_Soneto._
Hallar del Nilo la primera fuente
procuraba Nerón con gran trabajo.
¡Oh! quién me descubriesse la del Tajo,
avenida de amor, rica corriente.
El Pindo debe ser en Oriente,
de allí desciende por su falda abaxo,
dejemos sus rodeos, quel ataxo
más breve es esperarle en Occidente.
¿Dónde está esto, PASTOR? quiero gustalle;
aquí es el agua dulce, aquí se cría
aquel licor del monte soberano.
Este solo PASTOR basta á loalle,
y á tal PASTOR ninguno bastaría,
y ansí lo dejo por trabajo vano.