A las siete de la mañana salí, dando vuelta por el NNO NO y SO,
siempre por el fondo desde 3 palmos á 7, á excepcion de algunos pozos,
ó canalizos muy angostos, hasta que llegué á 3 brazas de agua, y 2 y
media arrimado á la Isla de Urristi, cuyo sitio es un buen fondeadero
abrigado y de buena tenazon. Desde este sitio fuí siguiendo la canal,
pero á distancia de media milla dimos sobre bajos, despues de haber
varado infinitas veces: arrimamos á la isla para aguardar la bajamar,
á ver si en ella descubria algun canalizo por donde seguir; observé la
pleamar á la una y un quinto de la tarde, de que se sigue que el dia
de la conjuncion ser á las cinco y un quinto. Habiendo bajado al agua,
se repartieron los marineros por los desplayados, y el proel de la
chalupa pasó hasta la tierra firme desnudo, nadando algunos pozos; el
que llegó de noche con la noticia, de que todo el trecho que hay desde
la isla á tierra no tiene canal alguna, pero que se habia visto muchas
veces casi sumergido en fango. Desde esta isla para el NNE se descubre
un laberinto de bajos y juncales, y todo fango intransitable. A las
nueve de la noche descargó una turbonada de viento y agua con truenos,
y así se mantuvo toda la noche.