II.

Hay dos clases de talento, aunque ambas forman un todo que, cuando

alguna mujer lo llega á poseer, constituye el bello ideal de nuestro

sexo: mas aunque sólo posea una de estas dos clases, puede ya ser amada

y estimada en alto grado.

Aparte del _talento artístico_, que es el primero y más brillante,

aparte del talento que crea y embellece, del talento literario, en fin,

está el talento de la vida, el talento de saber llevar una existencia

decorosa y honrada, de cuidar su casa y sus intereses.

Este talento hace tomar el lado bueno en todas las cosas de la vida y

huir el malo; enseña el modo de unir la exquisita distincion á la

prudente economía; la dignidad á la bondad; el órden, que es la gracia,

con la amable libertad del espíritu, que no conocen los caractéres

sistemáticos y meticulosos.

Este talento es el que más conviene á la mujer; el artístico no se

elige. Dios lo da ó lo niega, segun sus altos designios; pero el

talento de la vida puede adquirirse, y es indudable que se adquiere con

la reflexion y hasta con la práctica del mundo.

Ya la educacion de la mujer se ha hecho más extensa, y su ilustracion

va tomando cada dia más rápido vuelo: ya la mujer lee, y, como

consecuencia natural, comprende muchas cuestiones sociales, puede

reflexionar acerca de ellas, y puede ser la compañera y la amiga del

hombre y el primer Mentor de sus hijos.

La vida tiene una doble fase: el lado serio (y éste es el más

importante) y el lado frívolo, ligero y agradable. El verdadero talento

de la mujer consiste en llenar los deberes que los dos imponen;

consiste en cuidar del gobierno interior de su casa, de la dicha de su

marido, de la educacion y bienestar de sus hijos: mision que no puede

llenarse sin una razon clara y sin una tranquila fortaleza de espíritu.

En el terreno práctico de la vida, la cólera y los arrebatos que ésta

produce no sirven para nada; son precisas la prudencia, la calma, la

reflexion, gran suma de dulzura y de paciencia, y no menor de fortaleza

y dignidad de carácter: con la diplomacia se consigue mucho: con la

fuerza no se alcanza nada.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 89 / 399 题