JOSE MAZZINI.

Como Mazzini, todos los pensadores que buscaban en Europa tambien el

ideal político de la humanidad y creyeron por un momento vistumbrarlo en

los Estados Unidos, manifestaron ó sintieron las mismas decepciones al

comtemplar la total indiferencia del gobierno americano en los sucesos

internos de la isla de Cuba.

Pero no eran solamente los estraños quienes condenaban esta

política.--Lejisladores, jueces, filósofos, todos ó la mayor parte de

los hombres importantes de la Union hicieron oir su voz para impugnar al

Gobierno su actitud.--El juez Alfredo Conkling dirijióse á Mister Fish

echandole en cara ser el iniciador de procedimientos tan erróneos. Este

Ministro y Mister Sumner, partidarios de España en el gabinete del

General Grant, vencidos al fin por el clamor universal, cambiaron de

política aunque tarde. Mister Sumner presentó al Senado americano cinco

proposiciones, á saber:

Los Estados Unidos no pueden oir con indiferencia las noticias de

bárbaros ultrajes que sin cesar le vienen de la isla de Cuba.

Declaran que hace mal el Gobierno Español en no abandonar para siempre

semejantes pretensiones (las de la esclavitud) y en pretender dilatarlas

por un tiempo indefinido.

Ha pasado el tiempo de las colonias europeas en este hemisferio.

El pueblo de los Estados Unidos declara sus simpatías hácia sus

compatriotas americanos de Cuba que pelean por su independencia.

Las resoluciones anteriores se comunicarán al Gobierno de España por el

Presidente de los Estados Unidos.

Los Ministros del General Grant comprendieron cual era el espíritu de la

opinion pública en su país, cuando ya terminada la lucha y los

insurrectos esparcidos por el mundo ó víctimas de su patriotismo, nada

podian hacer á fin reconquistar el terreno perdido ó de aprovechar en

beneficio de su santa causa las ventajas del reconocimiento de su

belijerancia.

Se habia autorizado con anterioridad, aunque no de un modo oficial, el

asiento en Nueva York de un club político con manifiestas tendencias

libertadores y parcialmente algunos Estados de la Union habian

reconocido la independencia de la isla.

Todos estos hechos, si bien no tenian trascendencia internacional,

importaban para los revolucionarios un estímulo que hubiera sido de

resultados fecundos en el principio de la guerra. Hoy sirven al escritor

para disculpar la actitud de los Estados Unidos, condenando á sus

mandatarios y conceden á los patriotas cubanos halagadoras esperanzas

para lo futuro.

En la América hispana se procedió con más entereza.--Varios gobiernos

reconocieron en oportunidad la belijerancia de los insurrectos y hasta

en el Congreso internacional reunido en Lima durante el año 1864, fué

admitido como Ministro plenipotenciario de Cuba el Sr. Dn. Francisco de

Paula Bravo.

Propúsose en Colombia la idea de formar un pacto en Sud América con el

fin de hacer simultáneamente el reconocimiento de la independencia

cubana. Las proposiciones para obtener ese resultado, redactadas por el

Sr. Jorge Holguin y presentadas al Congreso en 31 de Mayo de 1870, están

concebidas en los términos siguientes: 1º La causa por la cual luchan

los patriotas de Cuba es la causa por que Colombia combatió sin descanso

desde 1810 á 1821--2º El interés de la propia conservacion y nuestros

deberes como pueblo civilizado y cristiano, justifican de la manera mas

completa la intervencion de Colombia. 3º Las agresiones de la Europa

monárquica contra la libertad y la independencia de la América, han

tenido y tendrán siempre por base la dominacion española en Cuba--4º La

política de los Estados Unidos no puede servirnos de guia en esta

ocasion--5º Los recursos que necesitariamos para esta guerra no están

fuera del alcance de nuestros medios--6º Es llegada la época de que

Colombia asuma en la política de Sud América la posicion á que la llaman

su situacion topográfica, sus tradiciones históricas, su poblacion y sus

conquistas políticas.--Por todas estas consideraciones nos atrevemos á

aconsejaros que aprobeis el proyecto de ley por el cual se promueve la

formacion de un _pacto americano_ para obtener la independencia de las

antillas Cuba y Puerto Rico.

Las ideas dignas y elevadas que manifiesta el Sr. Holguin en su

proyecto, no podian tener el éxito deseado, por que se requeria, para

hacerlas prácticas, promover un pacto americano; y hemos visto ya que

todas las reuniones internacionales americanas, aun aquellas que se

convocaron para debatir los intereses del continente, fueron siempre

infructuosas.

La situacion política futura de la hermosa antilla ha preocupado tambien

á los gobiernos europeos.

Francia é Inglaterra propusieron á los Estados Unidos una convencion por

la cual las tres potencias se obligaran á no anexionar jamas la isla á

su territorio.

El Señor Everret, sucesor del notable estadista Webster en el ministerio

de Estado, respondió con agudeza á tan estraña proposicion. Dijo que si

una isla como la de Cuba, perteneciente á España, se encontrara en la

desembocadura del Tamesis ó del Sena en vez de estar en la del Missisipi

y los Estados Unidos propusieran una convencion análoga, seguramente no

seria atendida con seriedad por las potencias espresadas. Agrega el

Señor Everret que los Estados Unidos no usarán jamas de la fuerza para

obtener la anexion, pero que no pueden tampoco anticipar compromisos

sobre la conducta que el porvenir pueda imponerles.

Los americanos en tiempo del general Prim idearon el plan de comprar á

España su colonia por cuenta de los mismos cubanos y bajo la garantia de

los Estados Unidos. A las comunicaciones de gabinete en que se hacian

esas propuestas, el Gobierno Español contestó, que por estar en ello

interesado el honor nacional no podian tomarse en consideracion

proposiciones ni arreglo alguno antes de estar sometidos los rebeldes de

la isla. Mas adelante, siendo Presidente de la Union Mister Polk,

pretendieron comprarla directamente; pero, esta como otras veces, negóse

España á oir propuestas é insinuaciones destinadas á alejar su

dominacion del pais que considera _el mas rico floron de su corona_.

No puede conjeturarse con acierto el porvenir que le está reservado á la

hermosa antilla. Todo corazon republicano acompaña, no obstante, en

secreto á los emigrados patriotas que, diseminados en el mundo de Colon

desde Nueva York á Buenos Aires y á pesar de haber adoptado nueva pátria

en la tierra hospitalaria que ha cobijado su desgracia, conservan puro é

inculcan á sus hijos el sentimiento de la propia nacionalidad.

Política americana · 第 18 / 33 题