¡Ay! ¡que larga es esta vida!
¡que duros estos destierros,
esta carcel, y estos hierros,
en que está el alma metida!
solo esperar la salida
me causa un dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
Acaba yà de dexarme,
vida, no me seas molesta;
porque muriendo, ¿que resta,
sino vivir, y gozarme?
No dexes de consolarme,
muerte, que assi te requiero,
que muero porque no muero.