Al amanecer bajé á tierra á reconocer el campo, á fin de hallar agua
dulce, observando la latitud, y la hora de la pleamar: anduve toda la
mañana sin que pudiese descubrir agua. Al mediodia observé el sol á la
lengua en 40° 32', y la pleamar á la una y tres cuartos de la tarde, y
siendo en el Rio Negro en este dia, á las once, tres quintos, se sigue
que hay dos cuartos nueve minutos de diferencia de un puerto á otro.
Al anochecer me retiré á bordo, y se mataron hoy 17 jabalies, á cuyo
tiempo llegó la chalupa de registrar la isla, en la que no halló otra
cosa digna de notar que muchas gamas; estando esta circundada de mar
por todas partes, y siendo la distancia mas breve á tierra firme de
cinco millas, de las cuales trajeron diez muertas.