Amaneció viento del cuarto cuadrante recio; á las doce se llamó al SO.
A la una, habiendo algo abonanzado, me hice á la vela, y se me cayó el
relox al agua, quedándome sin siquiera una ampolleta para gobierno, y
sin relox alguno bordo de ninguna especie. Seguí adelante, gobernando
al N 1/4 NO. A las tres dí fondo, y reconociendo que no era buen
paraje, zarpé el ancla y me hice á la vela, y navegué por 3-1/2,
4-1/2, 5 y 6 brazas de agua, y dí fondo en 2-1/2, á distancia de una
milla de la Isla de Bordas, demorando esta por su medianía al N 1/4
NO.