DOROTEA.

[_Cor._]--Qué te paresce, Orosia hermana, del buen pago

que el mundo da a las que en vellacos ponen su voluntad?

Pues para ésta que en la cara tengo, don vellaco

azemilero, que yo te dé a beuer vn xarope tan amargo que

no se te quite el azedia en quantos dias biuieres.

_Oros._--Vayan para vellacos, pues no saben conoscer

lo bueno; que para la muerte que deuo a Dios más me

cuesta aquel suzio de Solino que valen las diez mejores

alhajas que tengo. Cada dia daca la calça, daca dineros

para juegos, daca el çapato picado y las camisas vnas

mejores[526] que otras. Todo lo passaua como loca, e al

fin tengo mi Sant Martin como nescia: no ay en el mundo

mayor mal que captiuar la voluntad en poder de hombre

nascido; sino con vn poco de cautela hazer a todos buen

rostro, e que cada vno piense que él es e otro no, e a

buelta de cabeça que aquél sea más amigo que mejor nos lo

pagare.

_Cor._--Hablas, amiga, como sabia; que si yo, prima,

ouiera tomado tu consejo, no estuuiera yo toda mi vida

atada a las mercedes de Salucio, e qué me puede él a mí

dar sino el poluo del almohaça? e sobre todo, que vea yo

mi rostro señalado de mano de un moço de cauallos? Comida

me vea yo de mala rabia si no le hago que le cueste la

vida: toma hora tu manto e vamos a la posada del aquel

rufianazo de Palermo, que ya viste quánto fue obligado a

hazer lo que yo le mandasse y pongamos[527] en sus manos

el castigo destos vellacos, que no auemos menester otro

más cruel verdugo.

_Oros._--Vamos donde mandares, que otra hallarás más

perezosa; reboça te bien el rostro porque no seamos

conoscidas.

_Cor._--A punto estoy, guia por donde quisieres.

_Oros._--Por aqui, por la plaça del Conde, que es el

camino más corto.

_Cor._--Ce, ce, hora, Orosia: como nasci para la muerte,

este paje es de Policiano, dél podemos saber dónde quedan

Solino e Salucio. Norabuena vaya el galan.

_Sil._--Salve Dios a las hermosas.

_Cor._--Dónde bueno tan de prissa, Siluano? paresce que

vas a ganar beneficio.

_Sil._--Señora, ya que el beneficio no se gane, alomenos

merescer le ha el criado que con diligencia siruiere. Yo

voy a entender en vn recaudo que de Policiano mi señor

lleuo, ved, señoras, en qué os puedo seruir porque no me

puedo detener.

_Cor._--Passito, no te apressures por mi vida, señor

Siluano, que ansi goze de mí como no tienes tú en esta

ciudad quien te sea tan afficionada como yo. Di me,

señorito, por vida mia, Solino e Salucio dónde quedan?

qué hazen? no sabes tú, mi amor, que somos sus amigas?

_Sil._--Señora, en la posada quedaron con Policiano mi

señor, e no tengo yo a mucho que ya anden por acá fuera.

_Oros._--Dime, amor mio, son enamorados? salen de casa de

noche? a qué hora buelven a dormir?

_Sil._--Por mi fe, señora, lo que puedo dezir cierto es

que ninguna noche duermen en la posada; de la hora a que

tornan no te sabré dar razon.

_Cor._--Pues por mi vida, Siluano, me digas la verdad de

vna cosa en que tengo dubda. La noche passada salieron

a la hora acostumbrada? Porque me dixeron que antes

que anocheçiesse los auian visto en cierta parte donde

sus personas pueden rescebir peligro, e si ansi es, mi

amor, será bien auisarlos que miren dónde entran, no les

succeda algun daño de que todos tengamos que llorar.

_Sil._--Por cierto, señora, no estás bien informada,

porque ellos no pueden salir de casa hasta que mi señor

sea acostado; mira cómo puede alguno dezir con verdad

semejantes palabras.

_Cor._--Pues, señor Siluano, yo creo lo que de tu boca

he oydo más que lo que me puede dezir ninguno que venga

con malicia; por vida mia que no les digas que nos viste,

porque vamos mi prima e yo a un negocio de secreto.

_Sil._--Bien pueden, señoras, yr seguras, que yo no les

dire cosa que os cause enojo.

_Oros._--Pues, amor mio, Dios te guie, porque vamos de

prissa.

_Sil._--Y a vosotras acompañe, que yo no voy muy de

espacio: estos nescios de mis compañeros, con estas

cantoneras deuen estar hechizados. E piensan dellas

que no tuvo tanta castimonia la casta Penelope como

ellas les muestran quando les tienen delante. O

malauenturada confiança la que de las tales se tiene, y

más malauenturado el hombre que de semejantes confia. A

buen puncto soy llegado[528]: a Dorotea veo a la puerta

de su casa, plega a Dios que me espere y no se me entre

huyendo. Salue Dios a la hermosa.

_Dor._--El galan sea bien venido. Cómo es esto, señor

Siluano? Dime la causa de absencia tan larga.

_Sil._--Señora mia, ya sabes que quien sirue a otro no

tiene para sí libertad. Mi señor Policiano está muy

apassionado, e tanto que por huyr el plazer no quiere

salir donde rescebirle pueda; pues estando él en casa

mira tú, mi reyna, cómo puedo yo visitarte. Suplico te no

me culpes[529] ni me trates como ausente, pues siempre e

donde quiera te tengo delante de mis ojos.

_Dor._--Di me agora, señor, qué milagro fue este que

veniste por estos barrios?

_Sil._--Señora Dorotea, tú sabras que Policiano ha

tenido noticia de cómo yo soy tanto tuyo, e me mandó que

de su parte y mia te pidiesse que con todo el secreto

e discrecion que es menester diesses a Philomena tu

señora esta carta, de la qual si fauorable respuesta se

ouiesse[530], todos seríamos bien gratificados; yo por

cumplir con la obediencia que como a señor le deuo, e

teniendo confiança[531] de rescebir de tí estas mercedes,

tomé atreuimiento para semejante peticion. Suplico te, mi

señora, en esto pongas la diligencia que yo pienso poner

en lo que á tu seruicio tocare, porque yo cumpla con la

deuda que deuo de criado, e tú con la que me deues de

hazerme mercedes como señora.

_Dor._--Ay cuytada de mí, señor de mi coraçon, e quánta

dificultad ay en lo que me mandas hazer, porque la

honestidad de Philomena mi señora, su graue y estraña

condicion, no consienten que yo tenga semejante

atreuimiento. Como nasci para morir, si yo llegasse con

tal embaxada creo que mis palabras y mi vida fenesciessen

en vn punto. Solo vn remedio puedo dar para que tu venida

tenga algun fructo, que haré hechadiza essa carta donde

forçado venga a sus manos, sin que pueda saber para

siempre quién aya sido el mensagero.

_Sil._--Peligroso me paresce esse remedio, e si la carta

se pierde ante que a sus manos venga?

_Dor._--En esso seré yo cuydosa e tú puedes yr descuydado.

_Sil._--Ora pues, señora mia, esta es la carta de

mi señor; en tus manos la encomiendo, que yo voy tan

confiado quanto á mi voluntad se deue. Yo me voy; los

angeles queden contigo.

_Dor._--Y contigo vayan, e mira, señor, que no me olvides

tanto.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 90 / 502 题