Y yo juzgaros con entera gana.
BATTO á pagar y á no reñir se atreve,
y tú, SILVANO mío, bien te acuerdas
que has prometido lo que aquí se debe.
Pues fregad la resina por las cerdas,
muestren las claras voces su dulzura
al dulce son de las templadas cuerdas.
Sentémonos ahora en la verdura;
cantad ahora que se va colmando
de flor el prado, el soto de frescura.
Ahora están los árboles mostrando,
como de nuevo, un año fertilíssimo,
los ganados y gentes alegrando.
Ahora viene el ancho río puríssimo,
no le turban las nieves, que el lozano
salce se ve en su seno profundíssimo.
Descubrid vuestro ingenio mano á mano,
cada cual cante con estilo nuevo,
comience BATTO, seguirá SILVANO,
diréis á veces, gozaráse Febo.