PRÓLOGO

La edición primera de esta colección de prosistas apareció en 1899.

La obra, abandonada desde entonces por mí, aparece ahora en una

segunda edición, bastante corregida y aumentada con trozos de algunos

autores más.

* * * * *

Es útil la lectura de un autor antiguo, porque su pensamiento puede

instruir y educar el nuestro; mas, para que esto tenga lugar, es

preciso comprender sus ideas, no en lo que tienen de común a muchos

tiempos, lugares y gentes, sino en aquello más escondido y particular

propio de tal época, tal región o tal persona, que, comparado con

lo que tenemos delante y habitualmente nos rodea, nos ayuda a

apreciar mejor lo que esto tiene de bueno o de malo, de pasajero o

de permanente, dando seguridad y madurez a nuestro juicio. Por esto

el comentario del autor antiguo se debe fijar en lo que la obra

comentada difiere más de lo actual, en lo que tiene de más peculiar,

por menudo que parezca; pues sólo conseguimos comprender bien

el pensamiento de un autor cuando llegamos a entender el sentido

especial con que él escribió cada palabra, representándonos en

nuestra imaginación lo mismo que él en la suya tenía presente al

escribir; en suma, cuando reconstruímos en nuestro entendimiento

las menores circunstancias particulares del tiempo y lugar en que

fué escrita la obra, cuando llegamos a despertar en nosotros la

impresión que los pormenores y el conjunto de la misma hicieron en

los contemporáneos del autor cuando la leían.

Claro que es muy difícil siempre acercarse a este ideal, y que es

imposible realizarlo tratándose del estudio de autores en la segunda

enseñanza; pero, de todos modos, es preciso que las observaciones

gramaticales, retóricas y literarias que continuamente han de surgir

en la lectura de los clásicos, no se descarríen por el terreno de

las consideraciones abstractas y tomen un aspecto principalmente

histórico.

Las notas que acompañan a la presente colección, no quieren ser un

comentario suficiente para el alumno: no se proponen más que hacer al

profesor más llevadera la difícil tarea de poner un trozo antiguo al

alcance de los alumnos, y de hacer que éstos entren, en lo posible,

dentro de la época, y dentro de la intención y estilo de cada autor.

Las breves introducciones que preceden a cada autor, sólo pretenden

dar una orientación general, de muy diverso alcance y carácter en

cada caso, para esbozar una sumaria historia del desarrollo de la

prosa; sugieren, nada más, algunas cuestiones relacionadas con esa

historia.

Las notas son una muestra de las múltiples explicaciones de puntos

de gramática, de estilo, y a veces de historia literaria, que

ocasionalmente deben hacerse con motivo de la lectura. Claro es

que cada profesor tiene que multiplicar estas explicaciones de

acuerdo con la índole y objeto principal de su enseñanza. Sobre

todo, queda al profesor el comento literario; ha de enlazar el

fragmento aquí publicado con la obra entera de donde procede; ha de

hacer comprender el plan y fondo de esa obra, relacionándola con

el conjunto de la producción literaria española de la época; ha de

ahondar en el pensamiento del autor, y descubrir su nota distintiva.

En todo debe llevar al alumno a que formule juicios propios sobre las

cuestiones tratadas; a que ejercite su discernimiento y su crítica

independientemente de las nociones recibidas en los manuales; a que

eduque su buen gusto, en fin.

Esta colección proporcionará a los alumnos trozos bastante extensos

de obras que no podrían o no deberán leer enteras. Sólo incluye

autores hasta comienzos del siglo XIX, porque son los que están más

fuera de la mano del estudiante; no porque los autores modernos no

deban formar parte, y muy principal, de las lecturas de clase.

Los textos van, en general, ajustados a las ediciones más antiguas

de la obra de donde proceden. Para Moratín se sigue la edición de la

Academia de la Historia. Para Santa Teresa, Jovellanos y Toreno, la

edición de la Biblioteca de Autores Españoles. Para Mendoza se tienen

presentes los manuscritos de _La Guerra de Granada_. Para don Juan

Manuel se han consultado todos los códices del _Conde Lucanor_. El

Arcipreste de Talavera va según la edición de Pérez Pastor.

Antología de prosistas castellanos · 第 7 / 79 题