Mientras lejos de la patria su espíritu vaga por la región de las
eternas armonías; mientras se inunda de nueva luz, y de las alturas,
aun contempla su bella patria, virgen inocente; cubierta de guirnaldas;
besada por los céfiros; y embriagada siempre por la sonrisa de un cielo
azul, purísimo; llévele esa patria, doliente, coronas á su última
morada.
Los vates que á su lado dieron sus notas al viento, enviénle sus
recuerdos de amor al compañero _ausente en el infinito_.
Á todos los que en esta tierra amamos las letras; á todos los que en
esta tierra sentimos nobilísimo orgullo con el talento que brilla, la
memoria de JOSÉ GAUTIER BENÍTEZ nos impone el gratísimo deber de
honrarla.
Sí; honrar el genio que, como la rápida exhalación que cruza el éter,
deja una estela luminosa en las regiones intelectuales, es practicar el
culto que más engrandece á los hombres y á los pueblos.
El culto del recuerdo, consagrado á los seres en cuya frente el
pensamiento lanzó rayos de luz.
¿No se ciñen coronas á las sienes del guerrero, se inmortalizan sus
hazañas y se cantan sus glorias?
Pues el poeta es también un guerrero, y el más egregio.
Un guerrero no cargado con el peso de las armas que dan la muerte, sino
con la irradiación de las ideas que dan la vida.
Luchar y vencer: tal es su destino.
En la lucha, hiere; pero, como el Dante, hiere al mal, al error, á las
pasiones.
Su victoria tiene un nombre: se llama _regeneración humana_.
Que no hubiese un solo poeta en la tierra, cuyo idealismo desentrañase
la belleza que se oculta en el fondo de su espíritu; que con sus
armonías no despertase el sentimiento que duerme; que con su lira, cual
divina paleta, no dibujase los sublimes cuadros que su fantasía
vislumbra en el infinito, y la tierra y la vida y el alma humana, se
agitarían en el aislamiento y en el vacío.
Faltaríales algo de lo que es esencial en su existencia.
¿Qué es el idealismo?
Es la tendencia del espíritu humano á buscar la verdad absoluta; la
belleza y el bien absolutos, sin poder realizar jamás su afán.
Si no existiese el amor, ha dicho Victor Hugo, se apagaría el sol.
Si no existiese el idealismo, digo yo, modestamente, no existiría el
progreso de la existencia.