POLICIANO. SOLINO[502].

[_Pol._]--Despues que mis ojos temerariamente miraron

aquella diana figura, ante quien no eran dignos de

parescer, ay de mí, que siento en lo secreto de mis

entrañas continua guerra, sin rostro de ninguna paz. O

desdichado de ti Policiano; ¿qué es de ti, adónde pusiste

tu libertad? Es possible[503] mitigarse con los diluuios

de mis lagrimas el fuego que mi corazon abrasa.

O amor, insanable enfermedad, o seuero e cruel cupido,

pues con tanta crueza hieres a quien te sirue, qué será

de aquel que te enojare? O infelix nocturno dia en que

mis ojos te miraron, Philomena, pues me succedio junto

mirarte y el perdimiento de mi libertad. O eclipsado de

mí, a quién boluere mis ojos en absencia de Philomena

que es la lumbre dellos? Con quién me consolaré, pues me

mata todo género de consuelo? Quién dara rastro de vida á

quien biue con tan dulce muerte? O Philomena, Philomena,

si supiesses mi dolor imposible es que mouida con piedad

no dixesses: cuytado de ti Policiano. Pues si de mí

tienes compassion en la muerte, para qué quiero yo de oy

más[504] la vida? pues cuytado yo, si muero, que sé yo si

tú mi señora te sirues o te desplaze? por fe tengo que el

subjecto e fuerças que me ha dado naturaleza, no son para

más que padescer por ti mi señora. Pues bienauenturada

passion que tan alto tiene el objecto. Moços, moços.

_Sol._--Señor.

_Pol._--Ven acá, amigo Solino, ayudame a sentir mi mal.

_Sol._--Y qué mal tan grande tienes que a solas no le

puedas passar?

_Pol._--O loco insensible, pues en las piedras haria

sentimiento lo que mi solo coraçon padesce.

_Sol._--Mas de veras, señor, qué mal es el que tanto te

duele? dimelo, que si es dolor affable, no puede faltarle

remedio. Ha te mirado algun basilisco? o aojote alguna

hechizera?

_Pol._--Quien tiene poder en la vista para sanar la

enfermedad de la muerte puso los ojos en mí y ha puesto

en cuentos mi vida.

_Sol._--Pues al hombre dichoso la puerca le pare perros.

Yo juro al sancto martilojo que has topado con alguna

putilla.

_Pol._--Qué es esso que dizes?

_Sol._--Ya es dicho, señor. Por la fe en que creo, que

estás dessemejado. Dime tu mal, si a ti te paresce que

tiene remedio y no me tengas suspenso con tu callar.

_Pol._--Qué remedio puede tener dolencia que sana con la

muerte?

_Sol._--Arriedro vaya tan mala cura, pues si con morir se

sana, que será el fin peor de tu enfermedad.

_Pol._--Lo más malo que ay en mi mal es quedar con la

vida que yo biuo.

_Sol._--Y lo mejor?

_Pol._--Morir en seruicio del amor.

_Sol._--Y esse amor qué premio da a quien por seruirle

pone la vida?

_Pol._--Satisfaze la voluntad del amante, que de penar

toma sabor, y al fin corona sus martires de aquella

gloria suaue que para ellos tiene aparejada, cuyos

fructos son dignos de todo precio.

_Sol._--Ora pues a tu sabor; finalmente quieres dezir,

señor, que eres enamorado?

_Pol._--Sí, y con la más alta afficion que en coraçon

humano pudo caber.

_Sol._--Saluo el guante.

_Pol._--Cómo es esso?

_Sol._--Digo, señor, que dichoso tan buen amante; y tiene

nombre la señora?

_Pol._--Nombre de tanto merescimiento, que no ay hombre

digno de traerle en su boca.

_Sol._--Ora pues, señor, hablando con honor de nombre tan

reuerendo, me di quién es essa dama, y entendamos en tu

remedio, que por los euangelios es lástima uer tu gesto

despues que andas en esso enbeuido.

_Pol._--O mi Solino: quánto es mayor mi sentimiento que

las señales que en mí parescen; dime, Solino, dueleste de

mi mal?

_Sol._--O, pese a la fe de los moros, si me duele me

preguntas? más me pesa tu pena que si fuesse propia mia.

_Pol._--O pue[505], y cómo es poco el sentimiento que en

ti paresce!

_Sol._--De puro discreto no te doy a entender la pena que

rescibo, porque mi sentimiento no enternezca tu dolor.

Cuenta me, señor, qué fue el principio de tu mal e mira

lo que yo puedo y dexarás todos temores.

_Pol._--O Solino, mi fiel criado, pues ya me determino

de poner en tu pecho mi tan profundo e secreto dolor,

ruego te por la fidelidad que me deues, no como temeroso

criado, sino como muy fiel amigo, que siempre en ti sea

tan secreto quanto en mi pecho hasta agora secretamente

me ha dado tormento. E mira que oy siendo señor me hago

tu esclauo, pues en dar te mi secreto no te doy menos

que mi libertad; y debaxo desta confiança has de saber,

mi Solino, que ha pocos dias que passando yo a la huerta

de los cipresses por mirar la ribera que muy apazible

estaua, entre los naranjos y limones, vi acompañada

de ciertas donzellas vna que a mi parescer priuaua al

Sol de su resplandor phebeo: de cuyo ojos y aspecto

inuisiblemente salio vna saeta que trauessó e rompio lo

secreto de mis entrañas, e dexó tal mi coraçon, qual mi

debilitado aspecto con enfermos indicios publica. He

tolerado mi pena con el silencio posible, pero quién

tendrá el fuego en su seno sin que se abrase e le duela,

y el dolor no le consuma? vn rezio diamante se ouiera

quebrantado con los golpes que este mi triste coraçon

ha padescido, e no sé si mi mal tiene termino en que se

acabe.

_Sol._--Ora, señor, todo amor es vn pleyto ordinario que

al fin tiene sentencia: e como sea muger en cuyas manos

tu justicia se aya de sentenciar, o viento, o ventura, o

dineros, o ruegos, sé cierto la haran torcer la vara, por

muy derecha que la tenga.

_Pol._--O mi Solino, que tan firme la hallo en

aborrescer, quanto yo me siento en amar.

_Sol._--Esfuerça, señor, no desconfies por semejantes

disfabores, que no ay cosa tan facil que de su grado

se caya ni tan difficil que con la perseuerancia no

descubra alguna facilidad. Mayormente que los fauores

del amor estan cubiertos con essos sin sauores, para que

los enamorados estimen las dulçuras quando vengan. De

manera que nunca amor dio plazer sin çoçobra, ni descanso

sin trabajo, ni avn fauor sin azedia. Dime por mi vida,

señor, el nombre de la dama, no temas de mi fidelidad.

_Pol._--O coraçon mio!

_Sol._--Grande es la pena que muestras en nombrar a quien

tienes por señora. En opinion contraria biues de todos

los que bien aman.

_Pol._--Ansi mi dolor enamorado es contrario del que mata

a todos.

_Sol._--Cómo ansi?

_Pol._--Quanto es contrario el fuego que me abrasa del

agua que a los otros enfria, porque no ay amor sin

refrigerios, ni avn trabajo sin esperança de premio, sino

este que a mi triste coraçon atormenta.

_Sol._--Señor, pues no me dizes cómo ha nombre tu señora,

dime cómo se llama tu pena?

_Pol._--Philomena.

_Sol._--Sancto dios, con buenos ojos la miraste, pues tan

bien[506] te parescio.

_Pol._--Qué dizes, asno? paresce que mi afficion cubra

algun defecto que en ella aya.

_Sol._--No digo yo tal. Pero más fuerte era Troya, y fue

pisada de los Griegos: agora confiesso que tengas razon

de tener passion, pero no de estar desconfiado.

_Pol._--Si ay algun rastro de confiança en mi salud,

conozco ser yo pusillanimo; di, nescio mal mirado, qué

proporcion hallas de mí a Philomena sino la misma que ay

de lo finito a lo infinito e de lo soñado a lo verdadero,

e de lo biuo a lo que está pintado?

_Sol._--No dara vna sin otra.

_Pol._--Qué dices?

_Sol._--Digo, señor, que a vna muger derribarla con otra.

_Pol._--Cómo es esso? quién ay tan fuerte como

Philomena, para que en sus ojos offensiuos pueda poner

resistencia?

_Sol._--Mira, señor, la fortaleza feminil. Porque muchas

hembras vimos, conoscimos[507] cuyas honestidades de

grandes muros e contramuros fueron guarnescidas y

torreadas, y del primero o segundo tropel batidas y

aportatilladas: lee las escripturas antiguas y hallarás

notables cuentos de hembras por amores infamadas cuya

honrra[508] dende la cuna començaron a estar guardadas.

Mira a la hermosa Helena con Paris, a Dalida con Sanson,

a Bersabe con Dauid. Estas todas matronas illustres

fueron o tan recatadas y miradas como Philomena, pero

heridas de la saeta enerbolada de Cupido mostraron bien

su femenil flaqueza. Comiença, señor, a poner artilleria

contra el muro que tan fuerte te paresce, y bate con

destreza e confiança la torre que más se te deffendiere,

que ansi se batio y assolo la fuerte ciudad de los

cartaginenses y la famosa Roma fue abrasada, cuyos

contrarios y enemigos con sola tu pusilanimidad boluieran

las manos en la cabeça.

_Pol._--Mira, nescio, esse Paris, y esse Sanson, y esse

Salomon que dizes, acometieron con armas yguales, e sin

que de la vna parte ouiesse[509] conoscida ventaja; no

auia entre ellos la disparidad tan grande como entre

mí e mi señora, pero cuytado yo, qué castigo ay en el

mundo con que yo pagasse la temeridad de solo mi loco

pensamiento?

_Sol._--O sancto dios, y cuánto tienes abatidas las

inclinaciones, despues que el amor te hirio! Si Philomena

es illustre, tú no eres Cauallero? si ella hermosa, a ti

falto te naturaleza? si copiosa en patrimonio, andas tú

de puerta en puerta? o, por Dios, señor: no te confundas

con la ymaginacion muy alta, ponla en vna medida

razonable para que como varon tengas osadia de acometer,

e acometiendo sepamos a quántos estados ay agua.

_Pol._--Dios te consuele, Solino, que tanto me has

consolado. Pues dime tu parescer, tú que hablas con

libertad. Dame consejo, pues vale mas errar[510] por el

tuyo libre, que acertar por mi parescer apassionado.

_Sol._--Señor, el primero acometimiento desta batalla

deues hazer con una carta en la qual procura de pintar

alguna parte de tu dolor, aunque no tan al natural quanto

en el ánima le sientes. Haziendo lo que es possible para

que sepa Philomena ser la causa de tu mal. E daremos vn

sano remedio, como esta venga a tus manos; y no se diga

por ti que eres enamorado y que no lo sabe ella.

_Pol._--O dificultoso remedio. Qué sé yo si mi carta

que es la suma de mi secreta passion, andará en manos de

quien me cause mayor dolor con infamia que el primero que

hizo el amor?

_Sol._--Cómo ansi?

_Pol._--Alterada mi señora con carta mia, vendra mi

secreto en el vulgo.

_Sol._--No temas, señor, de caer en semejante peligro.

Porque las damas illustres son de naturaleza recatadas,

e si Philomena no lo fuesse, por el mismo caso deue ser

aborrescida. E siendo ella tal, tendra más auiso de

callar, quando más alterada, que tú de no gemir quando te

sientas penado. Escriue, señor, que aunque aprouechasse

poco hacerlo, menos aprouecharia dexarlo.

_Pol._--Ora yo me determino de te dar auctoridad, viendo

que compasion te ha mouido a remediarme. Yo me entro a

escreuir, y tú vete a reposar, pues para mí solo se ha

quedado el tormento.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 78 / 502 题