Trabaja sin descanso para sus cinco hijos, como él llama á los
huérfanos, y cuando la fatiga le abruma, mira al cielo con los ojos del
alma, y allí ve la sombra de su hermana.
El sacrificio le ha mostrado el amor.
La muerte le ha mostrado á Dios: hoy su vida tiene un noble objeto: la
felicidad de cinco desvalidas criaturas.