_De los Sacrificios que al Demonio hacían los Indios; y de qué cosas._
En lo que mas el enemigo de Dios y de los hombres ha mostrado siempre
su astucia, ha sido en la muchedumbre y variedad de ofrendas y
sacrificios, que para sus idolatrías ha enseñado á los infieles. Y como
el consumir la substancia de las criaturas en servicio y culto del
Criador, es acto admirable y propio de Religion, y esto es sacrificio,
así el padre de la mentira ha inventado, que como á autor y señor le
ofrezcan y sacrifiquen las criaturas de Dios. El primer género de
sacrificios que usaron los hombres, fué muy sencillo, ofreciendo
Caín[38] de los frutos de la tierra y Abel de lo mejor de su ganado: lo
cual hicieron despues tambien Noé y Abrahan, y los otros Patriarcas,
hasta que por Moysen le dió aquel largo Ceremonial del Levítico, en
que se ponen tantas suertes y diferencias de sacrificios, y para
diversos negocios de diversas cosas, y con diversas ceremonias; así
tambien Satanás en algunas naciones se ha contentado con enseñar, que
le sacrifiquen de lo que tienen, como quiera que sea: en otras ha
pasado tan adelante en darles multitud de ritos y ceremonias en esto,
y tantas observancias, que admira; y parece que es querer claramente
competir con la ley antigua, y en muchas cosas usurpar sus propias
ceremonias. A tres géneros de sacrificios podemos reducir todos los que
usan estos infieles: unos de cosas insensibles, otros de animales, y
otros de hombres. En el Perú usaron sacrificar coca, que es una yerba
que mucho estiman, y maíz, que es su trigo, y plumas de colores, y
chaquíra, que ellos llaman mollo, y conchas de la mar, y á veces oro
y plata, figurando de ello animalejos; tambien ropa fina de cúmbi, y
madera labrada y olorosa, y muy ordinariamente sebo quemado. Eran estas
ofrendas ó sacrificios para alcanzar buenos temporales, ó salud, ó
librarse de peligros y males. En el segundo género era su ordinario
sacrificio de cuíes, que son unos animalejos como gazapillos, que comen
los Indios bien. Y en cosas de importancia, ó personas caudalosas,
ofrecian carneros de la tierra, ó pacos rasos, ó lanudos; y en el
número, y en las colores, y en los tiempos habia gran consideracion y
ceremonia. El modo de matar cualquier res chica ó grande, que usaban
los Indios, segun su ceremonia antigua, es la propia que tienen los
Moros, que llaman el alquible, que es, tomar la res encima del brazo
derecho, y volverle los ojos hácia el Sol diciendo diferentes palabras,
conforme á la cualidad de la res que se mata. Porque si era pintada,
se dirigian las palabras al chuquílla ó trueno, para que no faltase el
agua: y si era blanco raso, ofreciánle al Sol con unas palabras: y si
era lanudo, con otras, para que alumbrase y criase: y si era guanáco,
que es como pardo, dirigian el sacrificio al Viracócha. Y en el Cuzco
se mataba con esta ceremonia cada dia un carnero raso al Sol, y se
quemaba vestido con una camiseta colorada, y cuando se quemaba, echaban
ciertos cestillos de coca en el fuego (que llamaban villcarónca); y
para este sacrificio tenian gente diputada, y ganado que no servia
de otra cosa. Tambien sacrificaban pájaros, aunque esto no se halla
tan frecuente en el Perú como en Méjico, donde era muy ordinario el
sacrificio de codornices. Los del Perú sacrificaban pájaros de la
puna, que así llaman allá al desierto, cuando habian de ir á la guerra,
para hacer disminuir las fuerzas de las guacas de sus contrarios.
Este sacrificio se llamaba cuzcovícza, ó contevícza, ó huallavícza, ó
sopavícza, y hacíanlo en esta forma: Tomaban muchos géneros de pájaros
de la puna, y juntaban mucha leña espinosa, llamada yanlli, la cual
encendida, juntaban los pájaros, y esta junta llamaban quizo, y los
echaban en el fuego, alderedor de el cual andaban los oficiales del
sacrificio con ciertas piedras redondas y esquinadas, á donde estaban
pintadas muchas culebras, leones, sapos y tigres, diciendo (usachúm)
que significa: Suceda nuestra victoria bien; y otras palabras en que
decían: Piérdanse las fuerzas de las guacas de nuestros enemigos. Y
sacaban unos carneros prietos, que estaban en prision algunos dias
sin comer, que se llamaban urcu, y matandolos decian, que así como
los corazones de aquellos animales estaban desmayados, así desmayasen
sus contrarios. Y si en estos carneros veían, que cierta carne que
está detrás de el corazon no se les habia consumido con los ayunos
y prision pasada, teníanlo por mal agüero. Y traían ciertos perros
negros llamados apurúcos, y matábanlos, y echábanlos en un llano, y
con ciertas ceremonias hacían comer aquella carne á cierto género
de gente. Tambien hacían este sacrificio para que el Inca no fuese
ofendido con ponzoña, y para esto ayunaban desde la mañana hasta que
salía la estrella, y entonces se hartaban y zahoraban á usanza de
Moros. Este sacrificio era el mas acepto para contra los Dioses de
los contrarios. Y aunque el dia de hoy ha cesado cuasi todo esto,
por haber cesado las guerras, con todo han quedado rastros, y no
pocos, para pendencias particulares de Indios comunes, ó de Caciques,
ó de unos pueblos con otros. Item, tambien sacrificaban ú ofrecian
conchas de la mar, que llamaban mollo, y ofrecíanlas á las fuentes y
manantiales, diciendo, que las conchas eran hijas de la mar, madre de
todas las aguas. Tienen diferentes nombres segun la color, y así sirven
á diferentes efectos. Usan de estas conchas cuasi en todas las maneras
de sacrificios; y aun el dia de hoy echan algunos el mollo molido en
la chicha por supersticion. Finalmente, de todo cuanto sembraban y
criaban, si les parecía conveniente, ofrecian sacrificio. Tambien habia
Indios señalados para hacer sacrificios á las fuentes, manantiales ó
arroyos que pasaban por el pueblo, y chacras, ó heredades, y hacíanlos
en acabando de sembrar, para que no dejasen de correr, y regasen sus
heredades. Estos sacrificios elegían los sortílegos por sus suertes,
las cuales acabadas, de la contribucion del pueblo se juntaba lo que
se habia de sacrificar, y lo entregaban á los que tenían el cargo de
hacer los dichos sacrificios. Y hacianlos al principio del invierno,
que es cuando las fuentes, manantiales y rios crecen por la humedad
del tiempo, y ellos atribuianlo á sus sacrificios, y no sacrificaban á
las fuentes y manantiales de los despoblados. El dia de hoy aún queda
todavía esta veneracion de las fuentes, manantiales, acequias, arroyos
ó rios, que pasan por lo poblado y chacras: y tambien tienen reverencia
á las fuentes y rios de los despoblados. Al encuentro de dos rios
hacen particular reverencia y veneracion, y allí se lavan para sanar,
untándose primero con harina de maíz, ó con otras cosas, y añadiendo
diferentes ceremonias; y lo mismo hacen tambien en los baños.