Cornelia e Orosia conciertan de yr a la posada de Palermo
e Piçarro, publicos rufianes, e yendo por el camino
encuentran con Siluanico, paje de Policiano, con el qual
passan sus acostumbradas puterias. Siluanico va adelante
e habla con Dorotea, criada de Philomena, e le da la
carta que lleua de Policiano, etc.