7 y no solo con su venida, mas aun con la consolacion con que él fué

consolado de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro,

vuestro celo por mí, para que así me gozase mas.

8 Porque aunque os contristé por carta, no me arrepiento: aunque me pesó,

porque veo que aquella carta, aunque por [algun poco de] tiempo, os

contristó.

9 Ahora me huelgo: no porque hayais sido contristados, mas porque hayais

sido contristados para enmienda; porque habeis sido contristados segun Dios,

[de tal manera] que ninguna pérdida hayais padecido por nuestra parte.

10 Porque el dolor que es segun Dios, hace enmienda saludable, de la cual no

hay arrepentimiento: mas el dolor del siglo obra muerte.

11 Porque hé aquí esto mismo que segun Dios fuisteis contristados, ¡cuánta

solicitud ha obrado en vosotros! ¡antes defensa, antes enojo, antes temor,

antes gran deseo, antes celo, antes venganza! En todo os habeis mostrado

limpios en el negocio.

12 Así que aunque os escribí, no os escribí [solamente] por causa del que

hizo la injuria ni por causa del que la padeció, mas [tambien] para que os

fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.

13 Por tanto tomamos consolacion de vuestra consolacion: empero mucho mas

nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido recreado su espíritu de todos

vosotros.

14 Y si algo me he gloriado á él de vosotros, no he sido avergonzado: antes

como todo lo que habiamos dicho de vosotros [era] con verdad, así tambien

nuestra gloria con Tito fué hallada verdadera.

15 Y sus entrañas son mas abundantes para con vosotros, cuando se acuerda de

la obediencia de todos vosotros; y de como le recibisteis con temor y

temblor.

16 Así que me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros.

CAPITULO 8

1 ASIMISMO, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que ha sido dada á

las Iglesias de Macedonia:

2 que en grande prueba de tribulacion la abundancia de su gozo permaneció; y

su profunda pobreza abundó en riquezas de su bondad.

3 Porque conforme á sus fuerzas, (como yo testifico por ellos,) y aun sobre

[sus] fuerzas han sido liberales;

4 rogándonos con muchos ruegos, que recibiésemos la gracia, y la

comunicacion del servicio que se hace para los santos.

5 Y no como lo esperabamos, mas aun á sí mismos dieron primeramente al

Señor, y á nosotros por la voluntad de Dios.

6 De tal manera que exhortamos á Tito, que como comenzó antes, así tambien

acabe esta gracia entre vosotros tambien.

7 Por tanto como en todo abundais en fé, y en palabra, y en ciencia, y en

toda solicitud, y en vuestra caridad con nosotros, que tambien abundeis en

esta gracia.

8 No hablo como quien manda; sino por experimentar la liberalidad de vuestra

caridad por la solicitud de los otros.

9 Porque ya sabeis la gracia del Señor nuestro Jesu Cristo, que por amor de

vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fuéseis

enriquecidos.

10 Y en esto doy [mi] consejo: porque esto os conviene á vosotros, que no

solo á hacerlo, mas aun á quererlo comenzasteis antes el año pasado:

11 ahora pues acabadlo con el hecho: para que como fué pronto el ánimo en el

querer, así tambien lo sea en el cumplirlo de lo que teneis.

12 Porque si primero hay la voluntad pronto, será acepta por lo que tiene,

no por lo que no tiene.

13 Porque no para que á otros sea relajacion, y á vosotros apretura: sino

para que en este tiempo á la iguala, vuestra abundancia supla la falta de los

otros:

14 para que tambien la abundancia de ellos supla vuestra falta, y haya

igualdad:

15 como esta escrito: El que tuvo mucho, no tuvo mas; y el que poco, no tuvo

menos.

16 Empero gracias á Dios que dió la misma solicitud por vosotros en el

corazon de Tito;

17 que recibió la exhortacion; y aun con mayor solicitud, de su voluntad se

partió para vosotros.

| 18 Y enviamos juntamente con él al hermano, cuya alabanza es en el

Evangelio por todas las Iglesias:

19 y no solo [este,] mas aun tambien fué ordenado por las Iglesias el

compañero de nuestra peregrinacion para [llevar] esta gracia, que es

administrada de nosotros, y del ánimo vuestro pronto, para gloria del Señor:

20 evitando que nadie nos vitupere en esta abundancia que ministramos:

21 procurando lo honesto, no solo delante del Señor, mas aun delante de los

hombres.

22 Enviamos tambien con ellos á nuestro hermano, al cual muchas veces hemos

experimentado diligente: mas ahora mucho mas con la mucha confianza que

[tenemos] en vosotros.

23 Ó por Tito, que es mi compañero y coadjutor para con vosotros; ó por

nuestros hermanos [que son] apóstoles de las Iglesias, y la gloria de Cristo.

21 Mostrad pues para con ellos en la faz de las Iglesias la muestra de

vuestra caridad, y de nuestra gloria de vosotros.

CAPITULO 9

1 PORQUE de la administracion que se hace para los santos, por demás me es

escribiros.

2 Porque conozco vuestro pronto animo, del cual me glorío entre los de

Macedonia, que Achaya está apercibida desde el año pasado; y vuestro ejemplo

ha provocado á muchos.

3 Y he enviado los hermanos, porque nuestra gloria de vosotros no sea vana

en esta parte: para que, como lo he dicho, esteis apercibidos;

4 porque si vinieren conmigo Macedonios, no os hallen desapercibidos, y nos

avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de este glorioso atrevimiento.

5 Por tanto tuve por cosa necesaria exhortar á los hermanos que viniesen

primero á vosotros, y aparejen primero vuestra bendicion antes prometida,

para que esté aparejada como de bendicion, y no como de escasez.

6 Esto empero [digo:] El que siembra escasamente, tambien segará

escasamente; y el que siembra en bendiciones, en bendiciones tambien segará.

7 Cada uno como propuso en su corazon, [haga,] no con tristeza, ó por

necesidad: porque Dios ama el dador alegre.

8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, para que

teniendo en todo con vosotros todo lo que basta, abundeis para toda buena

obra:

9 como está escrito: Derramó; dió á los pobres; su justicia permanece para

siempre.

10 Y el que da la simiente al que siembra, tambien dará pan para comer; y

multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de

vuestra justicia;

11 para que enriquecidos en todo, abundeis en toda bondad, la cual obra por

nosotros accion de gracias á Dios.

12 Porque la administracion de este servicio no solamente suple lo que á los

santos falta, mas tambien abunda en muchas acciones de gracias acerca de

Dios:

13 que por la experiencia de esta administracion glorifican á Dios por la

obediencia de vuestro consentimiento en el Evangelio de Cristo, y en la

bondad de la comunicacion para con ellos, y para con todos;

14 y en la oracion de ellos por vosotros, los cuales os desean á causa de la

eminente gracia de Dios en vosotros.

15 Gracias [sean dadas] á Dios del inenarrable don suyo.

CAPITULO 10

1 RUÉGOOS, empero, yo Pablo, por la mansedumbre y modestia de Cristo, (que

presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado con

vosotros,)

2 ruego, pues, que cuando fuere presente, no sea [menester ser] atrevido con

la confianza de que soy estimado usar con algunos, que nos tienen como si

anduviésemos segun carne:

3 porque aunque andamos en la carne, no militamos segun carne:

4 porque las armas de nuestra milicia no [son] carnales, sino poderosas de

parte de Dios para destruccion de fortalezas,

5 destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de

Dios; y cautivando en obediencia de Cristo á todo entendimiento,

6 y estando prestos para castigar á toda desobediencia, desde que vuestra

obediencia fuere cumplida.

7 ¿Mirais las cosas segun la apariencia? El que está confiado en sí mismo

que es de Cristo, esto tambien piense por sí mismo, que como él es de Cristo,

así tambien nosotros somos de Cristo.

8 Porque aunque me gloríe aun un poco de nuestra potestad, (la cual el Señor

nos dió para edificacion, y no para vuestra destruccion,) no me avergonzaré.

9 Mas porque no parezca como que os [quiero] espantar por cartas.

10 Porque á la verdad, dicen, las cartas son graves y fuertes: mas la

presencia corporal flaca, y la palabra de menospreciar.

11 Esto piense el tal, [que] cuales somos en la palabra por cartas ausentes,

tales somos tambien presentes en la obra.

12 Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á

sí mismos: mas no entienden que ellos consigo mismos se miden, y á sí mismos

se comparan.

13 Nosotros empero no nos gloriaremos fuera de [nuestra] medida; sino

conforme á la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, de

haber llegado tambien hasta vosotros.

14 Porque no nos extendemos sobre [nuestra] medida, como si no hubiéramos

llegado hasta vosotros: porque tambien hasta vosotros hemos llegado con el

Evangelio de Cristo:

15 no gloriándonos fuera de [nuestra] medida, [es á saber,] en trabajos

ajenos: mas teniendo esperanza del crecimiento de vuestra fé, que seremos

asaz bien engrandecidos conforme á nuestra regla;

16 y que anunciaremos el Evangelio á los que están de ese cabo de vosotros,

sin [entrar en] la medida de otro, para gloriarnos en lo que ya estaba

aparejado.

17 Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.

18 Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal [luego] es aprobado; mas

aquel á quien Dios alaba.

CAPITULO 11

1 OJALA toleraseis un poco mi locura, antes toleradme.

2 Porque os zelo con zelo de Dios: porque os he desposado á un marido, para

presentaros [como] una vírgen limpia á Cristo.

3 Mas tengo miedo de que como la serpiente engañó á Eva con su astucia, no

sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, y caigan de la

simplicidad que es en Cristo:

4 por lo cual si alguno viniere que predicare otro Cristo que el que hemos

predicado; ó recibiéreis otro espíritu del que habeis recibido; ú otro

Evangelio del que habeis recibido, lo sufrais bien.

5 Cuanto á mí, cierto pienso que en nada he sido inferior de aquellos

grandes apóstoles.

6 Porque aunque [soy] basto en la palabra, no empero en la ciencia: mas en

todo somos ya del todo manifiestos á vosotros.

7 ¿Pequé yo humillándome á mí mismo, para que vosotros fuéseis ensalzados,

porque os he predicado el Evangelio de Dios de valde?

8 He despojado las otras Iglesias, recibiendo salario para ministraros á

vosotros: y estando con vosotros, y teniendo necesidad, á ninguno [de

vosotros] fuí carga:

9 porque lo que me faltaba, suplieron los hermanos que vinieron de

Macedonia: y en todas cosas me guardé de seros pesado, y me guardaré.

10 Es la verdad de Cristo en mí, que esta gloria no me será cerrada en las

partes de Achaya.

11 ¿Por qué? ¿por qué no os amo? Dios lo sabe.

12 Mas lo que hago haré aun; para quitar la ocasion de los que querrian

ocasion por ser hallados semejantes á nosotros en lo que se glorían.

13 Porque estos falsos apóstoles obreros fraudulentos son, trasfigurándose

en apóstoles de Cristo:

14 y no es maravilla: porque el mismo Satanás se trasfigura en ángel de luz:

15 así que no es mucho, si sus ministros se trasfiguren como ministros de

justicia, cuyo fin será conforme á sus obras.

16 Otra vez digo: Que nadie me estime ser loco; de otra manera, recibídme

como á loco, para que aun me gloríe yo un poquillo.

17 Lo que hablo, no lo hablo segun el Señor, sino como en locura, con este

atrevimiento de gloria.

18 Porque muchos se glorían segun la carne: tambien yo me gloriaré.

19 Porque de buena gana tolerais los locos, siendo vosotros sábios:

20 porque tolerais si alguien os pone en servidumbre, si alguien [os]

devora, si alguien toma, si alguien se ensalza, si alguien os hiere en la

cara.

21 Dígolo cuanto á la afrenta; como si nos hubiesemos flaqueado: antes en lo

que otro tuviere osadía (hablo con locura) tambien yo tengo osadía.

22 ¿Son Hebréos? yo tambien. ¿Son Israelitas? y yo. ¿Son simiente de

Abraham? y yo.

23 ¿Son ministros de Cristo? (como poco sábio hablo) yo mas: en trabajos mas

[que ellos,] en cárceles mas, en azotes mas, en muertes muchas veces.

24 De los Judíos he recibido cinco cuarentenas [de azotes,] menos uno:

25 tres veces he sido azotado con varas, una vez apedreado, tres veces he

padecido naufragio, noche y dia he estado en el profundo [de la mar:]

26 en caminos muchas veces: peligros de rios, peligros de ladrones, peligros

de los de la nacion, peligros en los Gentiles, peligros en la ciudad,

peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros con falsos hermanos:

27 en trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos

ayunos, en frio y en desnudez:

28 sin las cosas de fuera, mi combate de cada dia, [es á saber,] la

solicitud de todas las Iglesias.

29 ¿Quién enferma, y [yo] no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me

quemo?

30 Si es menester gloriar, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza.

31 El Dios y Padre del Señor nuestro Jesu Cristo, que es bendito por siglos,

sabe que no miento.

32 En Damasco, el capitan de la gente del rey Aretas guardaba la ciudad de

los Damascenos para prenderme;

33 y fuí bajado del muro por una ventana, y me escapé de sus manos.

CAPITULO 12

1 CIERTO no me es conveniente gloriarme: mas vendré á las visiones y á las

revelaciones del Señor.

2 Conozco hombre en Cristo, que antes de catorce años (si en el cuerpo, no

lo se; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fué arrebatado hasta el

tercer cielo.

3 Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, ó fuera del cuerpo, no lo sé: Dios

lo sabe,)

4 que fué arrebatado al paraiso, donde oyó palabras secretas que el hombre

no puede decir.

5 De este tal me gloriaré: mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis

flaquezas.

6 Por lo cual si quisiere gloriarme, no seré loco, porque diré verdad:

empero lo dejo, porque nadie piense de mí mas de lo que en mí ve, ú oye de

mí.

7 Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante sobre lo que es

menester, me es dada la repunta de mi carne, ángel de Satanás, que me

abofetée.

8 Por lo cual tres veces he rogado al Señor que se quite de mí.

9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia: porque mi potencia en la flaqueza se

perfecciona. Por tanto de buena gana me gloriaré de mis flaquezas, porque

habite en mí la potencia de Cristo.

10 Por lo cual me contento en las flaquezas, en las afrentas, en las

necesidades, en las persecuciones, en las angustias por Cristo: porque cuando

soy flaco, entonces soy poderoso.

11 He sido loco en gloriarme; vosotros me constreñisteis; que yo habia de

ser alabado de vosotros: porque en nada he sido menos de los sumos apóstoles,

aunque soy nada.

12 Con todo esto señales de apóstol han sido hechas por vosotros, en toda

paciencia, en señales, y en prodigios, y en maravillas.

13 Porque ¿qué hay en que hayais sido menos que las otras Iglesias, sino en

que yo mismo no os he sido carga? Perdonadme esta injuria.

14 Hé aquí, estoy aparejado para ir á vosotros la tercera vez, y no os seré

pesado: porque no busco vuestras cosas, sino á vosotros: porque no han de

atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos.

15 Yo empero de bonísima gana gastaré y sobregastaré por vuestras almas;

aunque amándoos mas, sea amado menos.

16 Mas sea así, yo no os he agravado; sino que, como soy astuto, os he

tomado por engaño.

17 ¿Os he engañado quizá por alguno de los que he enviado á vosotros?

18 Rogué á Tito, y envié con él un hermano. ¿Os engañó quizá Tito? ¿no hemos

andado con un mismo espíritu, y por las mismas pisadas?

19 ¿O pensais aun que nos excusamos con vosotros? Delante de Dios, en Cristo

hablamos: mas todo, ¡oh amantísimos! por vuestra edificacion.

20 Porque tengo miedo que cuando viniere, no os halle en alguna manera como

no querria; y que vosotros me halleis cual no querriais: porque no haya entre

vosotros contiendas, envidias, iras, disensiones, detracciones,

murmuraciones, rumores, bandos:

21 porque cuando volviere, no me humille Dios entre vosotros, y haya de

llorar por muchos de los que antes habrán pecado, y no se han enmendado de la

inmundicia, y fornicacion, y deshonestidad que han cometido.

CAPITULO 13

1 ESTA tercera vez vengo [ya] á vosotros: en la boca de dos ó de tres

testigos consistirá todo negocio.

2 Ya he dicho antes, y ahora digo otra vez como presente; y ahora ausente lo

escribo á los que antes pecaron, y á todos los demás, que si vengo otra vez,

no perdonaré:

3 pues buscais la experiencia de Cristo que habla en mí, el cual no es flaco

para con vosotros, antes es poderoso en vosotros.

4 Porque aunque fué crucificado por flaqueza, vive empero por potencia de

Dios: por lo cual tambien nosotros [aunque] somos flacos con él, empero

viviremos con él por la potencia de Dios en vosotros.

5 Vosotros mismos tentáos si estais en fé; probáos vosotros mismos. ¿No os

conoceis á vosotros mismos, que Jesu Cristo está en vosotros, si ya no sois

reprobados?

6 Mas espero que conocereis que nosotros no somos reprobados.

7 Oramos empero á Dios que ninguna cosa mala hagais: no para que nosotros

seamos hallados aprobados, mas para que vosotros hagais lo que es bueno,

aunque nosotros seamos tenidos por reprobados.

8 Porque ninguna cosa podemos contra la verdad, mas por la verdad.

9 Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros flacos, y que vosotros seais

poderosos: y aun deseamos vuestra consumacion.

10 Por tanto [os] escribo esto ausente, por no tratar presente con mas

dureza, conforme á la potestad que el Señor me ha dado para edificacion, y no

para destruccion.

11 RESTA, hermanos, que tengais gozo, seais perfectos, tengais consolacion,

sintais una misma cosa, tengais paz, y el Dios de paz y de caridad sea con

vosotros.

12 Saludáos los unos á los otros con beso santo. Todos los santos os

saludan.

13 La gracia del Señor Jesu Cristo, y la caridad de Dios, y la comunicacion

del Espíritu Santo sea con vosotros todos. Amen.

LA

EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO

Á LOS

GALATAS.

CAPITULO 1

1 PABLO apóstol, no de los hombres, ni por hombre, mas por Jesu Cristo, y

por Dios el Padre, que le levantó de los muertos,

2 y todos los hermanos que están conmigo, á las Iglesias de Galacia:

3 Gracia tengais, y paz de Dios el Padre, y del Señor nuestro Jesu Cristo,

4 el cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este

presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro:

5 al cual es gloria por siglos de siglos. Amen.

6 ESTOY maravillado de que tan pronto os hayais traspasado del que os llamó

á la gracia de Cristo, á otro Evangelio:

7 porque no hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren

pervertir el Evangelio de Cristo.

8 Mas si nosotros, ó ángel del cielo os anunciare otro Evangelio del que os

hemos anunciado, sea anatema.

9 Como antes hemos dicho, tambien ahora decimos otra vez: Si alguien os

anunciare otro Evangelio del que habeis recibido, sea anatema.

10 Porque ¿persuado yo ahora á hombres, ó á Dios? ¿ó busco de agradar á

hombres? Cierto que si hasta ahora agradara á los hombres, no seria siervo de

Cristo.

11 Porque os hago, hermanos, saber, que el Evangelio que [os] ha sido

anunciado por mí, no es segun hombre;

12 ni yo tampoco le recibí, ni aprendí de hombre, sino por revelacion de

Jesu Cristo.

13 Porque ya habeis oido cual fué mi conversacion en otro tiempo en el

Judaismo: que sobremanera perseguí la Iglesia de Dios, y la destruia;

14 y que aprovechaba en el Judaismo sobre muchos de mis iguales en mi

nacion, siendo zelador mas que todos de las tradiciones de mis padres.

15 Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y

[me] llamó por su gracia,

16 para revelar á su Hijo por mí, para que anunciase su Evangelio entre los

Gentiles, luego no me reposé en carne y en sangre;

17 ni vine á Jerusalem á los apóstoles que me iban delante; sino me fuí en

Arabia; y volví de nuevo á Damasco.

18 Despues, pasados tres años, vine á Jerusalem á ver á Pedro, y estuve con

él quince dias.

19 Mas á ningun otro de los apóstoles ví, sino á Jacobo el hermano del

Señor.

20 Y en esto, que os escribo, hé aquí, delante de Dios, que no miento.

21 Despues vine en las partes de Syria y de Cilicia.

22 Y no era conocido de vista á las Iglesias de Judéa, que eran en Cristo:

23 solamente tenian fama [de mí:] Que el que en otro tiempo nos perseguia,

ahora anuncia la fe que en otro tiempo destruia:

24 y glorificaban á Dios por mí.

CAPITULO 2

1 DESPUES, pasados catorce años, vine otra vez á Jerusalem juntamente con

Barnabas, tomando tambien conmigo Tito.

2 Vine empero por revelacion, y comuniqué con ellos el Evangelio que predico

entre los Gentiles: mas particularmente con los que parecian ser algo, por no

correr en vano, ó haber corrido.

3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fué compelido á

circuncidarse:

4 ni aun por causa de los malsines, falsos hermanos, que se entraban

secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesus, por

ponernos en servidumbre;

5 á los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos, para que la verdad

del Evangelio permaneciese acerca de vosotros.

6 Empero de aquellos que parecian ser algo, (cuales hayan sido algun tiempo,

no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre,) á mí á lo menos los

que parecian ser algo, nada cierto me dieron.

7 Antes por el contrario, como vieron que el Evangelio de la incircuncision

me era encargado, como á Pedro el de la circuncision,

8 (porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncision, hizo

tambien por mí para con los Gentiles,)

9 y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo, y Cefas, y Juan, que

parecian ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á

Barnabas, para que nosotros [predicasemos] á los Gentiles, y ellos á la

circuncision.

10 Solamente [nos encargaron] que nos acordasemos de los pobres: lo cual

asimismo hice con solicitud.

11 Empero viniendo Pedro á Antioquía, le resistí en la cara, como era de

condenar.

12 Porque antes que viniesen unos [de parte] de Jacobo, comia con los

Gentiles: mas como vinieron, se retrajo, y se apartó de ellos, teniendo miedo

de los que eran de la circuncision.

13 Y á su disimulacion consentian tambien los otros Judíos, de tal manera

que aun Barnabas fué traido tambien de ellos en aquella su simulacion.

14 los cuales como ví que no andaban derechamente á la verdad del Evangelio,

dije á Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como Gentil, y no

como Judío, ¿por qué constriñes los Gentiles á judaizar?

15 Nosotros Judíos naturales, y no pecadores de los Gentiles,

16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino

por la fé de Jesu Cristo, nosotros tambien hemos creido en Jesu Cristo, para

que fuésemos justificados por la fé de Cristo, y no por las obras de la ley:

por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.

17 Y si buscando nosotros de ser justificados en Cristo, tambien nosotros

somos hallados pecadores, ¿es [por eso] Cristo ministro de [nuestro] pecado?

En ninguna manera.

18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo á edificar, trasgresor

me hago.

19 Porque yo por la ley soy muerto á la ley, para vivir á Dios.

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo; no ya yo, mas vive en mí

Cristo: y lo que ahora vivo en la carne, por la fé del Hijo de Dios [lo]

vivo, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.

21 No desecho la gracia de Dios. Porque si por la ley fuese la justicia,

luego Cristo por demás seria muerto.

CAPITULO 3

1 ¡OH Gálatas sin seso! ¿quién os hechizó para no obedecer á la verdad,

delante de cuyos ojos Jesu Cristo fué ya condenado, crucificado entre

vosotros?

2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu [Santo] por

las obras de la ley, ó por el oir de la fé?

3 ¿tan locos sois, que habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os

perfeccioneis por la carne?

4 ¿tantas cosas habeis padecido en vano? si empero en vano.

5 El que os da, pues, el Espíritu, y obra las maravillas entre vosotros,

[¿lo hace] por las obras de la ley, ó por el oir de la fé?

6 Como Abraham creyó á Dios, y le fué atribuido á justicia.

7 Así que conoceis que los que son por la fé, los tales son hijos de

Abraham.

8 Y viendo antes la escritura, que Dios por la fé habia de justificar los

Gentiles, evangelizó antes á Abraham: Que todas las naciones de la tierra

serán benditas en tí.

9 Luego los de la fé son [los] benditos con el creyente Abraham.

10 Porque todos los que son de las obras de la ley, debajo de maldicion

están. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas

las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

11 Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica acerca de Dios, queda

manifiesto que el justo por la fé vive.

Reina Valera New Testament of the Bible 1858 · 第 27 / 38 段