Tal fué, considerada á grandes rasgos, la vida de este gran poeta, de
quien una madre tierna y piadosa podia haber hecho un buen ciudadano,
un buen esposo, un buen padre, y sobre todo, un hombre feliz, y que fué
el más desgraciado de los vivientes y uno de los hombres más bajamente
viciosos.
Aquel que estudie el carácter y los escritos de Lord Byron hallará
entre unos y otros las más extrañas contradicciones; escéptico en su
vida, se lamenta amargamente de no haber nacido católico; aristócrata
por la cuna y el carácter, hace alarde de despreciar las preocupaciones
de su clase; abomina la disipacion en sus obras, y su vida no es otra
cosa que una disipacion continuada; considera el matrimonio como una
calamidad insoportable, huye de él, y escribe que el matrimonio es el
estado más feliz de la vida.
¡Pobre y enferma cabeza! ¡Pobre corazon extraviado y solitario en los
desiertos de la vida! ¡Pobre y gigantesco pensamiento, aspirando
siempre á un _más allá_ que no encontraba! ¡Si una madre tierna,
piadosa é inteligente te hubiera prestado el calor amoroso de su seno;
si te hubiera mostrado el cielo con la palabra y con el ejemplo de una
virtud suave y sencilla; si te hubiera abierto en su corazon un refugio
á todas las decepciones, á todos los dolores de la vida, hubieras sido
feliz, aunque no hubiera sido de otro modo que agradeciendo á Dios tu
propia grandeza!