Al amanecer volví á buscar el bergantin, que me tenia con bastante
cuidado el tenerlo fondeado afuera, dejando el reconocimiento del rio
principal para despues de tenerlo asegurado adentro. A las doce llegué
á bordo, y le hice señal á la chalupa de que viniese á bordo, que
habia ido á cortar leña, la que llegó á la una de la tarde. Pasamos
aquí el resto del dia y la noche, por estar el viento contrario.