IV.

¡La casa! ¡El hogar!

¿Dónde se descansa mejor, dónde se halla mayor satisfaccion y un

bienestar más dulce?

Id á las fiestas más espléndidas del mundo, y será raro el que no

volvais á vuestra casa con el cuerpo y el espíritu igualmente

fatigados; pero en la dulce tranquilidad de vuestra casa, jamas

estaréis solos: los muebles, los libros, el piano, el periódico que os

trae las más lindas novedades de la moda, el pajarito que canta en su

jaula, el ramo que os da su perfume, todos estos objetos os parecen, y

con razon, otros tantos amigos que os sonrien y os aman: allí no hay

decepciones, allí no hay envidia ni maledicencia; allí todo es paz,

calma, armonía y reposo; allí, desde la sagrada imágen que escucha

vuestros ruegos, hasta las macetas de vuestro balcon, todo os es

querido, como queremos cuanto vive de nuestros cuidados.

La mujer que no se halla bien _en su casa_, será en vano que busque la

dicha en el ruido y las fiestas; porque en el mundo y entre su más

espléndido bullicio, el alma huérfana está tan aislada como en las más

vastas soledades, como en los más espantosos desiertos.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 202 / 399 题