Amaneció el viento al OSO fresco, y fui á la Isla de Bordas á observar
la latitud, que es de 40° 3'. A las doce y media mandé la mitad de la
gente á bordo, por haber arreciado mucho el viento, y fué tanto que no
pudo volver el bote en busca mia, ni de la demas gente. Siguió siempre
el temporal, y me quedé en la isla esta noche, habiendo sido preciso á
bordo dar fondo á la _esperanza_.