DESCRIPCIÓN DEL TIEMPO EN QUE SE ACABÓ

En tiempo que el padre del triste Feton Por nuestro horizonte muy raudo

pasaba, Y en frígido albergue hospicio le daba El Tésalo arquero,

Centauro Quiron, Y retrogradando por otra region Mil y quinientas

jornadas hiziera Con cinco despues que Cristo naciera, Fraguose el no

bien fraguado sermon.

En el privilegio se llama á Alonso de Proaza «Bagiller en Arts,

familiar del molt Reuerent don Guillem Ramon de Moncada, bisbe

de Taraçona». Gaspar de Escolano, en su _Historia de Valencia_,

tomo I, lib. V, cap. 29.º, col. 1117 y ss. de la primera edición

(Valencia, 1610), pone traducidos varios trozos de este panegírico,

pero equivocando el apellido y, al parecer, la patria del autor, á

quien llama «Alfonso _Peraza_, Cathedratico de Retorica, _de nación

Andaluz_». Acaso procederá la equivocación de haber un Luis de Peraza,

historiador de Sevilla; pero tampoco tendría nada de extraño que Alonso

de Proaza, asturiano de origen, hubiese nacido en Andalucía.

1510. _Disputatio Raymundi Lulli et Homerii Saraceni, primo habita

inter eos in urbe Bugiae Sermone Arabico, postea translata in Latinum

ab eodem Lullo... Valentiae, per Ioannem Gofredum_ (Juan Jofre). Cuidó

de esta edición Alonso de Proaza, y escribió la epístola dedicatoria al

noble genovés Bartolomeo Gentili (el Bertomeu Gentil del _Cancionero

General_). Contiene además este raro libro otros dos tratados lulianos,

el _De Demonstratione per aequiparantiam_ y la _Disputatio quinque

hominum sapientum_.

A este mismo año de 1510 corresponde la más antigua de las ediciones

hasta ahora conocidas de las _Sergas de Esplandián_, famoso libro de

Caballerías, del regidor Montalvo. Esta edición, acabada de imprimir

en Sevilla por maestre Jacobo Cromberger á 31 de julio de 1510, está

descrita con el núm. 3331 en el _Registrum_ de D. Fernando Colón. Por

esta descripción sabemos que el libro tenía al fin, como todas las

ediciones posteriores, unas coplas de Alonso de Proaza, que comienzan

«Los claros ingenios...». Estas coplas son seis octavas de arte mayor,

análogas en todo á las que puso en la _Celestina_:

Aquí se demuestran, la pluma en la mano, Los grandes primores del alto

decir, Las lindas maneras del bien escrebir, La cumbre del nuestro

vulgar castellano; Al claro orador y cónsul romano Agora mandara su

gloria callar, Aquí la gran fama pudiera cesar Del nuestro retórico

Quintilïano.

También en este caso se titula Alonso de Proaza «corrector de la

impresión»; pero ¿qué edición del _Esplandián_ es la que corrigió

verdaderamente? No creo que fuese la sevillana de 1510, sino otra más

antigua, porque él en ese tiempo residía en Valencia.

1511. En el _Cancionero General_ de Hernando del Castillo, impreso en

Valencia por Cristóbal Hofman, hay seis poesías del bachiller Alonso

de Proaza, que tienen los núms. 25, 35, 477, 778, 791 y 793 en la

reimpresión de los Bibliófilos Españoles. La más curiosa es el _Romance

en loor de la ciudad de Valencia_, que reprodujo Durán en su _Romancero

General_, tomo II (núm. 1369). Es un resumen de su oración latina, con

la cual fué impreso. El colector Castillo, que dirige á Proaza dos

preguntas rimadas, da testimonio de la reputación científica de que

gozaba entre sus contemporáneos:

A vos que soys prima de los inuentores Y todo saber en vos

resplandesce: A vos a quien grandes, medianos, menores, Vienen

pidiendo de vuestros fauores, Y lleuan cumplido lo que les fallesce...

.......................................................... Discreto,

prudente en metros y prosa, A quien s'endereçan mis simples razones,

A vos qu'en el texto desnudo sin glosa, Sin que se pueda sentir otra

cosa, Moueys grandes dubdas y altas quistiones.

1512. Publicó en Valencia, imprenta de Jorge Castilla, el _Liber

correlativorum innatorum_ de Raimundo Lulio (Vid. N. Antonio,

_Bibliotheca Vetus_, tomo II, lib. IX, cap. III, párrafo 89).

1513. Se hace mención de Alonso de Proaza en una carta interesantísima

del Cardenal Cisneros á los Jurados de la Ciudad y Reino de Mallorca:

«El _Secretario_ Alonso de Proaza me embió su carta, y el traslado de

los títulos y privilegios de aquella doctrina del Maestro Ramon Lull,

Doctor Iluminadissimo, y he avido mui grande plazer de verlos, y de

todo lo que sobre esto me escriven; porque de verdad yo tengo mucha

aficion á todas sus obras, porque son de mucha dotrina y provecho; y

assi crean, que en todo quanto yo pudiere las tengo de favorecer y

trabajar cómo se publique y se lea por todos los Estudios... Y porque

_al bachiller Proaza escrivo más largo sobre todo_, no digo aqui más de

remitirme a lo que él de mi parte les escriviera: yo les ruego que le

den entera fé. De Alcalá, á 8 de octubre de 1513».

Esta epístola, sacada del libro de _Cartas Missivas_ del Archivo

municipal de Mallorca y registrada en el proceso de beatificación de

1612, fué publicada por el P. Custurer en sus _Disertaciones históricas

del Beato Raymundo Lulio_ (Mallorca, 1700, pág. 364). Además de lo

que importa para la historia del lulismo, nos presenta á Alonso de

Proaza como hombre de confianza del gran Cardenal, que sostenía con él

correspondencia directa.

1514. En la segunda edición del _Cancionero General_, hecha en Valencia

por Jorge Costilla, se añade una poesía de Alonso de Proaza en loor de

la bienaventurada Sta. Catalina (núm. 25 en el apéndice de la edición

de los Bibliófilos).

1515. _Ars inventiva veritatis. Tabula generalis. Commentum in easdem

ipsius Raymundi... Prima impressio per Didacum de Gumiel in inclyta

civitate Valentia die XII mēsis Februarii. Anno vero christianae

salutis decimo quinto supra millesimum._

Estos tres libros lulianos, de los cuales el tercero se conoce también

con el título de _Ars expositiva, seu lectura super artem inventivam

et tabulam generalem_, fueron publicados por Alonso de Proaza en un

solo volumen, en folio, á dos columnas, de 219 hojas numeradas y 7 de

preliminares. Está dedicado al Cardenal Cisneros, bajo cuyos auspicios

se hizo la edición. Alonso de Proaza tradujo al latín la _Lectura_, y

añadió un catálogo metódico y por materias de las obras de Lulio. (Cf.

Littré, tomo 29 de la _Histoire Littéraire de la France_, pp. 182-183,

196-197.)

1519. A este año pertenecen, según D. Nicolás Antonio, otras dos

ediciones lulianas, impresas en Valencia por Jorge Costilla, el _Liber

de ascensu et descensu intellectus_ y la _Logica Nova_. Pero el P.

Custurer (_Disertaciones_, p. 603), á quien como especialista en la

materia hemos de suponer más enterado, las atribuye al año 1512, y cita

un ejemplar existente en la Biblioteca de Montesión (hoy Provincial

de Mallorca). Pudiera tratarse de ediciones distintas, pero no parece

creíble, porque en 1518 Jorge Costilla había trasladado sus prensas á

Murcia, y no volvió á establecerse en Valencia hasta el año de 1520.

Alfonso de Proaza fué también autor dramático.

En el _Registrum_ de D. Fernando Colón figura con el número 12.987

_Alfonsi de Proaza, Farsa, en coplas S._ (¿Sevilla?). Empezaba:

O qué valles tan lucidos. O qué chapados pradales...

De esta pieza, como de tantas otras, no queda más memoria que el

apuntamiento de Colón (véase la magnífica edición en facsímile

del _Registrum_ publicada por el benemérito hispanista Mr. Archer

M. Huntington). Los dos primeros versos de la _farsa_ de Proaza

corresponden exactamente á los de otra farsa de Alonso de Salaya, que

afortunadamente existe, y de la cual tenemos copia. ¿Serían ambas

obrillas una misma, atribuida á dos autores?

Estos datos, con ser tan exiguos, aclaran un poco la fisonomía del

personaje. En su juventud, como otros humanistas trashumantes, tuvo

que ganarse la vida corrigiendo pruebas de imprenta. Más adelante, su

cátedra de Retórica, el oficio de secretario del obispo de Tarazona,

su ferviente lulismo, que no pudo menos de hacerle grato á los

mallorquines, y sobre todo la protección de Cisneros, mejoraron sin

duda su condición, pero no le harían perder sus antiguas aficiones.

Sin nota de temeridad puede sospecharse que no fué ajeno á la edición

valenciana de la _Celestina_, salida en las prensas de Juan Jofre

(utilizadas por él mismo para alguna de sus tareas), y que no sólo

consintió, sino que probablemente sugirió la idea de reproducir el

colofón de Salamanca, donde se «descriue el tiempo y lugar en que la

obra _primeramente se imprimió acabada_». Todo esto me parece natural y

sin visos de superchería.

[12] _Comedia de Calisto y Melibea_ (_Unico texto auténtico de la

«Celestina»_). Macon, Protat hermanos, impresores, 1900. Forma parte de

la _Bibliotheca Hispanica_.

[13] Después de los versos acrósticos hay un segundo título, que no

sabemos si es anterior ó posterior al primero: «Siguese la comedia de

Calisto y Melibea, compuesta en reprehension de los locos enamorados,

que vencidos de su desordenado apetito a sus amigos llaman z dizen ser

su dios. Assi mesmo fecha en auiso de los engaños de las alcahuetas ᘔ

malos ᘔ lisonjeros siruientes».

[14] Entiéndase _oí_.

[15] El origen de este prólogo se dirá cuando tratemos de las fuentes

de la _Celestina_.

[16] En vez de _conquistas_ es probable que el autor escribiese

«_conquestas_» (disputas).

[17] _Revue Hispanique_, 1900, pág. 42.

[18] _Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_, tercera época, tomo

VI. Enero á junio de 1902, páginas 245-299. _Noticias biográficas

de Fernando de Rojas, autor de la Celestina, y del impresor Juan de

Lucena._ Con un facsímile de la declaración de Alvaro de Montalbán, y

un calco de la firma autógrafa de Catalina de Rojas.

[19] Hombre de temple debió de ser el bachiller Rojas, y que no se

recataba de manifestar sus convicciones. En la misma _Tragicomedia_

(aucto VII) alude con intensa ironía á los procedimientos

inquisitoriales y manifiesta su predilección por la justicia ordinaria.

Después de contar Celestina cómo salió á la vergüenza castigada por

bruja su amiga Claudina, la madre de Pármeno, la interrumpe éste:

«Verdad es lo que dizes, pero _esso no fue por justicia_», y Celestina

le replica. «Calla, bouo; _poco sabes de achaque de iglesia, e quánto

es mejor por mano de justicia que de otra manera_; sabialo mejor el

cura, que Dios aya, que viniendola a consolar, dixo que la sancta

Escriptura tenia que bienaventurados eran los que padescian persecucion

por la justicia, e que aquéllos poseerian el reyno de los cielos. Mira

si es mucho passar algo en este mundo por gozar de la gloria del otro;

e mas que, segun todos dezian, _a tuerto e sin razon, e con falsos

testigos e recios tormentos, la hizieron aquella vez confesar lo que

no era_... Asi que, todo esto passó tu buena madre acá, deuemos creer

que le daria Dios buen pago allá, si es verdad lo que nuestro cura nos

dixo».

Esta genial y desenfadada libertad no es incompatible con la más

exquisita prudencia, y á Rojas, que como escritor es tan vigoroso

y tan sereno á un tiempo, no podían faltarle en la vida las mismas

condiciones que tuvo en el arte. Gracias á ellas pudo esquivar, aunque

no _sin sospecha_, la persecución de los de su raza.

[20] Acaso no está puesta sin misterio la edad de Calisto en el _aucto

IV_: «Podra ser, señora, de _veynte e tres años_, que aquí está

Celestina que le vido nacer y le tomó á los pies de su madre».

[21] Véase lo que más adelante decimos de la _Comedia Philodoxos_.

[22] Vid. A. Morel-Fatio (_Romanía_, 1897, págs. 324 á 326), con

ocasión de dar cuenta de un artículo de C. A. Eggert (_Zur Frage

der Urheberschaft der Celestina_ en el _Zeitschrift für romanische

Philologie_).

[23] Son raras en la _Celestina_ las alusiones á costumbres jurídicas,

pero he notado dos ó tres bastante curiosas.

«Es necesario (dice la misma Celestina) que el buen procurador ponga

de su casa algun trabaxo, algunas fingidas razones, algunos sofísticos

actos; yr e venir a juyzio, avnque resciba malas palabras del juez,

siquiera por los presentes que lo vieren, no digan que se gana holgando

el salario.» (_Aucto III._)

El monólogo de Calisto en el _aucto XIV_ contra el juez que mandó

tan ejecutivamente descabezar á sus criados, testifica en su primera

parte el desprecio de la justicia que hacían en los días anárquicos

de Enrique IV los hombres poderosos y turbulentos, convirtiéndola en

función doméstica de viles paniaguados suyos; en la segunda, el autor,

como hombre de ley, restablece la verdadera noción de las cosas y

da la razón al juez, por boca del mismo irritado mancebo: «O cruel

juez, e qué mal pago me has dado _del pan que de mi padre comiste!

Yo pensaua que pudiera con tu fauor matar mill hombres sin temor de

castigo_, iniquo falsario, perseguidor de verdad, _hombre de baxo

suelo_. Bien diran de ti, que te hizo alcalde mengua de hombres buenos.

_Miraras que tú e los que matastes, en servir a mis passados e a mí,

erades compañeros_; mas quando el vil está rico no tiene pariente ni

amigo. ¿Quién pensara que tú me auias de destruyr?... Tú eres público

delincuente e mataste a los que son priuados...

«Pero qué digo? Con quién hablo? Estoy en mi seso? Qué es esto,

Calisto?... Con quién lo has? Torna en ti; mira que nunca los absentes

se hallaron justos; oye entrambas partes para sentenciar. _No vees

que por executar la justicia no auia de mirar amistad, ni deudo, ni

criança? No miras que la ley tiene de ser ygual a todos?_ Mira que

Rómulo, el primer cimentador de Roma, mató a su propio hermano porque

la ordenada ley traspassó. Mira á Torcato, romano, cómo mató á su hijo

porque excedió la tribunicia constitucion; otros muchos hizieron lo

mismo».

Quizá este monólogo es inoportuno en la situación en que Calisto se

encuentra, pero no lo es para el conocimiento de las ideas de su

autor, y aun las mismas citas clásicas delatan al alumno ó profesor de

jurisprudencia romana. Este trozo es de los añadidos en 1502.

[24] Esto es, pan ázimo, sin levadura.

[25] Fiesta de los tabernáculos.

[26] _Historia de Talavera, antigua Elbora de los Carpetanos, póstuma:

escribióla en borrador el Lic. Cosme Gomez de Tejada de los Reyes.

Sacóla en limpio Fr. Alonso de Ajofrin, profeso del Monasterio de Sta.

Catalina, orden de S. Gerónimo_ (Ms. 2039 de la Biblioteca Nacional).

[27] _Salamanca_ en vez de _Talavera_, lo cual ha extraviado á los

investigadores por no encontrarse en Salamanca ningún alcalde mayor que

llevase el nombre de Fernando de Rojas. Vid. Cañete, en su prólogo á

las _Farsas_ y _Églogas de Lucas Fernández_ (Madrid, 1867), pp. VIII y

IX. El error de copia procede de Gallardo, según he comprobado en sus

papeletas autógrafas.

[28] Alusión evidente á los prosélitos del culteranismo, á quienes

satirizó el mismo Tejada en su _León Prodigioso_ (1636).

[29] Indivisible.

[30] Noticia comunicada al Sr. Serrano por D. Luis Jiménez de la Llave,

correspondiente de la Academia de la Historia en Talavera, y fundada

probablemente en documentos del Archivo Municipal.

[31] _Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_, 3.ª época, tomo VI,

pp. 295-299.

[32] _Discursos leídos ante la Real Academia de la Historia, en la

recepción pública del Excelentísimo Sr. D. Fermín Caballero._ Madrid,

Imp. del Colegio de Sordo-Mudos, 1866, pág. 30.

[33] Ha tenido la bondad de enviarme la transcripción de este pasaje

el R. P. Fr. Guillermo Antolín, O. S. A., dignísimo bibliotecario del

Escorial, donde existe el códice original de las _Relaciones_, del cual

tenemos copia en la Academia de la Historia.

[34] Algunos le han confundido con un _Fernando de Rojas, vecino de

Toledo_, que se encuentra entre los exceptuados de la amnistía ó lista

de perdón que dió Carlos V en 28 de octubre de 1522. Puede verse dicho

documento en los apéndices de la traducción que D. José Quevedo,

bibliotecario del Escorial, publicó en 1840 de los diálogos _De Motu

Hispaniae_ de Juan Maldonado, pág. 346. El nombre de _Fernando de

Rojas_ está á continuación del de otro Rojas (Francisco), vecino de

Toledo. Nuestro Rojas era ya vecino de Talavera en 1517, y continuaba

siéndolo en 1525. Aunque no es materialmente imposible colocar entre

ambas fechas el episodio revolucionario, todo induce á creer que se

trata de distinta persona.

Nada podemos decir de un _Fernando de Rojas_, autor de una

insignificante poesía contenida en un códice de la Biblioteca del Real

Palacio (publicada en la _Revue Hispanique_, IX, p. 172).

[35] Aún en el siglo XVI reinaba tal incertidumbre sobre esto, que

el primer acto de la _Celestina_ y aun toda ella fueron atribuídos

caprichosamente á diversas personas. El portugués Juan de Barros dice

en su _Espelho de Casados_ (1540, p. 12): «Ho que fez a _Celestina,

qualquer que foy, ora fosse nosso mestre Loarte, ora outro_, nam foy

outro seu fim senam dezer mal das molheres». (Nota comunicada por doña

Carolina Michaëlis de Vasconcellos).

Del _encubierto aragonés_ de Gracián hablaré más adelante.

[36] Así lo ha hecho el Sr. D. Cayo Ortega Mayor en su reciente

edición, aunque sin dar título á esas subdivisiones (_Biblioteca

Clásica_, tomo 216, 1907).

[37] Ya D. Nicolás Antonio había dicho con muy buen sentido, en su

_Bibliotheca Nova_ (artículo de Rodrigo de Cota): «Qui enim Ioanni de

Mena Cordubensi... hanc (Comoediam) tribuunt, parum animadvertunt Menae

stilum, _imo illius saeculi_, quo Mena floruit, ab hoc poematis nostri

toto coelo diversum».

[38] _Epistolario Español_, de la _Biblioteca_ de Rivadeneyra, II, p.

33.

[39] Vid. el tomo 6.º de mi _Antología de poetas líricos castellanos_

(pp. 376-382). Una poesía muy curiosa de Rodrigo Cota publicó el Sr.

Foulché-Delbosc en el número primero de la _Revue Hispanique_ (marzo de

1894). Son unas coplas contra el contador mayor de los Reyes Católicos,

Diego Arias de Ávila, con motivo de haber casado un hijo ó sobrino suyo

con una parienta del gran Cardenal Mendoza, y haber convidado á la

boda, que se celebró en Segovia, á todos sus deudos, excepto á Rodrigo

Cota, que se vengó con este burlesco epitalamio, _leyendo el cual la

Reyna Isabel dijo que bien parescia ladrón de casa_. Esta composición

es de 1472 ó poco después, según de su contexto se infiere.

En sus _Anales de Literatura española_ (1904), preciosa miscelánea

que deseamos vivamente ver continuada, publicó D. Adolfo Bonilla

en facsímile una nota autógrafa de un doctor Cota, puesta en la

última hoja de una de las obras jurídicas de Bartolo (ejemplar de

la Biblioteca Nacional), donde el susodicho Dr. Cota declara haber

comprado aquel libro en Toledo á 15 días de abril de 1485. No parece

que este Dr. Cota sea el autor del _Diálogo entre el Amor y un Viejo_.

Se trata, según toda probabilidad, de un Dr. Alonso Cota, que tuvo, por

cierto, al año siguiente, muy desventurado fin. «Miércoles 26 dias de

Agosto del dicho año de 86 (1486) quemaron (los primeros inquisidores

de Toledo) 25 personas, 20 hombres y 5 mujeres: entre las quales

_quemaron al Dr. Alonso Cota, vecino de Toledo_, e a un Regidor de esta

cibdad, e a un Fiscal, e a un Comendador de la Orden de Santiago e a

otras personas que fueron en honra». (Biblioteca Nacional, ms. Aa--105,

fol. 88. _Varias cosas curiosas manuscritas, por el Lic. Sebastián

de Horozco_). En la _lista de los inhábiles de Toledo y cantidades

que cada uno pagó por su rehabilitación_ (Archivo Histórico Nacional,

Inquisición de Toledo, leg. 120, núm. 92), figuran Inés Cota y Sancho

Cota, hijos del _Dr. Cota_ y de Margarita de Arroyal.

En el mismo número de la _Revue Hispanique_ (pp. 85-87) imprimió el Sr.

Foulché-Delbosc dos cartas inéditas de la Reina Católica, tomadas de

la colección del P. Burriel (Dd--59 de la Biblioteca Nacional). Estas

cartas, fechadas en 1472, dan alguna luz sobre la familia de los Cotas,

pero no es seguro que el Rodrigo Cota, hijo del jurado de Toledo Sancho

Cota, y hermano del Bachiller Alfonso de la Cuadra, alcalde de Ávila,

sea la misma persona que el poeta.

Véase también el _Cancionero de Antón de Montoro_, reunido, ordenado y

anotado por D. Emilio Cotarelo y Mori (Madrid, 1900), pp. 344-347.

[40] Vid. _Revista de Archivos_, 3.ª época, tomo VI, pág. 248.

[41] Manuscrita en la Biblioteca Nacional (Ff. 23 y 24).

[42] La frase de Palmyreno es ambigua, é indica que dudaba entre la

atribución del primer acto á Juan de Mena ó de toda la tragicomedia á

Rojas. «Finge que oyes este thema: En todas partes es conoscida esta

mala vieja. El que essa proposición oye, bien entiende lo que le dizes;

pero no se le mueuen los affectos a aborescerla o á apartarse della.

Mira la _Hipotyposis del excelente Joan de Mena o del Bachiller Rojas

de Montaluan_... (_Phrases Ciceronis, Hypotyposes clariss. virorum,

Oratio Palmyreni post reditum, eiusdem fabella Ænaria. Valentiae, ex

officina Pet. a Huete, 1574_), pág. 24 vta.».

[43] Sigo la edición de Eduardo Boehmer, que es la más correcta

(_Romanische Studien... Sechster Band. Bonn, Eduard Weber's Verlag_...,

1895, pág. 415).

[44] Aludo á D. Adolfo Bonilla y San Martín, á quien pudiera llamar,

con menos autoridad que el Maestro López de Hoyos, pero con la misma

efusión, «mi caro y amado discípulo». Véase el estudio que con el

modesto título de _Algunas consideraciones acerca de la Celestina_

campea al frente de sus _Anales de la Literatura Española_, Madrid,

Imp. de Tello, 1904, pp. 7-24.

[45] _Recuerdos del tiempo viejo_, Barcelona, 1880, tomo I, pág. 90 y

ss.

[46] _Victor Hugo avant 1830_, par Edmond Biré. París, 1883, pp.

389-394.

[47] Hay una sola excepción: el episodio, evidentemente ocioso, de la

venganza de Elicia y Areusa encomendada al rufián Centurio. Pero este

no formaba parte de la obra primitiva, y fué intercalado á última hora.

Más adelante nos haremos cargo de él.

[48] ¿Cómo pudo creer Ticknor que Fernando de Rojas se abstuvo quizá

de dar su nombre á toda la _Celestina_ por respetos á su _posición

eclesiástica_? ¿Qué tendrá que ver un bachiller en leyes con un

eclesiástico? Esta peregrina ocurrencia subsiste aún en las últimas

ediciones de su obra: «It is that the different portions attributed to

the two authors are so similar in style and finish, as to have led to

the conjecture that, after all, the whole might have been the work of

Rojas, who, for _reasons, perhaps, arising out of his eclessiastical

position in society_, was unwilling to take the responsibility of being

the sole author of his» (_History of Spanish Literature, by George

Ticknor_, Londres, Trübner, tomo I, pág. 237). Un erudito como Ticknor

no debió haberse fiado del prologuista de la edición de Amarita, que

fué el primero en consignar este disparate: «no le parecía la obra

ocupación propia de un _eclesiástico_».

[49] Pudo ser también un rasgo de timidez literaria, propia de un

escritor novel. Al principio dió el libro como anónimo. La edición de

1499, en su estado actual, no tiene los versos acrósticos, ni pudo

tenerlos nunca porque no hubiesen cabido en la hoja primera que falta,

y además sin la clave difícilmente se habrían fijado los lectores en

su artificio. No es creíble tampoco que esa hoja que hacía veces de

frontis contuviese ningún otro indicio para reconocer al autor, porque

hubiera pasado á alguna de las ediciones posteriores. Alentado Rojas

por el buen éxito de su obra, se descubrió á medias en el acróstico de

1500 ó de 1501, en connivencia con Alonso de Proaza, que dió la clave

para descifrarle.

[50] _Obras de D. Leandro Fernández de Moratín_, edición de la Real

Academia de la Historia, 1830, tomo I, pág. 88.

[51] _Periódico trimestral, intitulado Variedades ó Mensagero de

Londres. Lo publica R. Ackermann, núm. 101, Strand, Londres._ Tomo I,

núm. 3.º (abril de 1824, p. 228).

[52] _Studien zur Geschichte der Spanischen und Portugiesischen

Nationalliteratur_... p. 296.

[53] _Handbuch der Spanischen Literatur... von Ludwig Lemcke._ Leipzig,

Fr. Fleischer, 1855.

P. 150: «Denn zwischen dem angeblich von Cota oder Mena herrührenden

ersten Akt und den folgenden ist so ganz und gar keine Verschiedenheit

des Styls sichtbar, der im ersten Akte angelegte Plan is so consequent

durchgeführt, das Ganze überhaupt so aus einem Gusse gearbeitet, dass

es rein undenkbar ist, _ein Fortsetzer habe sich in diessem Grade in

die Intention seines Vorgängers hineindenken und seine Manier in so

vollkommenem Maase nachahmen können_. Die neue Kritik hat sich daher

fast allgemein dafür entschieden, _die Celestina für das Werk eines

einzigen verfassers zu halten, nämlich des obengenannten Fernando de

Rojas_».

[54] Véanse los dos artículos acerca de las ediciones de Krapf y

Foulché-Delbosc, en el _Literaturblatt für germanische und romanische

Philologie_ (tomo XXII, 1901). En el segundo dice: «Ein einziger

Verfasser aller 21 Akte, wie Menendez y Pelayo und wie ich selber

annehme». Tal sufragio vale por muchos. Verdad es que la insigne

romanista deja en duda si tal autor fué Fernando de Rojas ú otro, pero

ha de tenerse en cuenta que cuando escribió su artículo no se conocían

todavía los documentos que prueban indisputablemente la existencia de

Rojas y le declaran autor de la _Celestina_.

[55] _Revue Hispanique_, VII, p 57.

[56] He aquí uno de los lugares en que la prosa de la _Celestina_

recuerda más la del _Corbacho_.

[57] Involuntariamente se recuerdan los versos de Fernán Pérez de

Guzmán, que acaso estarían presentes á la memoria de Rojas:

El gentil niño Narciso En una fuente gayado, De si mismo enamorado Muy

esquiva muerte priso...

[58] Más adelante veremos de dónde están tomadas.

[59] _Que lo detiene_, dicen la edición de Valencia, 1514, y otras

muchas. Por evidente razón métrica prefiero el texto de Gorchs, tomado,

al parecer, del de Zaragoza, 1507.

Creo enteramente casual la coincidencia entre los últimos versos que

canta Melibea con el célebre fragmento de Safo:

Δέδυκε μὲν ἁ σελάννα Καὶ Πληΐαδες, μέσαι δὲ Vύκτες, παρὰ δ' ἔρχεθ' ὥρα,

Ἔγω δὲ μόνα χαθεύδω.

(_Poetae Lyrici Graeci_, ed. Bergk, Leipzig, 1843, pág. 612.)

La semejanza de la situación ha inspirado la misma frase al bachiller

Rojas y á la poetisa de Lesbos, pero la imitación hubiera sido

imposible, puesto que antes de 1550 no fueron coleccionados los

fragmentos de Safo, y antes de 1526 no fué impreso el texto del

gramático Hefestión, que nos ha conservado esos cuatro versos, débil

pero fielmente traducidos por nuestro Castillo y Ayensa:

Ya sumergióse la luna, Ya las Pléyadas cayeron, Ya es media noche, ya

es hora, ¡Triste! y yo sola en mi lecho!

(_Poesías de Anacreonte, Safo y Tirteo_... Madrid, Imp. Real, 1832,

pág. 192).

[60] La paradoja del erudito director de la _Revue Hispanique_ ha

hecho pocos prosélitos. Entre los críticos que disienten de ella

debemos mencionar (además de nuestro Bonilla) á doña Carolina Michaëlis

de Vasconcellos (_Literaturblatt für germanische und romanische

Philologie_, n.º 1.º, 1901) y á Mr. E. Martinenche (_Bulletin

hispanique_, tomo IV, 1902, pp. 95-103), _Quelques mote sur la

Célestine_. «Je dois ajouter (dice Martinenche) que, s'il a vraiment

existé, cet _adicionador_ est en tout cas fort loin d'être l'écrivain

maladroit que suppose M. Foulché-Delbosc. Il est, en effet, dans la

_Célestine_, une scène qui a fait songer à Shakespeare, et qui mérite

cet honneur. Cet immortel duo d'amour, ce n'est pas celui de l'acte

XIV, c'est celui de l'acte XIX. J'ai presque autaut de peine à refuser

à Pierre Corneille la seconde entrevue de Rodrigue et de Chimène».

[61] Aunque las palabras de Sempronio van dirigidas á Celestina, sería

ridículo entenderlas del padre de ésta, que debía estar enterrado hacía

muchos años.

[62] _In Dioscoridis Anazarbei de materia medica libros quinque

enarrationes eruditissimi Doctoris Amati Lusitani. Venetiis, apud

Gualterum Scotum_, 1553, lib. III, en. 99, pág. 1907.

Llamó por primera vez la atención sobre este texto el Dr. Pedro Dias,

_Archivos da historia da medicina portugueza_, 1895, pág. 6.

Véanse la preciosa monografía del Dr. D. Maximiano Lemos, ilustre

historiador de la Medicina en Portugal, _Amato Lusitano. A sua vida e

a sua obra_ (Porto, 1907), pp. 35-38, y el erudito folleto del Dr. D.

Ricardo Jorge, _La Celestina en Amato Lusitano, contribución al estudio

de la famosa comedia_, traducido para la revista _Nuestro Tiempo_ por

el Dr. D. Federico Montaldo (Madrid, 1908).

[63] «¿Qué más claro lo quieres? No tienes ya por qué dubdar; y _si

vas a San Laurencio, junto á la pila de baptizar hallarás sobre su

sepultura este epitafio_:

Las mientes empedernidas De las muy castas doncellas, Aunque más altas

y bellas, De mí fueron combatidas; Y ablandadas y vencidas Con mis

sabrosas razones, Pusieron sus corazones En mis manos ya rendidas...

(Siguen otras dos estrofas).

Claro es que ni la sepultura de Celestina en San Lorenzo, ni su

epitafio, pueden tomarse en serio, pero son un nuevo documento de la

tradición salmantina. (Vid. _Tragicomedia de Lisandro_..., tomo III de

_Libros Raros ó Curiosos_, p 35.)

[64] _El Pelegrino Curioso_ y _Grandezas de España... Publícalo la

Sociedad de Bibliófilos Españoles_. Tomo I. Madrid, 1886, pág. 310.

[65] Tanto este pasaje como el de _El Pelegrino_ fueron ya acotados por

el Sr. Foulché-Delbosc.

[66] _Primera Parte de las Nimphas y Pastores de Henares. Diuidida en

seys libros. Compuesta por Bernardo Gonçalez de Bouadilla, Estudiante

en la insigne Universidad de Salamãca... Impressa en Alcalá de Henares,

por Iuan Gracian, Año de M.D.LXXXVII_, fol. 178.

[67] En el ya citado articulo de las _Variedades ó Mensajero de

Londres_, p. 246.

[68] Vid. el artículo de D. Adolfo Bonilla y San Martín, en la _Revue

Hispanique_, tomo XV (1906), pp. 372-386.

[69] _Discurso preliminar sobre la novela española_ (en el tomo III de

la colección de Rivadeneyra), p. XIV.

[70] Comentando un verso de la copla 252 del _Laberinto_

Allí es mesclada gran parte de echino...

había citado el Comendador los mismos textos de Plinio, Aristóteles y

Lucano, traduciendo este último en los mismos literales términos que

Rojas: «No falta ally el pez dicho echeneis, que detiene las fustas en

mitad del mar quando el viento euro estiende las cuerdas». El plagio no

puede ser más completo, aunque nadie se había fijado en él antes del

Sr. Foulché-Delbosc. La _Glosa_ del Comendador se imprimió en 1499, el

mismo año que la _Celestina_, pero sabido es que su prólogo no aparece

hasta 1502 en las ediciones refundidas. De la fuente general de este

prólogo se tratará más adelante.

[71] Estas _harpadas lenguas_ pasaron á Cervantes.

[72] No he podido encontrar en las obras de Séneca la sentencia que

Celestina le atribuye en el _aucto_ I: «Que, como Séneca dice, los

peregrinos tienen muchas posadas e pocas amistades, porque en breue

tiempo con ninguno pueden firmar amistad, y el que está en muchos

cabos, está en ninguno»; aunque el filósofo cordobés dice cosas muy

análogas en el segundo capítulo del libro _De Tranquillitate animi_.

Tampoco la encontró Gaspar Barth, que en las _Animadversiones_ que

acompañan á su versión latina de nuestra _Tragicomedia_ (p. 351) dice:

«Loca Senecae non pauca memini vituperantia peregrinationem propter

animi motus institutam, et laudantia Socraticum illud; quid juvat

te mutare loca, cum te ubi ibis circumferas? Hoc tamen dictum non

occurrit; puto sententiolam aliquam esse Publii, aut alterius Poetae

quales olim plurimae Senecae titulo commendatae fuerunt».

[73] Es anterior, sin duda, y sirvió de modelo á Ovidio, el _Carmen_

V del libro 4.º de Propercio, _Lena Acanthis_, que es una serie de

imprecaciones contra el túmulo de una alcahueta.

_Terra tuum spinis obducat, lena, sepulcrum, Et tua, quod non vis,

sentiat umbra sitim_...

Pero dudo que el bachiller Rojas la tuviese presente, porque en su

tiempo se leía muy poco á Propercio. El tipo de Acanthis conviene en

muchas cosas con el de Dipsas, especialmente en la magia:

_Illa velit, poterit magnes non ducere ferrum... Audax cantatae leges

imponere lunae, Et sua nocturno fallere terga lupo... Consuluitque

striges nostro de sanguine et in me Hippomanes foetae semina legit

equae_,

(v. 9, 13-14, 17-18).

Acanthis procura seducir á la querida (_puella_) de Propercio y le da

los mismos consejos que Dipsas á la de Ovidio.

[74]

_Illa magas artes, Æaeaque carmina novit. Inque caput rapidas arte

recurvat aquas. Scit bene quid gramen, quid torto concita rhombo Licia,

quid valeat virus amantis equae. Quum voluit, toto glomerantur nubila

caelo; Quum voluit, puro fulget in orbe dies. Sanguine, si qua fides,

stillantia sidera vidi: Purpureus Lunae sanguine vultus erat._

(v. 5-14.)

[75] «O qué graciosa era! o qué desenvuelta, limpia, varonil! tan sin

pena ni temor se andaua a media noche de cimenterio en cimenterio,

buscando aparejos para nuestro officio, como de dia; ni dexaua

cristianos, ni moros, ni judios, cuyos enterramientos no visitaua;

de dia los acechaua, de noche los desenterraua. Assi se holgaua con

la noche escura como tú con el dia claro; dezia que aquella era capa

de pecadores. ¿Pues maña no tenia, con todos las otras gracias? Vna

cosa te diré, porque veas qué madre perdiste, aunque era para callar;

pero contigo todo passa: siete dientes quitó a un ahorcado con unas

tenazicas de pelar cejas, mientras yo le descalcé los çapatos. Pues

entrar en un cerco mejor que yo e con más esfuerço, avnque yo tenía

harta buena fama, más que agora, que por mis pecados todo se oluidó con

su muerte; qué más quieres sino que los mesmos diablos le auian miedo?

atemorizados y espantados los tenía con las crudas bozes que les daua;

assi era dellos conocida, como tú en tu casa; tumbando venian vnos

sobre otros a su llamado; no le osarian dezir mentira, segun la fuerça

con que los apremiaua; despues que la perdi, jamas les oy verdad».

(Aucto VII)

[76] El más importante de estos descubrimientos ha sido hecho en 1906,

cerca de la antigua Afroditopolis, por Gustavo Lefebvre. El papiro

descubierto y publicado por él contiene los restos de cuatro piezas,

tres de las cuales han podido ser reconstruidas conjeturalmente, aunque

con grandes lagunas. (_Fragments d'un manuscrit de Ménandre, découverts

et publiés por M. Gustave Lefebvre, inspecteur en chef du service des

Antiquités de l'Egypte._ Impreso en el Cairo, 1907.)

Lo que hoy poseemos de Menandro, además de los simples fragmentos,

son partes más ó menos extensas de seis comedias (_El Labrador_, _El

Adulador_, _El Héroe_, _El Juicio de Albedrío_, _La Sannia_, _La Mujer

Pelona_).

[77] Los versos con que Ovidio caracteriza el teatro de Menandro

(_Amorum_, I, XV, 17) incluyen tres de los principales tipos de la

_Celestina_:

Dum _fallax servus_, durus pater, _improba lena_ Vivent, dum _meretrix

blanda_, Menandros erit.

[78] Tal es la legítima acentuación de este nombre, confirmada en

cuanto al castellano por estos versos de un soneto de Bartolomé

Leonardo de Argensola contra el esgrimidor Pacheco de Narváez:

Cuando los aires, _Pármeno_, divides Con el estoque negro, no te

acuso...

Como este nombre llegó á nosotros por via erudita, se conservó

el nominativo latino y se dijo _Pármeno_ en vez de _Parmenón_,

contraviniendo á la ley general. Lo mismo se observa en _Crito_ y

_Traso_ que son también nominativos grecolatinos; _Critón_ y _Trasón_

hubieran sido las formas naturales en nuestra lengua.

[79] No es imposible que _Celestina_ tuviese ya en la mente del autor

el sentido de _Scelestina_ que le dieron algunos de sus censores

morales. Pero pudo ser sugerido también por el _Libro del esforzado

caballero D. Tristán de Leonis_, como ha notado el Sr. Bonilla en el

tomo I, pág. 410 de su colección de _Libros de Caballerías_. En el

capítulo LII de _Don Tristán_ se lee: «Dize la historia que quando

Lançarote fue partido de la doncella, ella se aparejó con mucha

gente, y _fuese con ella su tia Celestina_». El nombre de _Lucrecia_

parece inspirado, más que por el recuerdo de la matrona romana, por

la reciente lectura del libro de Eneas Silvio. _Tristán_, no hay que

decirlo, se deriva del ciclo bretón. _Alisa_ nos trae á la memoria

cierta fábula de la ninfa _Cardiama_ convertida en fuente por amores

del gentil _Aliso_, que trae Juan Rodríguez del Padrón en el _Triunfo

de las donas_. El nombre de _Sempronio_ (eterno compañero de Ticio)

no puede ser más natural en un bachiller legista. El _Melibeo_ de las

églogas virgilianas pasó a nuestra tragicomedia cambiando el sexo. Nada

hay que advertir en cuanto á Calisto (no Calixto, como muchas veces se

ha impreso), derivado del superlativo griego κάλλιστος (hermosísimo).

En algunos de los nombres, no en todos, se ajustó el autor de la

_Tragicomedia_ á la práctica de los cómicos latinos, según la explica

el gramático Donato comentando los primeros versos de los _Adelfos_

de Terencio: «Nomina personarum, in comoediis duntaxat, habere debent

rationem et etymologiam. Etenim absurdum est, comicum aperte argumentum

confingere: vel nomen personae incongruum dare, vel officium quod sit a

nomine diversum (Lessing, en el número 90 de la _Dramaturgia_, propone

que se lea _et nomen_, y no _vel nomen_, para que resulte más clara la

frase). _Hinc servus fidelis Parmeno_: infidelis vel Syrus vel Geta:

miles _Thraso_, vel Pole non: _juvenis Pamphilus_: matrona Myrrina,

et puer ab odore Storax: vel a ludo et gesticulatione Circus, et item

similia». (En el _Terencio_ de la colección de Valpy, pág. 1392).

De antiguo viene reparándose en la intención con que están aplicados

los nombres de la _Celestina_. Covarrubias en su _Tesoro de la lengua

castellana_ (2.ª ed. 1674, p. 184) dice á este propósito: «_Çelestina_,

nombre de una mala vieja que le dió á la tragicomedia Española tan

celebrada, Dixose assi _quasi scelestina a scelere_, por ser malvada

alcahueta embustidora; y todas las demás personas de aquella comedia

tienen nombre apropiado á sus calidades. _Calixto_ es nombre griego,

_pulcherrimus_; Melibea vale tanto como dulçura de miel, _mel et

vita_», etc.

[80] Esta excepción, muy curiosa por tratarse de una pieza fundada en

argumento histórico español y contemporáneo (el frustrado regicidio

de Fernando el Católico en Barcelona, 7 de diciembre de 1492), es el

_Fernandus Servatus_ de Marcelino Verardo de Cesena, sobrino de Carlos

Verardo, camarero y secretario de Breves durante los pontificados

de Paulo II, Sixto IV, Inocencio VIII y Alejandro VI, y autor de la

_Historia Baetica seu de expugnatione Granatae_, drama en prosa latina,

excepto el argumento y el prólogo, que están en versos yámbicos.

El _Fernandus Servatus_ está en versos hexámetros, y en rigor los

versos son lo único que pertenece á Marcelino, puesto que el plan fué

de Carlos, que es el que escribe la dedicatoria al Cardenal Mendoza:

«Materiam ipsam Marcellino nepoti et alumno meo, qui Poesi mirifice

delectatur, versu describendam, poeticisque coloribus salua rerum

dignitate ac veritate pingendam exornandamque tradidi».

Tanto la _Historia Baetica_ (cuyo asunto es la conquista de Granada)

como el _Fernandus Servatus_ son curiosas muestras de la tragedia

humanística, y una y otra fueron representadas con gran pompa. La

primera en el palacio del Cardenal Riario y en fecha conocida: «Acta

ludis Romanis, Innocentio VIII in solio Petri sedente, anno a Nat.

Salvatoris MCCCCXCII, undecimo Kalendas Maii». Del _Fernandus Servatus_

sólo sabemos, por la dedicatoria de Verardo, que patrocinaron la

representación los prelados españoles D. Bernardo de Carvajal, obispo

de Badajoz, y D. Juan de Medina, obispo de Astorga, y que fué oída con

gran aplauso por el Papa, muchos cardenales y obispos y otra porción de

egregias personas: «Tanto autem fauore et attentione ab ipso Pontifice

Maximo, pluribusque Cardinalibus ac praesulibus (ut inferiores

taceam...)».

En este prólogo es donde Verardo aplica á su obra el dictado de

_tragicomedia_, olvidado desde Plauto. Y la llama así por tener triste

el principio (la herida del Rey) y alegre el desenlace, en que se le ve

restituido á la salud: «_Potest enim haec nostra, ut Amphitruonem suum

Plautus appellat, Tragicocomoedia nuncupari, quia personarum dignitas

et Regiae maiestatis impia illa violatio ad Tragoediam, iucundus vero

exitus rerum ad Comoediam pertinere videantur_».

Ambas tragedias fueron impresas en Roma, con otras poesías latinas

de ambos Verardos, en 1493, _per Magistrum Eucharium Silber alias

Franck_. Hay otras varias ediciones de la _Historia Baetica_, entre

ellas la famosísima de Basilea, 1494, que contiene la carta de Colón

«_de insulis in mari Indico nuper inventis_». Del _Fernandus Servatus_

no conozco más reimpresión que la de Strasburgo de 1513, unida á otros

opúsculos latinos de varios autores (_Argentorati, Ex officina Matthiae

Schurerii Selestensis Mense Aprili Anno M. D. XIII_).

Me parece fuera de duda que Fernando de Rojas conocía la obra de

Verardo, que por su asunto debió de divulgarse bastante en España,

y quizá la lectura de su prólogo le sugirió la idea de cambiar el

título de _Comedia_ que había dado á la _Celestina_ en _tragicomedia_.

Obsérvese también que la explicación que da del nombre conviene con la

de Verardo y no con la de Plauto. Pero puede admitirse la influencia

simultánea de los dos textos. Tengo por seguro que la _Celestina_

estaba escrita antes del _Fernandus Servatus_, pero en su primitiva

forma no se llamaba _tragicomedia_, sino _comedia_.

[81] La derivación terenciana está indicada ya por el más antiguo

imitador de la _Celestina_, don Pedro Manuel de Urrea, en el prólogo

de su _Penitencia de amor_ (1514). «Esta arte de amores está ya muy

vsada en esta manera por cartas y _por çenas que dize el Terencio, y

naturalmente es estylo del Terencio_ lo que hablan en ayuntamiento».

(Pág. 3 de la reimpresión de Foulché-Delbosc).

[82] Bien conocido es el pasaje de Bossuet en su carta al Papa

Inocencio XI sobre los estudios del Delfín de Francia: «Quid memorem,

ut Delphinus in Terentio suaviter atque utiliter luserit: quantaque se

hîc rerum humanarum exempla praebuerint, _intuenti fallaces voluptatum

ac muliercularum illecebras, adolescentulorum impotentes et caecos

impetus; lubricam aetatem «servorum» ministeriis atque adulatione per

devia praecipitatam, tum suis exagitatam erroribus, atque amoribus

cruciatam_, nec nisi miraculo expeditam, vix tandem conquiescentem ubi

ad officium redierit. Hic morum, hic aetatum, hic cupiditatum naturam

a summo artifice expressam; ad haec personarum formam ac lineamenta,

verosque sermones, denique venustum illud aut decens, quo artis opera

commendetur. Neque interim jucundissimo poetae, si quae licentius

scripserit, parcimus: sed e nostris plurimos intemperantius quoque

lusisse, mirati, horum lasciviam exitiosam moribus, severis imperiis

coercemus». (En el _Terencio_ de Lemaire, I, p. CLXVIII.)

La ejemplaridad moral que Bossuet encuentra en las comedias de Terencio

es por el estilo de la que afectaba el bachiller Rojas y celebran sus

panegiristas. Las palabras subrayadas convienen extraordinariamente

con el encabezamiento de la _Celestina_. En realidad, Terencio no es

ningún severo moralista, pero, aunque gentil, es muy casto y morigerado

en la expresión, y por eso, y sin duda también por el prestigio de la

antigüedad, le otorgó Bossuet la indulgencia que negaba á Molière, tan

castigado por sus episcopales anatemas. A la fortuna de Terencio en las

escuelas cristianas puede aplicarse aquel dístico de Ovidio (_Trist._

II, I, 369):

Fabula jucundi nulla est sine amore Menandri, Et solet hic pueris

virginibusque legi.

[83] Véase lo que sobre este particular digo en mi reciente libro

acerca de Boscán (p. 344). El poemita de Museo es uno de los dos

primeros libros griegos impresos en España (Alcalá de Henares, ¿1514?);

fecha, como se ve, muy posterior á la _Celestina_; pero su autor pudo

conocer las ediciones de Venecia y Florencia, que se remontan á 1494 ó

1495.

[84] Ed. de Dübner en la colección Didot, pág. 9.

[85] _Poesías de Safo, Meleagro y Museo, traducidas del griego_...

Madrid, 1797, pág. 133.

[86] _Le Querolus, comédie latine anonyme. Texte en vers restitué

d'après un principe nouveau..._ París, Vieweg, 1880.

[87] _Théâtre de Hrotsvitha, religieuse allemande du X^{eme} siècle..._

París, 1845, págs. VI y XLI de la introducción y en varios lugares de

las notas. Esta insostenible paradoja, aventurada primero por Villemain

y monstruosamente exagerada por Philarète Chasles, fué victoriosamente

impugnada por Du Méril en sus _Origenes latines du théâtre moderne_

(pp. 16-19) y por otros críticos posteriores, entre los cuales no debe

omitirse á nuestro Fernández Espino, autor de un extenso y juicioso

trabajo sobre Rosvita, inserto en sus _Estudios de literatura y de

crítica_ (Sevilla, 1862, pp. 181-266). Hoy todo el mundo admite que

los dramas de Rosvita fueron escritos únicamente para la lectura. Vid.

especialmente Köpk, Hrotsuit von Gandersheim. _Zur Literaturgeschichte

des 10. Jahrhundert_, Berlín, 1869, y A. Ebert, _Historia General de

la Literatura de la Edad Media en Occidente_ (traducción francesa de

Aymeric y Condamin, tomo III, 1889, pp. 310-357). Posteriores á la

edición de Magnin hay dos por lo menos, la de Benedixen, que se contrae

á la parte dramática (_Hrosvithae Gandershemensis Comoedias VI ad fidem

codicis Emmeramensis typis expressas edidit..._ Lübeck, 1857), y la de

Barack, que se extiende á todas las obras (_Die Werke der Hrotswitha_,

Nuremberg, 1858).

[88] «Plures inveniuntur catholici, cujus nos penitus expurgare

nequimus facti, qui pro cultioris facundia sermonis, gentilium

vanitatem librorum utilitati praeferunt sacrarum Scripturarum. Sunt

etiam alii sacris inherentes paginis, qui licet alia gentilium

spernant, Terentii tamen figmenta frequentius lectitant, et, dum

dulcedine sermonis delectantur, nefandarum rerum notitia maculantur.

Unde ego, _clamor validus gandershemensis_, non recusavi illum imitari

dictando, dum alii colunt legendo; quo, _eodem dictationis genere, quo

turpia lascivarum incesta feminarum recitabantur_, laudabilis sacrarum

castimonia virginum, juxta mei facultatem ingenioli, celebraretur». (P.

6 de la ed. de Magnin.)

[89] «Hoc tamen facit non raro verecundari gravique robore perfundi,

quod, hujus modi specie dictationis cogente, detestabilem inlicite

amantium dementiam et male dulcia colloquia eorum, quae nec nostro

auditui permittuntur, accomodari dictando mente tractavi et stili

officio designavi.» (Pág. 5.).

[90] «_Amicus._--In domo cujusdam lenonis habitationem elegit, qui

tenello amore illam colit; nec frustra: nam omni die non modica illi

pecunia ab ejus amatoribus adducitur.

«_Abraham._--A Mariae amatoribus?

«_Amicus._--Ab ipsis.

«_Abraham._--Qui sunt ejus amatores?

«_Amicus._--Perplures». (_Abrahamus_, sc. IV.)

..........................................................

«_Stabularius._--Fortunata Maria, laetare, quia non solum ut hactenus

tui coaevi, sed etiam senio jam confecti te adeunt, te ad amandum

confluunt.

«_Maria._--Quicumque me diligunt aequalem amoris vicem a me recipiunt.

«_Abraham._--Accede, María, et da mihi osculum.

«_Maria._--Non solum dulcia oscula libabo sed etiam

crebris senile collum amplexibus mulcebo». (Ib., sc. VI.)

..........................................................

«_Maria._--Ecce triclinium ad inhabitandum nobis aptum; ecce

lectus haud vilibus stramentis compositus. Sede ut tibi detraham

calciamenta, ne tu ipse fatigeris discalciando...». (_Abrahamus_,

sc. VII.) ..........................................................

«_Paphnutius._--Tu isthaec intro, Thais, quam quaero?

«_Thais._--Quis hic qui loquitur ignotus?

«_Paphn._--Amator tuus.

«_Thais._--Quicumque me amore colit, aequam vicem amoris a me recipit.

«_Paphn._--O Thais, Thais, quanta gravissimi itineris currebam spatia,

quo mihi daretur copia tecum fandi, tuique faciem contemplandi.

«_Thais._--Nec aspectum subtraho, nec colloquium denego.

«_Paphn._--Secretum nostrae confabulationis desiderat solitudinem loci

secretioris.

«_Thais._--Ecce cubile bene stratum et delectabile ad inhabitandum».

(_Paphnutius_, sc. III.)

No deja de ser una de las curiosas ironías que suele ofrecer la

historia el que las primeras escenas lupanarias del teatro moderno

hayan sido trazadas por la pluma castísima de una religiosa que en su

mismo atrevimiento revela la pureza de su alma y la rectitud de su

intención.

[91] Aun á riesgo de incurrir en digresión, me extiendo algo sobre las

comedias _elegíacas_ y las comedias _humanísticas_, por ser géneros

poco conocidos en España.

[92] _Caelii Sedvlii Opera Omnia..._ (ed. del P. Faustino Arévalo),

_Romae, 1794, apud Antonium Fulgonium_, p. 155.

Du Méril fué el primero que llamó la atención sobre estos versos en sus

_Origines Latines du Théâtre Moderne_, p. 15.

[93] Vid. _Histoire Littéraire de la France_, tomo XV, pp. 428-434, y

tomo XXII, pp. 39-50 (artículo de Victor Le Clerc); Bozon, _De Vituli

Blesensi_ (_Rothomagi_, 1880); Müllenbach, _Comoediae elegiacae_ (Bonn,

1885).

[94] Publicada por Edelestand Du Méril, _Origines Latines du Théâtre

Moderne_, París, 1849, pp. 285-297. Sobre Mateo de Vendôme vid.

_Histoire Littéraire_, tomo XV, pp. 420-428, y tomo XXII, pp. 55-64.

[95] Victor Le Clerc notó la semejanza del desenlace con la fábula 4.ª

de la Noche 4.ª de Straparola.

[96] El _Milo_ fué publicado por Mauricio Haupt en sus _Exempla poeseos

latinae medii aevi_ (Viena, 1834).

[97] La _Comoedia Lydiae_ fué publicada por Du Méril en la tercera

serie de su colección de textos latinos de la Edad Media (_Poésies

Inédites du Moyen Age, precedées d'une histoire de la fable ésopique_,

París, 1854, pp. 359-373).

La atribución de la _Lydia_ y del _Miles gloriosus_ á Mateo de Vendôme

ha sido impugnada por críticos más modernos, que sólo atribuyen á

Mateo el _Milo_ y consideran las otras dos comedias como de autor

desconocido, aunque uno mismo, según se infiere de los primeros versos

de la _Lydia_:

Postquam prima _Equitis_ ludentis tempora risit, Mox acuit mentem

musa secunda meam; Ut nova _Lidiades_ veteres imitata placeret, Finxi

femineis quoque notanda dolis.

Vid. Cloetta, _Beiträge zur Literaturgeschichte des Mittelalters und

der Renaissance. I. Komödie und Tragödie im Mittelalter..._ Halle,

1890, p. 79.

[98] Publicada por Tomás Wright para la _Percy Society_ (1842) en

tirada de cortísimo número de ejemplares; después por Du Méril en

el citado tomo de _Poésies Inédites du Moyen Age_, pp. 421-422, y

últimamente por E. Lohmeyer, _Guilelmi Blessensis Alda_, Leipzig, 1892.

Sobre Guillermo de Blois, vid. _Histoire Littéraire_, tomo XXII, pp

51-55.

[99] _El Cancionero de Juan Alfonso de Baena..._ Madrid, 1851, pp. 115,

116 y 118.

[100] El episodio comienza en la copla 580 (ed. de Ducamin). Al códice

de Salamanca le faltan, después de la cuarteta 659, seis hojas, que

debían contener treinta y dos cuartetas, las cuales se suplen con el

manuscrito llamado de Gayoso (hoy de la Academia Española), exceptuando

los dos primeros versos de la 660. Pero lo que desgraciadamente no

puede suplirse de ninguna manera es la pérdida total de otros dos

folios, LVIII á LXI, que fueron sin duda intencionalmente arrancados

_pudoris causa_, y contenían gran parte del desenlace de la historia:

_De cómo doña Endrina fue a casa de la vieja e el arcipreste acabo lo

que quiso_.

Citaré constantemente el texto del Arcipreste por la edición

paleográfica de Juan Ducamin, única que hoy debe manejarse (_Juan Ruiz

Arcipreste de Hita, Libro de Buen Amor, texte du XIV^e siècle, publié

pour la première fois avec les leçons des trois manuscrits connus..._

Tolosa de Francia, ed. Privat, 1901).

[101] _Orígenes de la novela_, tomo I, pp. XCVII-C.

En 1900 reimprimí el _Pamphilus_ con una advertencia, en el tomo II de

la _Celestina_, de Vigo, conforme al texto de Adolfo Baudouin (París,

1874), que es el de la edición parisiense de 1499.

[102] El primer erudito que señaló la _Comoedia de Vetula_ como fuente

del Arcipreste de Hita fué D. Juan Antonio Pellicer en la curiosa nota

que comunicó a D. Tomás Antonio Sánchez, y publicó éste en el tomo

IV de su _Colección de Poesías Castellanas anteriores al siglo XV_,

Madrid, 1790, pp. XXIII á XXIX. Después se han hecho cargo de esta

imitación casi todos los que han escrito sobre el gran poeta castellano

del siglo XIV. Véase, como último estudio importante, el de D. Julio

Puyol y Alonso, uno de los jóvenes de más sólida cultura que tiene

España (_El Arcipreste de Hita_, Madrid, 1906, pp. 266-279).

[103] _Geschichte der dramatischen Literatur und Kunst in Spanien. Von

Adolf Friedrich von Schack_, 2.ª edición, Francfort, 1854, tomo 1.º,

pág. 157. Cf. la traducción castellana de D. Eduardo de Mier (Madrid,

1885), tomo 1.º, p. 275.

[104] Conservo en los diptongos y en todo lo demás la ortografía del

original.

[105] Como apelativo está usado en la copla 441:

E busca mensajera de unas negras pecas(A), Que vsan mucho frayres,

monjas e beatas; Son mucho andariegas e merescen las çapatas; Estas

_trota-conventos_ fasen muchas baratas...

(Nota A: Verso sin rima y evidentemente estragado, pero no nos

atrevemos á corregirle. ¿Acaso _picazas_, por el mucho hablar?).

Pero las rúbricas de los manuscritos del libro del Arcipreste prueban

que el apelativo se convirtió muy pronto en nombre propio, puesto que

nunca lleva artículo en ellas, aunque se remontan al siglo XIV.

El nombre de Urraca consta en el epitafio:

_Urraca_ so que yago so esta sepultura...

(Copla 1576).

Reaparece la palabra _trotaconventos_ en el Arcipreste de Talavera, al

parecer como nombre propio: «Llámame á _Trotaconventos_, la vieja de mi

prima, que vaya de casa en casa» (_Reprobación del Amor mundano_, parte

2.ª, capítulo I, pág. 120 de la edición de los Bibliófilos Españoles),

y luego en la _Celestina_ (aucto II), donde dice Pármeno: «e lo que más

dello siento es venir a manos de aquella _trotaconuentos_, despues de

tres veces emplumada». No recuerdo ningún texto intermedio.

[106] _Atincar_, goma de un árbol índico llamado comúnmente _borraj_.

Es voz para nosotros de origen arábigo, transmitida al árabe por el

persa y oriunda del sánscrito (Vid. Eguilaz (D. Leopoldo), _Glosario

etimológico de las palabras españolas de origen oriental_, p. 307).

Dozy la confundió con la crysocolla, pero ya desde el siglo XVI el

Dr. Andrés Laguna, en sus anotaciones á Dioscórides, había notado la

diferencia entre ambas drogas: «Todos aquellos se engañan que toman por

la tal chrisocolla el _Atincar_, llamado borax en las boticas».

[107] Ignoro qué especie de hechizo sea la _raynela_, aunque el nombre

indica que se trata de alguna raíz.

[108] Aunque _mohalinar_ parece nombre árabe, no consta en los

glosarios de Engelmann, Dozy y Eguilaz. Sánchez salió fácilmente del

paso diciendo que era «cierto hechizo». Urge un vocabulario completo y

razonado de la lengua del Arcipreste. Ningún autor de la Edad Media lo

necesita tanto.

[109] Véanse los versos del _Pamphilus_ que corresponden á los del

Arcipreste, y se juzgará de la diferencia:

Dum loquor ejus adest michi mens animusque loquenti, Dulciter omne meum

suscipit eloquium, Curvat et ipsa suos circum mea colla lacertos, A te

missa sibi dicere verba rogat. Dumque tuum nomen rationis nominat ordo,

Nominis ammonitu fit stupefacta tui. Dum fruitur verbis pallet rubetque

frequenter, Fessaque si taceo, me monet ipsa loqui. His aliisque modis

cognoscimus ejus amorem: Non negat ipsa michi quin sit amica tibi.

(V. 507-516).

[110] Otra comedia elegíaca existe, de la cual creemos que tuvieron

conocimiento nuestros dos autores, aunque no la utilizaron en nada

esencial, sino en meros detalles. Se trata del _Libellus de Paulino

et Polla_, gracioso poemita bastante bien versificado, y de una

latinidad muy elegante para su tiempo, que fué el del emperador

Federico II (1212-1250). Su autor fué el italiano Ricardo, juez de

Venosa (_Venusium_), la antigua patria de Horacio. El argumento son los

cómicos amores de dos viejos, Paulino y Pola, y sus ridículas bodas

efectuadas por mediación del casamentero Fulco:

_Materiam nostri, quisquis vis, nosce libelli; Haec est: Paulino nubere

Polla petit. Ambo senes; tractat horum sponsalia Fulco: Cujus adit

tremulo corpore Polla domum_(A).

(Nota A: Edición de Du-Méril, en el tercer tomo de las _Poésies

inédites du Moyen Age_ (pp. 374-416)).

En la obra de Rojas hemos notado una que nos parece reminiscencia de

esta comedia. Dice la _madre Celestina_ en el _aucto_ IV: «Las riquezas

no hazen rico, mas ocupado;--no hazen señor, mas mayordomo;--más

son los perseguidos de las riquezas que no los que las poseen». El

_Libellus_ expresa idénticos conceptos:

_Hi non sunt domini, sed servi divitiarum, Illas prodesset non habuisse

magis._ .......................................................... _Hi

dum divitiis retinendis, non potiendis Intendunt, servi constituuntur

opum._

La idea es tan vulgar que ha podido ocurrirse á los dos autores con

independencia, pero el giro de la frase es idéntico. Acaso tengan una

fuente común.

La imitación del Archipreste puede estar, si no me engaño, en el

célebre pasaje sobre _la propiedad que el dinero ha_ (cop. 490 y ss.),

á cuyo espíritu corresponden bastante exactamente algunos versos del

_Paulinus_:

_Denario castella simul produntor et urbes, Denario falli saepe puella

solet... Denario sedes maculatur pontificalis Cum non ex meritis, sed

magis aere datur._

Pero son tantos los lugares comunes que en la Edad Media se escribieron

sobre este argumento, que no afirmo, ni mucho menos, que esta sea la

fuente, y de seguro no es la única.

[111] Este diálogo fué publicado por Magnin en la _Bibliothèque de

l'École des Chartes_ (t. I, p. 524).

[112] «Et quidem histriones erant, qui gestu corporis arteque verborum,

et modulatione vocis, factas aut fictas historias, sub aspectu publico

referebant, quos apud Plautum invenis et Menandrum, et quibus ars

nostri Terentii innotescit. Porro comicis et tragicis abeuntibus,

cum omnia levitas occupaverit, clientes eorum videlicet et tragoedi,

exterminati sunt».

(_Johannis Sarisberienses Policraticus sive de nugis Curialium et

vestigiis Philosophorum libri octo..._ Amsterdam, 1664, p. 32, cap.

VIII del libro I).

[113] _Geschichte des Neueren Dramas von Wilhelm Creizenach... Erster

Band. Mittelalter und Frührenaissance._ Halle, Niemeyer editor. 1893.

_Abtes Buch. Die ersten dramatischen Versuche der Humanisten_, pp.

529-578. Véanse además el libro de Chassang, _Des essais dramatiques

imités de l'antiquité au 14.^{me} et 15.^{me} siècle_ (París, 1852),

y los trabajos de Cloetta, _Beiträge zur Literaturgeschichte des

Mittelalters und der Renaissance_. I. _Komödie und Tragödie im

Mittelalter._ II. _Die Anfänge der Renaissancetragödie_ (Halle,

1890-92).

[114] En el segundo tomo de su obra, publicado en 1903, Creizenach

afirma en términos demasiado generales el parentesco de la _Celestina_

con las comedias humanísticas: «Es ist ein Lesedrama in der Art der

lateinischen Frührenaissancekomödien» (_Geschichte des Neueren Dramas_,

II. _Renaissance und Reformation_, pp. 153-157).

[115] De este libro, impreso en Barcelona por Pedro Posa y Pedro

Brun, y terminado en 3 de septiembre de 1481, no se conoce más que un

ejemplar en la Biblioteca Municipal de Tolosa de Francia (Vid. Haebler,

_Bibliografía Ibérica del siglo XV_. La Haya, Nijhof editor, pág. 326).

[116] La publicó K. Müllner en los _Wiener Studien_, a. XXII, pp. 236

y ss., valiéndose para establecer el texto del códice Ambrosiano C. 12

sup. y del Vaticano Lat. 6878, que afirma ser el mejor.

[117] Es una _facecia_ que se encuentra en Ateneo y otros antiguos, y

también en el _Fabulario_ de nuestro Sebastián Mey, en los _Cuentos de

Garibay_ y en la _Floresta Española_ de Santa Cruz, como puede verse en

el tomo II de estos _Orígenes de la Novela_, pp. CIX y CX.

[118] Todavía lleva su nombre en la edición de Luca de 1588, descrita

por Brunet: _Lepidi comici veteris Philodoxios fabula, ex antiquitate

eruta ab Aldo Manucio_. El texto impreso por Amico Bonucci (_Opere

vulgari di Leon Battista Alberti..._ Florencia, 1843-1849, tomo I, pág.

CXX) difiere bastante de éste.

[119] Gallardo (_Ensayo_, tomo III, núm. 3.559) es el único bibliógrafo

que ha descrito esta edición, de la cual posee un ejemplar la

Biblioteca de la Universidad de Salamanca, y creo que otro la de

Oviedo. He creído oportuno, tratándose de pieza tan rara y curiosa,

hacer una descripción más detallada, en la cual pongo íntegros el

prólogo del Bachiller Quirós, el argumento de la comedia y la lista de

los personajes:

_Comedia Philodoxeos leonis baptiste._ (A la vuelta): _Bachalarius

quirosius Alfonso ticio titulos assecuto et Salmanticensis academie

grammatico atque praeceptori suo. S._--Quum diebus superioribus,

praeceptor suavissime: nonnullis ex auditoribus meis quibus publica

lectione Vergilium enarro, quibusque privatim et Iuvenalis Satyras

et Lucani pharsaliam interpretor: philodoxeos fabulam: quam Baptista

albertus singularis ingenii: summa cum elegantia ac venustate

composuit: ostendissem: quamprimum a me efflagitare caeperunt: ne tam

pulcherrimum opus _et hic omnibus incognitum_ apud nos amplius latere

permitterem: quorum ego etsi honestissimis studiis tamdiu abnuendum

esse existimavi quo [ad] tibi ipsi qui id mihi mandaveras morem

gerere fuit necesse: tuo itaque ductu et auspicio comoediam ipsam

imprimi curavimus: quod tamen illi et dignitatem allaturum puto et

auctoritatem. In qua re si gratum tibi laborem nostrum fuisse sensero:

forsitan tecum maioribus agam: id autem una potissimum re iudicabo:

si dabis operam: ut apud scholasticos ipsos quam gratiosum me tua

commendatione factum esse cognoscam. Vale longissimis praeceptor annis:

et hunc tibi mancipatum discipulum amare non desinas. Iterum vale.

«_Incipit Philodoxeos. Leo. Bap._ Philodoxus atheniensis adolescens

doxiam romanam civem amat perdite. Atqui habet fide optima et singulari

amicitia coniunctum Phronisim, qui cum sua consilia conferat. Dat

operam Phronisis amici causa: ut Ditonum libertum convicinum amate

benivolentia sibi advinciat. Homo fidem praestat rebus defuturum se

nunquam. At interim Fortunius civis insolens adolescens, dynastis

suasu hanc ipsam Doxiam cupere occipiens lepidissima Phronisis

astutia depulsus est: quo adamans non nihil sese verbis commendatum

fecit mulieribus. Denique irrisus Fortunius adolescens per vim edes

ingreditur, Simiam sororem Doxie rapit. Tandem Mnimia ancilla, cum

virum suum Phronisim comperisset atque Tichia Fortunii mater precibus

exorarunt ut Cronos excubiarum magister omnia componeret. Ex quo hic

raptam tenuit, is vero amatam duxit. Explicit argumentum».

Personajes de la comedia:

_Philodoxus_, adolescens. _Phronisis_, amicus Philodoxeos. _Ditonus_,

libertus. _Dynastes_, senex, libertus. _Fortunius_, adolescens. _Doxa_,

puella. _Phymia_, soror Doxae. _Mnimia_, ancilla. _Alithya_, ancilla.

_Cronos_, excubiarum magister. _Thychia_, mater Fortunii.

--Io. Francisci Poggii Florentini ad Alexandrum VI. Pont. Maxim. in

expeditione contra Turcas Episto'a.

--In Turcos Porcia Declamatio (precedida de una dedicatoria á Alejandro

VI).

(Colofón): «Hieronymi Porcii Patricii Romani Bas. Prin. Ap. Canonici

Rote primarii Auditoris. Hundrensis Episcopi in Turcos Christiani

Federis Compilatio lubente Alexandro Borgia Sexto Pontifice Maximo:

totius sacri Senatu Reuerendissimis Cardinalibus ac Regum et Principum

Oratoribus adstantibus universis inter divina publicate foeliciter.

_«Impressum Salmanticae per Ioannem Gysser Alemanum de Silgenstat Anno

domini M.CCCCCI, die vero XX decembris_».

Todos estos opúsculos forman un solo volumen con signaturas seguidas

(_a.d._ IV). La comedia llega hasta la _c._ VII.

[120] «Della _Philogenia_ del Pisani ricorda due antiche edizioni il

Bahlmann in _Centralblatt für Bibliothekswesen_, a. XI, fasc. 4, pag.

175. Ma a me rimasero inaccesibili; e io mi valsi, per l'esame della

commedia, del cod. Laurenziano Ashb. 188». (Nota que me ha comunicado

el Sr. Sanesi.)

[121] Tanta boga tuvieron en su tiempo algunas comedias humanísticas,

que se insertaron fragmentos de ellas, al lado de los de Plauto y

Terencio, en una célebre compilación retórica, formada en Alemania, la

_Margarita Poética_, de Alberto de Eyb (Nuremberg, 1472), de la cual

hemos manejado en nuestra Biblioteca Nacional las siguientes ediciones:

_a_) _Margarita poetica de arte dictandi ac practicandi epistolarum

opus clarissimum incipit._

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 36 / 502 题