_Soneto._
PASTOR, que por ovejas ha escogido
dulces cuidados, altos pensamientos,
aunque la leche y queso sean tormentos,
sola firmeza su cayado ha sido.
No es mucho que, cansado del exido,
se venga á los ilustres aposentos,
que es agradable y sonlo sus intentos,
y es bien morir á donde fué nacido.
Por él puede decirse sin defecto
que _so el sayal hay al_, pues si queremos
apartarle el rebozo con cuidado,
Un GÁLVEZ DE MONTALVO hallaremos,
tan hidalgo y galán como discreto
y tan discreto como enamorado.
DE DON FRANCISCO LASSO DE MENDOZA,
SEÑOR DE JUNQUERA
_Soneto._
Si al claro ilustre son que con victoria
tan célebre robó al olvido y muerte
los hechos grandes de aquel griego fuerte
tuvo Alejandro envidia tan notoria,
Tuviérala mayor á la alta gloria
de los pastores que do el Tajo vierte
habitan, pues les da el cielo por suerte
quien alce á más grandeza su memoria.
Y á ti, Tajo mayor, que por tu arena
dorada al Histro y Ganges igualabas,
mas ya tu nombre cielo y tierra llena.
Perlas, oro y rubís es cuanto lavas,
pues MONTALVO, con rica heroica vena,
te enriquece del bien que no alcanzabas.