IV

Ahora bien, señores gobiernos (y perdonen ustedes la franqueza): son

ustedes muy escrupulosos en averiguar á cada instante cómo piensan en

política este ayuntamiento y el de más allá; y si hay informes de que

no son _adictos_ sin condiciones á los hombres de la _situación_, se

les sustituye ignominiosamente con otros que inspiren á ustedes mayor

confianza. ¡Como si estos pobres baldragas supieran lo que son matices

políticos, ni adhesiones, ni partidos! ¡Como si les interesara otra

cosa que la lozanía de sus mieses y la seguridad de sus ahorros!

Si se tomaran ustedes el mismo afán por preguntar á sus

delegados:--¿Qué tal por esos pueblos? ¿Se roba, se veja mucho á los

pobres campesinos? ¿Queda todavía algún mal secretario sin grillete?

Y con esto, y con enviar á presidio á los ladrones _oficiales_ que aún

quedasen rezagados en los ayuntamientos... y también á los señorones

que los encubren, amparan y protegen, los pueblos se irían en tropel

detrás del inverosímil gobierno que tal hiciera, le defenderían hasta

el heroísmo, y no despegarían sus labios sino para bendecirle.

Pues á fe que si los gobiernos no toman de buena gana mi consejo,

no será por lo _comprometido_ del trance, ni por lo _costoso_ del

procedimiento, terribles fantasmas que, en estos tiempos de la

diplomacia, de los cabildeos, de las mutuas contemplaciones... y de los

empréstitos _ventajosos_, son la obligada disculpa para dejar de hacer

tantas cosas buenas como se van echando de menos en España.

1876.

[Ilustración]

Esbozos y rasguños · 第 49 / 63 题