_De los géneros de idolatrías que han usado los Indios._
La idolatría, dice el Sábio, y por él el Espíritu Santo[10], que es
causa y principio y fin de todos los males; y por eso el enemigo de
los hombres ha multiplicado tantos géneros y suertes de idolatría, que
pensar de contarlos por menudo, es cosa infinita. Pero reduciendo la
idolatría á cabezas, hay dos linajes de ella: una es cerca de cosas
naturales: otra cerca de cosas imaginadas ó fabricadas por invencion
humana. La primera de estas se parte en dos, porque, ó la cosa que
se adora es general, como Sol, Luna, fuego, tierra, elementos: ó es
particular, como tal rio, fuente, ó árbol ó monte, y cuando no por su
especie, sino en particular son adoradas estas cosas: y este género de
idolatría se usó en el Perú en grande exceso, y se llama propiamente
Guaca. El segundo género de idolatría, que pertenece á invención ó
ficción humana, tiene también otras dos diferencias: una de lo que
consiste en pura arte é invención humana, como es adorar Idolos ó
estátuas de palo, ó de piedra ó de oro, como de Mercurio ó Palas, que
fuera de aquella pintura ó escultura, ni es nada, ni fué nada. Otra
diferencia es, de lo que realmente fué y es algo; pero no lo que finge
el idólatra que lo adora, como los muertos ó cosas suyas, que por
vanidad y lisonja adoran los hombres. De suerte, que por todas contamos
cuatro maneras de idolatría que usan los infieles; y de todas convendrá
decir algo.