_Extracto resumido de lo que ha ocurrido en la expedicion del
descubrimiento de la_ Bahía sin Fondo, _en la Costa Patagónica_.
Salió esta expedicion de Montevideo, compuesta de cuatro embarcaciones
armadas en guerra, con 114 hombres de tropa con sus respectivos
oficiales, en 15 de Diciembre de 1778, comandada por el Comisario
Super-intendente D. Juan de la Piedra; y navegando despues de salir del
Rio de la Plata en 7 de Enero, entraron en una gran Bahía por la latitud
de 11 grados 30 minutos, y dentro de ella á la parte del S de su
entrada, un excelente puerto de 10 leguas de extension y 6 ó 8 en sus
mayores anchuras. A este puerto se puso el nombre de _San José_, el cual
tiene su entrada de casi una legua de ancho con 40 brazas de fondo, y
para el interior de ella en diferentes lugares, y la bahía tiene en
partes 80 brazas. Ni en esta, ni en el Puerto de San José se encontró
bajio, ni escollo, ni isla alguna, pues todo es limpio y con un fondo
prodigioso.
A la derecha de la entrada de esta Bahía se halló otro puerto, que se
denominó de _San Antonio_, el cual es mas pequeño que el de San José, y
solo sirve para embarcaciones menores. El terreno del de San José, en
que desembarcó la tropa, demostraba capacidad para sembrar, pero falto
de agua dulce, pues todas las que se hallaban en pozos que se abrian,
era salobre y salitrada, sin embargo que en algunos se halló mas
sufrible. Con todo, en 31 de Enero hallaron á distancia de 4 ó 5 leguas
del establecimiento, tres manantiales de agua dulce muy buena y en
bastante cantidad, y vieron que el terreno prometia mas fertilidad que
el antecedente, y con mejor pasto y leña. Hicimos algunas mudanzas de
lugar, para establecernos con mas ventajas junto al puerto. En este no
encontramos vestigio de gente ni indios, mas sí mucha abundancia de sal
muy especial con visos de rosada. Encontraron liebres, guanacos, lobos y
perdices, cochinilla silvestre, yeso, ocre y canchalagua.
Al SSO de dicho Puerto de San José, se descubrió otro de igual ó mayor
grandeza, formando la tierra entremedia de ambos una península, cuya
garganta en su parte mas angosta no llega á tener una legua de ancho:
pero su entrada es de mayor grandeza que la de San José, y aun no se ha
podido examinar con precision.
De este primero establecimiento, se mandó reconocer la entrada del Rio
Sauce ó Negro, que se habia visto antecedentemente y no se habia podido
entrar: para cuya diligencia se mandó una embarcacion que salió de San
José el dia 13 de Febrero, y en el 18 se vieron señales de tierra por la
corriente, palos quemados sobre el mar, color del agua y otros
vestigios.
El dia 22 á las cinco de la mañana se avistó la boca del rio que se
buscaba, la cual se reconoció llena de bajios y dimos fondo en tres
brazas, y echando el bote al agua entramos en dicha boca con la sonda en
mano, y desembarcamos en tierra. Hallamos árboles grandes de sauces
secos que habian traido las corrientes del rio: en tierra hallamos
plantas como las del puerto de San José, apio, llanten y otras: patos,
chorlitos, perdices é infinitos lobos, de admirable tamaño. Y observando
que la marea crecia con velocidad, y que estabamos en media marea, sale
á la barra á hacer las señas prevenidas para entrar el bergantin que
llevó el bote por su proa, y dió fondo dentro del espresado rio en tres
brazas de agua, y soltando la gente en tierra hallamos perdices, liebres
y muchos lobos de aceite, con que se divertió la gente en matar algunos,
aumentando la alegria de haber entrado.
El dia 23 dió la vela el bergantin llevando el bote por la proa,
siguiendo rio arriba para reconocer el país y sus habitantes, pues el
fuego y los perros daban indicios de haber gente: y con efecto, se vió
un pelotoncito de gente, y se mandaron venir á bordo los primeros indios
que aparecieron, que eran ocho, antes que llegase una multitud de ellos
que á toda priesa caminaban. Entre estos venian dos desertores del
pueblo de San José, que se habian desertado con otros nueve, de los
cuales solo estos dos vivieron, habiéndose muerto los otros y el negro
de D. Juan de la Piedra, al rigor de la inclemencia de estos campos,
excesivo calor, hambre y sed, á mas 18 que se mandaron buscar entre
hombres, mugeres y criaturas. Se les dió de comer, y se regalaron con lo
poco que teniamos. Dióse fuego á un cañon y al principio se
amedrentaron, pero luego se alegraron con mucha algazara, y al ponerse
el sol se mandaron á tierra.
Hasta el dia 25 continuaron los indios á venir á bordo, y en este
vinieron los indios con una cautiva que era india pampa y hablaba el
español regularmente: la cual dijo que estos indios no tienen adoracion,
solo un poco veneran al sol, comen guanacos, avestruces y carne de
caballo: que sacan de bajo de la tierra unas batatillas muy chicas, que
comen ya crudas ya cocidas, y raices, que tostadas hacen de ellas harina
con que componen sus _poleadas_, y asimismo de una semilla muy chica que
parece mostaza, tambien la muelen entre dos piedras y hacen poleadas.
Dijo mas, que rio arriba hay muchos indios Aucaces y Teguelches, pero
que están lejos: que los Teguelches son pobres, y los Aucaces ricos,
pues tienen ganado vacuno, caballar y ovejuno con abundancia: que hacen
mantas, pellones y ponchos; que amazan y siembran. Dijo que estuvieron
mucho tiempo entre cristianos, y que nunca vieron ni entre estos indios
hubo noticia de ver otra embarcacion en este rio, ni en sus costas, ni
jamas habian visto cristiano alguno.
Hasta el dia 11 Marzo continuaron las visitas de los indios: se ofreció
un indio á pasar en el bergantin, que no se admitió sin beneplacito de
su cacique por no digustarlos, y conseguido, lo embarcaron, y él muy
contento queria arrojar al agua el pellejo con que se cubria. No pudimos
salir la barra hasta esta dia, sin embargo de haberse largado para este
fin el dia 28 del antecedente mes, lo que hicimos por 13 palmos de agua,
y con felicidad llegamos el dia 18, donde hallamos la noticia de haber
D. Juan de la Piedra seguido viage á Buenos Aires, y que se hallaba
comandando aquel establecimiento D. Francisco de Viedma.
Con las noticias referidas del Rio Sauce, resolvió D. Francisco Viedma
pasar á aquel parage, lo que puso en práctica en el dia 11 de Abril, que
salieron del Puerto de San José, y en el dia 18 entraron la barra de
dicho rio, y se dió fondo á tres leguas de la boca, y luego se continuó
á navegar rio arriba hasta las seis horas de la tarde en que se fondeó
segunda vez, y en el siguiente dia se subió mas arriba, como á distancia
de 9 leguas de la boca del rio.
Los indios continuaron á venir á bordo, y los nuestros á tratar con
ellos, dándoles de comer y algunos regalos: y sin embargo de mostrar en
sus movimientos algunas desconfianzas, no hubo novedad por el cuidado
con que nos manejabamos: y en el dia 23 de Abril se empezó el trabajo de
levantar un fuerte, cortándose madera para él, abriendo un foso, las
oficinas y ranchos precisos, habiéndose escogido terreno para el
establecimiento en la márgen del S de dicho rio; lo que se continuó
hasta aquel.
Dia 20 de Mayo, llegaron los toldos que tenia el Cacique Negro, que se
conserva de paz con nosotros en Buenos Aires, entre los cuales venian
dos negros que habian cautivado en el dristito de Buenos Aires, y una
muchacha que tendria 12 años, que se rescató. El cual cacique entregó al
Comandante una carta del Exmo. Virey D. Juan José de Vertiz, que se la
habia confiado para conducir por tierra.
Hasta el dia 13 no hubo cosa notable que espresar: este dia creció tanto
el rio, impelido por la agua del mar agitada de vientos muy frescos, que
inundó toda la nueva poblacion empezada de la parte del S, creciendo el
agua tres cuartas sobre el terreno: de suerte que la gente se subió
sobre los ranchos para escapar, la cual no tuvo de duracion mas de media
hora, ni hizo perjuicio á los géneros y provisiones, por no haberse
desembarcado. Por cuya causa juzgó el Comandante, que era preciso
mudarla para la parte del N en que habia terreno alto y á donde no
podrian llegar las crecientes: lo que se egecutó inmediatamente, y se
queda trabajando en un fortin de 55 brazas en cuadro, con su foso para
cubrir las provisiones, gente y pertrechos, de alguna invasion que
intenten los indios, en que se montarán algunos pequeños cañones.
Estas son las noticias que se tienen de estos nuevos descubrimientos
hasta el presente.