NOTAS:

[23] QUINET: Introducción á la obra de Herder titulada: _Idées sur la

philosophie de l’histoire de l’humanité_.

[24] _Investigaciones sobre la influencia social de la conquista y del

sistema colonial de los españoles en Chile; Memoria presentada á la

Universidad de Chile en su sesión anual del 22 de septiembre de 1844._

En esta obra nos propusimos aplicar la teoría misma que hoy enuncia y

aplica Laboulaye al estudio del Estado, pues estudiamos la genealogía

de las ideas, la educación que había recibido nuestra Patria, y

con ella toda la América española, para comprender el curso de los

acontecimientos pasados, presentes y futuros.

“Estudiemos á nuestros pueblos--decíamos allí (párrafo

VIII)--conozcamos sus errores y sus preocupaciones, para saber apreciar

los obstáculos que se oponen al desarrollo de su perfección y felicidad

y para descubrir los elementos de ventura que podemos emplear en su

favor”.

Fieles á nuestra teoría, no sólo hicimos aquel estudio, sino que en

1847 publicamos nuestro _Bosquejo histórico de la constitución del

gobierno de Chile en el primer período de la independencia_, y en 1853

nuestra _Historia constitucional del Medio Siglo_. Ambas obras son

del mismo carácter que la primera, es decir, de una misma escuela,

y la última aplica la teoría al estudio de la historia de las ideas

liberales en todo el mundo. Nuestra teoría se ha hecho casi general

en América en estos veintiún años, pues hemos visto muchos escritos

interesantes que más ó menos tienen la misma tendencia en el estudio de

la historia y de la política de nuestras sociedades americanas.

El de mayor mérito que conocemos es el ya citado _Ensayo sobre las

revoluciones políticas_, de nuestro amigo Samper. No pretendemos

reclamar privilegio de invención, pues si damos esta noticia es sólo

por vía de ilustración de la historia de la ciencia política, y para

que se compare su estado actual en América con el que alcanza en

Europa. Sabemos bien que los escritores políticos no tienen, como

lo observa Laboulaye, hablando de Tocqueville, la fortuna de los

poetas; porque sus obras se achican con el tiempo, á medida que sus

ideas se hacen el patrimonio de todos, y llegan hasta ser olvidados y

desconocidos por la generación que se apodera de ellas y las hace tan

suyas, que pierde de vista al que primero las reveló. Este es el mejor

triunfo que puede alcanzar el que señala una verdad desconocida en

una época: ¡qué importa que se le olvide, si la verdad triunfa y está

siempre presente!

[25] Artículos I y III de las Enmiendas á la Constitución de Estados

Unidos.

[26] Artículo I, sección X, de la Constitución de los Estados Unidos.

[27] Véase KENT: _Del gobierno y jurisprudencia constitucional

de los Estados Unidos_, sección X; traducción de D. A. Carrasco

Albano.--Buenos Aires, 1865.

[28] Véase nuestros _Elementos de derecho público_.--Primera parte,

artículo III, capítulo II, y artículo II, capítulo III.

[29] Si se considera que Napoleón contó para esto con el poder de la

reacción del régimen antiguo del despotismo, que tenía en Francia

tantos elementos, y con las conquistas que la revolución acababa de

hacer en la igualdad, mas no en la libertad, se advertirá que su tarea

no fué difícil y que su gloria como administrador es muy infundada.

La América, Tomo I · 第 37 / 48 题