IV.

¡Pequeñas, bellas y delicadas virtudes! ¡Perlitas puras de la cadena de

la vida, hecha de tanto hierro! ¡Yo os amo, os venero y os llamo en

auxilio mio á todas horas! ¡Os necesito, porque adoro vuestra belleza!

¡Abridme vosotras los corazones y conquistadme afectos! ¡Sed mis

protectoras, y que vuestro dulce y santo perfume anuncie mi presencia!

Amables y lindas jóvenes que leeis estas líneas, mejor sentidas por mi

corazon que trazadas por mi mano: la virtud que resulta de todas estas

pequeñas virtudes reunidas, es tambien una gran virtud, como es bello y

admirable un mosaico compuesto de partículas diminutas y delicadas;

pero esta gran virtud que poseeréis practicando las pequeñas, no es

fea, sino bella, adorable, llena de poesía y de gracia: esta gran

virtud os exige el ser agradables, bonitas, elegantes, afables y

dulces: os ordena cultivar vuestro talento y vuestras gracias, y es la

sola verdaderamente grande y digna de ser ofrecida al Dios, todo amor,

todo grandeza, bondad y misericordia.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 102 / 399 题