CORO

Tambien el mar sagrado Se abrasa en este fuego... Tambien las ninfas

suelen, En el húmido abismo De sus cristales frios, Arder en estas

llamas; Tambien las voladoras Y las músicas aves, Y aquella sobre todas

De Júpiter amiga... ¡Qué guerras, qué batallas Por sus amores hacen Los

toros; qué braveza Los mansos ciervos muestran! Pues los leones bravos

Y los crueles tigres, Heridos desta flecha, ¡Cuán mansos que parecen!

¿Qué cosa hay en el mundo Que del amor se libre? Antes el mundo todo,

Visible, y que no vemos, No es otra cosa en suma, Si bien se considera,

Que un spirito inmenso, Una armonía dulce, Un fuerte y ciego nudo, Una

suave liga De amor, con que las cosas Están trabadas todas. Amor puro

las cría, Amor puro las guarda, En puro amor respiran, En puro amor

acaban!... Seriamos peores Los hombres que las fieras Si Amor no fuese

el cebo De nuestros corazones...

El origen remoto de este pasaje está en Virgilio (_Georg._, III, v. 242

y ss.):

Omne adeo genus in terris hominumque, ferarumque Et genus aequoreum,

pecudes, pictaeque volucres, In furias, ignemque ruunt. Amor omnibus

idem...

Pero el desarrollo pertenece á Antonio Ferreira, y de su imitador

Bermúdez le tomó Velázquez de Velasco, como lo prueban las frases que

he subrayado.

[491] Vid. Milá y Fontanela, _Obras Completas_, tomo V, pág. 322:

«Se ve que los habitantes de Babia (en Asturias) pasaban por hombres

de pocos alcances y que se les atribuían costumbres ridículas, como

de los de otros pueblos se cuenta que quisieron secar velas al horno

ó pescar la luna reflejada en un charco, etc. La circunstancia de

ser Babia país en todo ó en parte montuoso conviene con tan extraña

siega y con la errada opinión de los habitantes de tierras llanas que

miran como lerdos á los montañeses... _La Crónica_ ó _Estoria general_

atribuída á D. Alfonso el Sabio, al explicar el origen del nombre del

famoso caballo Babieca, habla, como de cosa sabida, de la significación

despectiva que ya se daba á la misma palabra».

[492] Véase el precioso folleto de D. Narciso Alonso Cortés, _Noticias

de una corte literaria_ (Valladolid, 1906), que en breve espacio

contiene gran suma de datos nuevos, expuestos con notable discreción y

amenidad.

[493] «_Lena._--Este es el más sospechoso animal que sabemos, y al

presente está tocado de tan rauiosos celos, que se le comen biuo.

Ha sido casado dos vezes, y de primera muger tiene vna hija llamada

Casandra, de diez y seis a diez y siete años, encerrada en vn aposento

como vna muda, tan oscuro que a medio dia se la pueden dar buenas

noches, sin consentir que trate con nadie; diziendo que la donzella es

como flor cubierta de rocio, que por poco que la toquen se marchita...

No quiere que coma bocado de carne fresca, porque halla que solicita

y despierta el apetito de la salada; y de la miseria que la embia

para sustentarse haze antes anotomia, temiendo no aya dentro alguna

contraseña. Si meten alguna cesta de paños o de otra cosa, lo rebuelue

de abaxo arriba; porque vna Reyna de Escocia (dize) s'enamoró de

su enano, y que dentro de vna canasta se le metieron en su cámara.

Quiere que los criados hablen como por señas, porque no los oyan las

mugeres, guardandolas como si fuesen yeguas del relincho y salto del

cauallo«(pág. 391).

Hay también una remota analogía con _El Celoso Extremeño_, en lo que

cuenta Vigamón, criado del avaro Aries: «De manera, hermano, que soy

medio biuo, sin más conversacion que la de _vn negro boçal_ que cura el

cauallo, con quien passo mis ratos, hartandonos ambos de _zinguerrear

en una guitarra_ más destemplada que discante de ramera». (Pág. 413).

[494] Aunque en la página LVII digo que no he visto en España ningún

códice de _comedias elegíacas_, existe por lo menos uno que contiene la

_de Vetala_. Es el CCLXXXVIII de la biblioteca del Cabildo de Toledo,

manuscrito en vitela, del siglo XIII, procedente de la librería del

Cardenal Zelada. Empieza con los libros _de Ponto y de Remedio Amorís_,

de Ovidio, y prosigue desde el folio 63 al 73 con el _Pamphilus de

Amore_.

Vid. _Catálogo de la librería del Cabildo Toledano, por D. José María

Octavio de Toledo. 1.ª Parte. Manuscritos_, pág. 141. (Publicado por la

_Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_).

Advertiré finalmente, ya que esta sola nota me queda para hacerlo, que

la cuestión relativa á la parte que pudo tener D. Alfonso Velázquez

de Velasco en la redacción de los _Comentarios_ del Coronel Verdugo

parece resuelta, después de la excelente edición crítica que de este

libro ha publicado el profesor Enrique Lonchay, bajo los auspicios

de la Comisión Real de Historia de Bélgica (_Comentario del Coronel

Francisco Verdugo... publié par Henry Lonchay_, Bruselas, 1899). El

inteligente editor restaura el verdadero texto de la obra, tomando por

base la edición de 1610, cotejada con un manuscrito de la Biblioteca

Nacional de París, que contiene importantes pasajes suprimidos en el

texto impreso, como ya hizo notar el Sr. Morel-Fatio (_Catalogue des

manuscrits espagnols de la Bibliothèque Nationale de París_, pág.

79, núm. 187, París, 1892). Además de estas supresiones, que recaen

principalmente sobre los lugares en que Verdugo se queja de Alejandro

Farnesio, pueden atribuirse á Velázquez muchas correcciones de estilo,

si es que el mismo coronel no las había hecho ya en el original que le

entregó en Bruselas, y que debemos suponer mejor que ninguna de las

copias. La de París, única que hoy se conoce, es mala é incompleta.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 69 / 502 题