LAS PEQUEÑAS VIRTUDES.

Los negocios domésticos, los deberes

sociales, los estudios, las facultades

del espíritu y del corazon, ofrezcamos

todo esto á Dios: mi querida

señora, sed amable para él, humilde

y paciente por él, y tendréis un

tesoro de horas afortunadas; no de

horas sin pesares, pero sí dichosas,

porque estarán en armonía con vuestra

conciencia y con el divino modelo;

allí está el mérito; allí está la

paz; allí está la caridad; allí está la

fuerza.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 97 / 399 题