X.

Aquella primera visita habia fijado de un modo definitivo las relaciones

de Alejo i de Mercedes.

Esta le amaba como ama una mujer de gran corazon i de espíritu

independiente, con pasion i sin reserva. Alejo amaba a Mercedes como a

una hermana de alta superioridad, con acendrada veneracion i no poca

admiracion.

Ambos amores estaban en contraste, pero solo era Mercedes quien lo

notaba i quien se sentia contrariada.

Alejo aprendia mucho con su trato, i ella se habituaba poco a amarlo

como hermano, i se enorgullecia de su superioridad sobre aquel niño cuyo

corazon disciplinaba, i a cuyo espíritu abria anchos horizontes.

La intimidad crecia. Muchas veces Alejo, despues de hacer una larga

lectura que encantaba a Mercedes, o despues de discutir con ésta los

temas de sus estudios, reclinaba la cabeza en el blando regazo de su

amiga i se dormia sintiendo un beso en la frente, o desmayándose bajo la

cariñosa mano de Mercedes que resbalaba por sus cabellos i jugaba con

ellos.

Pero en ocasiones el corazon se sobreponia al espíritu, i entónces

Mercedes era la que mas se dejaba arrastrar por él, en tanto que Alejo

era el que con mas severidad refrenaba sus ímpetus, pues su voluntad era

poderosa. De esas luchas ardientes, mudas pero violentas, Alejo salia

siempre satisfecho de haber cumplido su juramento de venerar al ídolo de

su alma. Mercedes le admiraba i sin decir por qué, ni sin que viniera al

caso, terminaba siempre con esta esclamacion, que Alejo no comprendia i

que ya le era habitual:

--¡Tú vas a ser un grande hombre!

No sabemos cuánto tiempo duró aquella escuela de amor i de virtud entre

esta mujer estraordinaria, que unia a todas las graciosas i dulces

debilidades de su sexo un espíritu elevado, i aquel estudiante que se

estrenaba en la vida equilibrando las fuerzas de su corazon con las de

su alma, para hacerlas marchar unidas i mas poderosas. Lo cierto es que

aquella jimnástica hizo un hombre de un niño de diez i ocho años.

Alejo no aspiraba mas que a ser digno de Mercedes, e idolatraba en ella.

Antaño i Ogaño: Novelas i Cuentos de la Vida Hispano-Americana · 第 90 / 113 题