A. MAGARIÑOS CERVANTES.

P. D.--Esto escribiamos hace tres meses: y recien en el dia de la fecha,

4 de Abril, llegan á nuestras manos las primeras pruebas del mencionado

libro. En una estensa y afectuosa carta, nos esplica el Sr. Casaballe

los motivos agenos á su voluntad, que han retardado la impresion, y como

esta circunstancia, nacida principalmente del escesivo trabajo de que

se vé amenudo recargada la imprenta de Mayo, ha dado márgen á diversas

interpelaciones, trascribimos á continuacion la carta que al efecto

publicamos en los periódicos de Montevideo.

Solo nos resta añadir respecto de dicha carta, que resueltos á llevar

adelante los propósitos en ella consignados, bajo las condiciones y en la

forma espresada, la reproducimos aqui con el doble objeto de que llegue

á noticia de los suscritores que no la hayan leido, y como una promesa

que si obstáculos insuperables no lo impiden, mes mas ó menos, ha de

convertirse en realidad.

Dice asi:

Sres. Redactores de la _Tribuna_.

Buenos Aires.

Montevideo, Marzo 14 de 1860.

Muy señores mios.--Uno de mis amigos ha tenido la bondad de enviarme,

dentro de una carta que he recibido con bastante retraso, por estar

equivocada la direccion, un párrafo inserto en la _Tribuna_ del 7 del

corriente, en que ustedes tienen la bondad de dirigirme algunas preguntas

á _nombre de la literatura del Rio de la Plata_.

“¿Por qué, dicen ustedes, hoy que la oliva de la paz dá sombra á estos

pueblos, no continúa el señor Magariños Cervantes la publicacion de la

Biblioteca Americana?

“Obras de esa naturaleza no deben cesar jamás, por su intrinseca

importancia, cuanto por el estimulo que despiertan en la juventud etc.”

Agradeciendo cordialmente esta afectuosa indicacion, que ya me habian

hecho otros periódicos y varios suscritores, les diré que al alejarme de

Buenos Aires en Enero de este año, dejé á D. Cárlos Casaballe un tomo del

Dr. D. Juan M. Gutierrez con un pequeño prólogo en el que me despedia

de los suscritores y esplicaba las razones que me obligaron á suspender

la Biblioteca un mes despues del pronunciamiento de los pueblos de la

Confederacion.

Ignoro los motivos que habrán impedido al señor Casaballe cumplir la

formal promesa que me hizo de imprimirlo: probablemente la escases de

operarios será la causa. Yo creyendo que el referido tomo se publicaria

mas pronto, juzgué inútil hacer ninguna advertencia al público, y por ese

motivo he guardado silencio hasta ahora, en que la interpelacion de la

_Tribuna_ me pone en el deber de romperlo.

La favorable acojida que obtuvo esa publicacion, que al suspenderse

por los sucesos de la guerra, contaba con novecientos suscritores en la

República Oriental, Estado de Buenos Aires, Confederacion y Paraguay,

segun consta de las listas publicadas al fin de cada tomo, me hizo creer

en la posibilidad de que alcanzase larga vida, y mas de una vez he ideado

diversas combinaciones para llegar á ese resultado.

Una de ellas era publicar un periódico político, comercial, judicial

y literario, órgano de los intereses permanentes y generales de la

República Oriental, titulado EL URUGUAY, y que por el fondo y por la forma

justificase su título; y si lograba reunir una suscricion suficiente á

costear los crecidos gastos que demanda, agrandarlo de manera que se

pudiesen dar cabida en él mas adelante, á los tomos de la Biblioteca,

de modo que los suscritores recibiesen cada mes el periódico y un libro

intercalado en él por el mismo precio de otro cualquier diario.

La nueva situacion en que ha entrado el pais desde el 1ᵒ de Marzo y otras

circunstancias que seria largo esponer, me han hecho volver á pensar en

mi antiguo proyecto; pero al ir á ponerlo en planta, he tropezado con

dificultades mas serias de lo que me imaginaba.

Y no vayan ustedes á creer que los obstáculos nacen de las autoridades

ó cosa parecida: no: son por ahora puramente materiales. Nada temia ni

temo del Gobierno ni de los partidos, porque el móvil, las tendencias,

los principios que ese periódico sostendria, no pueden ser mas dignos y

elevados.

Espondrelos aqui en breves palabras, para justificar lo que avanzo,

copiando un párrafo del prospecto que tenia escrito desde el 2 de Marzo.

“EL URUGUAY, caso que se publique, no levantará ninguna bandera de

partido: periódico _nacional_, en la noble espresion de la palabra,

y consagrado únicamente á los intereses permanentes y generales del

pais, buscará la solucion de nuestros problemas sociales, no en

pequeñas y transitorias cuestiones que solo conducen á perpetuar,

con mengua de todos, los odios que nos dividen, sino en el estudio

práctico de la Constitucion: en la recta observancia de la ley;

en el respeto á las autoridades emanadas de ella, en el mutuo y

franco cumplimiento de los derechos y deberes que asigna é impone

á Gobernantes y á gobernados; en la propaganda de los altos

principios de la democracia; y finalmente en el análisis y difusion

de las buenas doctrinas, aplicables á nuestras necesidades:

esas doctrinas que abarcan los diversos ramos del saber humano,

relacionados con los elementos que constituyen la vida política,

económica, intelectual y moral de las naciones; y que valen la pena

de que á su triunfo consagren sus esfuerzos todos los hombres de

corazon é inteligensia, sin mas recompensa acaso que el aplauso y

simpatia de los buenos.

“El jérmen de este pensamiento se encuentra en varias de mis

publicaciones anteriores (véase el programa de la _Revista española

de ambos mundos_ y Biblioteca Americana t. 5ᵒ pag. 273) y desde que

regresé de Europa se ajita en mi cabeza. ¿Habrá llegado el momento

de realizarlo? Lo ignoro aun; pero de él forma parte la Biblioteca

Americana, aunque no me sea posible continuarla inmediatamente;

puesto que, prescindiendo de lo que dejo apuntado mas arriba,

compromisos contraidos y las atenciones de mi estudio de abogado

que no pienso ni quiero cerrar, no me permitirán consagrar al mismo

periódico sino una parte de mi tiempo, como tantos otros letrados

que han sido y son á la vez periodistas; ya que por desgracia

todavía la vida de escritor público entre nosotros, si bien tiene

mas importancia de lo que jeneralmente se crée, no es una profesion

que recompense los disgustos y compromisos que ocasiona, ni dá al

que la ejerce la consideracion que merece cuando se desempeña con

altura y dignidad.”

Esta sencilla exposicion convencerá á ustedes que no he renunciado

completamente á mis antiguos propósitos, y que la literatura del Rio

de la Plata tiene en mi todavia un obrero aunque humilde, decidido y

perseverante.

En fin, obras son amores, y concluyamos que esta carta ya se va haciendo

muy estensa. Voy, pues, á trabajar con doble empeño para llevar á cabo

mi idea, que necesariamente exije algun tiempo antes de poderla plantear

como deseo; pero sino logro vencer las dificultades materiales, ó no veo

condiciones favorables para el desarrollo del fin que me he propuesto,

quedará aplazada la aparicion del URUGUAY, para tiempos mejores, y con

él la continuacion de la BIBLIOTECA. Entre tanto aprovecho la ocasion

que ustedes me ofrecen para disculparme con los suscritores de aquella

publicacion y darles las esplicaciones que anteceden. Por consiguiente

agradeceria á ustedes lo mismo que á sus cólegas de Montevideo me hicieran

el obsequio de reproducir esta carta, si la creen digna de ocupar un lugar

en sus columnas; hay en ella algunas ideas que conviene popularizar,

y me interesa que esos suscritores y mis amigos personales sepan al

menos que no depende de mi buen deseo complacerles desde luego, sino de

circunstancias superiores á mi voluntad.

Esperando que asi lo hagan, les doy las gracias de ante mano y me repito

etc.

_Alejandro Magariños Cervantes._

Apuntes biograficos de escritores, oradores y hombres de estado de la Republica Argentina · 第 5 / 55 题