Mi amigo no ha vuelto ya á pronunciar su terrible «¿para qué?»

Trabaja sin descanso para sus cinco hijos, como él llama á los

huérfanos, y cuando la fatiga le abruma, mira al cielo con los ojos del

alma, y allí ve la sombra de su hermana.

El sacrificio le ha mostrado el amor.

La muerte le ha mostrado á Dios: hoy su vida tiene un noble objeto: la

felicidad de cinco desvalidas criaturas.

Un libro para las damas: Estudios acerca de la educación de la mujer · 第 42 / 399 题