I.

Cuando he tratado de escribir algun artículo de costumbres, y he

pensado retratar en él un tipo, he buscado alguno que sea, no sólo

conocido, sino _mal conocido_: es decir, ó excesivamente alabado, ó

vilipendiado en demasía.

Á la coqueta se la juzga con arreglo á uno de estos dos extremos: el

ódio de todas las mujeres y de algunos hombres, y las simpatías de una

no pequeña parte del sexo fuerte.

Á mi juicio, hay diversidad en la especie de las coquetas, y sin amor

propio puedo decir que el juicio de una mujer en este asunto, es de

mucha mayor validez que el de un hombre.

Si no me engaño, es nuestro esclarecido poeta D. Tomás de Iriarte el

que ha definido á la coqueta en estos cuatro versos:

«Es la coqueta, mujer

Que pasa alegre su vida,

Anhelando ser querida

Y no pensando en querer.»

Mas desde que se escribió esta definicion, la especie ha adquirido

variedades notables.

La coqueta de que habla Iriarte tiene en su carácter algo de noble y de

bello: el anhelo del cariño dice mucho en favor de quien le abriga, y

no será extraño que esa coqueta, áun sin pensar en querer, quiera

cuando ménos lo espere, y quiera con pasion y con lealtad.

La coqueta que piensa y siente no es muy temible: pero hay otra que si

piensa no siente, y esa es el verdugo de todo el que siente por ella.

La clase de mujeres á que me refiero anhela inspirar pasiones, pero con

la decidida intencion de burlarse de esas pasiones: ansian siempre lo

imposible, y el hombre que más estimasen, el que les fuese más

agradable, le desdeñarian si le viesen realmente apasionado de ellas.

Estas mujeres temibles quieren dominar en general al sexo que llamamos

fuerte; su anhelo no es de amor, sino de dominio; su afan no es de

afecciones ni de ternura, sino de homenajes; el cariño las fatiga y las

aburre, y no se libra de sus tiros ni el honrado y ejemplar padre de

familia; si hay en ellas alguna capacidad para el sentimiento, tal vez

alcanza á interesarlas el que más resiste á sus manejos y á sus

_avances_, como dicen nuestros vecinos los franceses.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 133 / 399 题